Las claves para entender el alcance yihadista en Estados Unidos

28/Jun/2016

Infobae

Las claves para entender el alcance yihadista en Estados Unidos

Lorenzo Vidino, experto en extremismo de la
Universidad George Washington, explicó las claves sobre los ataques yihadistas
en suelo norteamericano
Después de la masacre de Orlando, en la que
49 personas fueron asesinadas a tiros en un club nocturno concurrido por la
comunidad LGBT, el experto en extremismo de la Universidad George Washington
Lorenzo Vidino compartió con el medio Politico Magazine su análisis del
fenómeno en el país del norte. «Siempre habrá alguien que caiga en las
grietas del sistema», advirtió el experto, sobre el proceso de
radicalización.
Vidino indicó, primero, que no todos los
extremistas están bajo investigación.
«Al final del año pasado, poco más de
1.000 extremistas islámicos en los 50 estados estaban siendo investigados
activamente por el FBI. Con el fin de abrir una investigación, el FBI necesita
tener evidencia de conducta criminal o alta sospecha de comportamiento
criminal», explicó.
El experto agregó que existe un número
mayor de extremistas en el país –simpatizantes del Estado Islámico (ISIS, por
sus siglas en inglés) o de la ideología yihadista– que no están siendo
investigados de forma activa. Fue el caso del atacante de San Bernardino, así
como también el de Orlando.
En la masacre de San Bernardino murieron 14
personas (AP) En la masacre de San Bernardino murieron 14 personas (AP)
Vidino señaló que la amenaza extremista no
es menos importante en Estados Unidos que en Europa, pero es distinta.
«Es cierto que la magnitud del
problema es menor en los Estados Unidos que en Europa», indicó Vidino,
quien destacó las dificultades a las que se enfrentan los simpatizantes de la
ideología yihadista para integrar círculos extremistas, en comparación con lo
que sucede en el Viejo Continente. El experto dio varias razones para ello: la
distancia geográfica que separa EEUU y Medio Oriente es una. Otra sería la
agresividad con la que actúa el FBI.
«En Europa, los yihadistas viajan a
Siria. La mayoría de ellos se quedan allí, luchan allí y mueren allí. Aquí en
los EEUU, las personas que abrazan esa ideología se quedan en el país»,
dijo Vidino como ejemplo de las especificidades de la lucha antiterrorista en
el país norteamericano.
En la masacre de Orlando fueron asesinadas
49 personas (AP) En la masacre de Orlando fueron asesinadas 49 personas (AP)
Es un error suponer que todo sucede en
internet, según el especialista estadounidense.
«No se puede negar que internet tiene
gran responsabilidad en la radicalización», dijo Vidino, quien señaló, sin
embargo, que la radicalización tiende a tener lugar dentro de pequeños grupos
de personas que interactúan entre sí físicamente, ya sea que concurren a la
misma mezquita, los mismos seminarios, o a reuniones en sus apartamentos».
Consideró además que, en materia de
extremismo, no se puede culpar solamente a la falta de integración.
«Creo que es un argumento
profundamente defectuoso, porque se supone que la radicalización es un subproducto
directo de la mala integración. Hay una gran cantidad de evidencia que refuta
eso. La integración es ciertamente un factor, pero es sólo uno de muchos,
muchos otros factores», aseveró.
El experto, que estudia el fenómeno desde
hace quince años, aseguró que la mayoría de los individuos que se radicalizan
tienden incluso a estar «bastante bien integrados», como fue el caso
de los asesinos de San Bernardino, Orlando y Chattanooga.
Los extremistas constituyen un grupo
heterogéneo, según el experto.
«Hay hombres y mujeres, adolescentes y
hombres de unos 40 años; hay personas con títulos de grado y otras que
abandonaron la escuela secundaria. Hay personas que tienen familias y buenos
puestos de trabajo, y ‘almas perdidas’. Los extremistas tienen todo tipo de
origen étnico y geográfico. Algunos viven en pequeñas ciudades y otros en
grandes», enumeró Vidino, quien sostuvo además que no existe un solo
camino hacia la radicalización.
Lorenzo Vidino señaló que el extremismo no
está siempre relacionado con el Estado Islámico o con la religión.
«Muchas veces nos limitamos a hablar
de organizaciones específicas. ¿Esta persona está vinculada a ISIS, Al Qaeda,
Al Shabaab o algún otro grupo? Algunos extremistas realmente se preocupan por
el grupo al que pertenecen. Pero la mayoría de las veces, estas personas están
interesadas en las ideas que son comunes a todas esas organizaciones»,
dijo Vidino, quien además señaló que la religión tampoco es un factor
determinante.
El experto advirtió sobre lo que él
considera el verdadero peligro: la ideología extremista trasciende a los grupos
que la encarnan. «ISIS es sólo el sabor del día», dijo.
Omar Mateen, el asesino del club Pulse, en
la ciudad de Orlando Omar Mateen, el asesino del club Pulse, en la ciudad de
Orlando
Para el experto, el FBI tiene dos opciones
en la lucha contra la radicalización.
Una consiste en presionar a los extremistas
a cometer un crimen, por medio de operaciones encubiertas en sus círculos.
«Dejando de costado las preocupaciones por las libertades civiles, este
tipo de operación es muy eficaz», consideró Vidino.
La otra consiste en
«desradicalizar» mediante un mentor, un imán, un pariente o un ex
extremista y convencer a la persona de que su línea de pensamiento es errónea.
«Funciona en algunos casos; no funciona en muchos otros», evaluó el
experto.