Aquí mataron a mi hermano rabino

10/May/2016

El Mundo, España, Sal Emergui

Aquí mataron a mi hermano rabino

Acompañamos al ‘Woody Allen’ argentino adonde
dos palestinos apuñalaron a su amado Edu, en la Intifada de los Cuchillos
Marcelo Birmajer vive de la palabra. Con ella,
escribe novelas como Tres mosqueteros, cuenta cuentos como Cicatrices, articula
artículos de prensa y regala guiones para el cine como Abrazo partido. Cuando
este argentino judío se queda sin palabras, es porque ha pasado algo
extremadamente bueno o malo.
Y Birmajer se quedó sin palabras el pasado 23
de diciembre cuando le partieron el alma sin abrazo por medio. Ese día, el
escritor no había ido a su despacho en el barrio porteño de Once. Se quedó en
casa cuidando a su hijo Simón tras un grave accidente ferroviario. La llamada
que iba a recibir fue infinitamente más dolorosaque un choque de trenes. Al
otro lado del teléfono y del mapa, un amigo de Jerusalén: “Marcelo, dos palestinos
han acuchillado a tu hermano. Está muy grave pero estable”
“Una hora después, le volví a llamar y me dijo
llorando: “No tengo buenas noticias para darte”. Allí lo entendí todo. Le dije:
“Todo terminó”, y corté”, relata a Crónicacerca de las murallas de la Ciudad
Vieja que vieron a dos jóvenes palestinos del campo de refugiados de Kalandia
asesinar con múltiples puñaladas a su hermano pequeño en un capítulo más de la
Intifada de los Cuchillos. El hermano religioso con el que discutía sobre temas
terrenales y divinos. El estudioso de la Torá que le recomendó la película
sobre Mohamed Alí.
Primer plano del rabino Birmajer
En Jerusalén, era Rubén Birmajer (45),
argentino, marido de Naomi, padre de siete hijos y rabino en una yeshiva con
acento latinoamericano. En Buenos Aires, era Edu. Tras su muerte, Argentina le
conoció como “el hermano del escritor Marcelo Birmajer”
Ese día el soldado de la palabra se quedó sin
munición cuando tuvo que contárselo a su madre. “Vomitó, lloró y gritó. Aunque
ya se lo dije, aún me pregunto cada día cómo se lo digo”, cuenta.
Otro muerto por error
Paseamos en el centro de Jerusalén. Hace
calor. Pide zumo en el país que antes de las startups era de las naranjas. La
tranquilidad externa contrasta con la tormenta de sentimientos que zozobran su
alma. No es un turista más. La Puerta Jaffa será para siempre el lugar donde le
cortaron un brazo. “Aquí siento algo místico. Ni miedo ni rechazo sino cercanía
a mi hermano. Me alivió mucho que dos mujeres policías mataran a los terroristas.
No por venganza sino por justicia”, apunta.
Hace un silencio. Se acuerda de Ofer Ben Ari
(46). El israelí que acudió al rescate de su hermano apuñalado en el torso y
murió alcanzado por el disparo errado de una agente. “Un héroe”, sentencia.
Este contador de historias que luce el parche
de Moshé Dayan en su camiseta se cruza con palestinos. ¿Piensa en su hermano al
verles? “Sí. Pienso qué libre es Israel que puede coexistir con minorías que
son descriptivas en su presencia y seguir siendo democrático aunque se cometan
estas salvajadas. Es un milagro que tenga una democracia tan vibrante”
Este porteño nacido hace 49 años alterna
variados registros literarios y trabajos periodísticos. La mezcla de temática
judía y humor en muchas obras le etiquetó como “Woody Allen argentino” Como
toda etiqueta, no es completa. Completa es su defensa de Israel. Tras el
atentado, es personal.
“Los palestinos que asesinaron a mi hermano lo
hacen porque quieren exterminar al pueblo judío. No por un conflicto territorial
sino por odio a los judíos en cualquier territorio. En la carta fundacional de
Hamas se dice que “los judíos se esconderán detrás de las rocas y árboles, y
las piedras y los árboles llamarán: Oh, musulmanes, oh, siervos de Alá, hay un
judío detrás de mí, venid y matadlo”. Es el anhelo nazi”
-Muchos palestinos que no pertenecen a Hamas
apuntan como causas la ocupación y las colonias en Cisjordania, lA falta de
esperanza…
-No me refería a todos los palestinos. En
África hay gente que sufre mucho másque ellos y no asesinan a civiles. Los
palestinos ponen el nombre de terroristas a calles. Les consideran héroes. No
es desesperación sino crueldad.
“Los palestinos que mataron a mi hermano son
los hitlerianos que mataron a la familia de mi abuelo”, acusa. Y explica: “El
fundamentalismo islámico se alió con el nazismo para exterminar a los judíos.
El mufti no puso esa idea en la mente de Hitler pero la compartía. Nazismo y
fascismo fueron derrotados militarmente pero no el islamismo que sigue hoy”
Birmajer conecta Jerusalén con Bruselas y
París. “Son los mismos asesinos que pretenden un califato mundial. Podrían ser
el malo de Batman pero es real. Quieren oprimir a las mujeres y exterminar a
los homosexuales. Les arrojan desde un ático. Irán y Hamas los matan a escondidas
mientras IS lo difunde en YouTube”
El rabino Birmajer es trasladado al hospital
después de recibir varias puñaladas
Mantiene su apoyo a un Estado palestino aunque
cree que su Edu habría tenido el mismo destino de haber ya existido. “Seguiría
habiendo terror, pero es la única solución para que Israel se pueda defender
mejor y para que más palestinos puedan vivir en paz y prosperidad”
A los 20 años, su hermano abrazó profundamente
la religión. Le dijo que había encontrado la verdad. “Pocas veces vi a alguien
tan convencido del camino que tomó. Discutíamos mucho pero desde el máximo
respeto”, recuerda sobre el abismo creado.
Con una creencia aplastante en alguien que se
confiesa “judío escéptico”, Birmajer hace una revelación: “Una semana antes,
vino a Buenos Aires para despedirse. Tocó a mi hijo en el hospital y empezó a
sanar. Vino sin aviso. Como si ya le hubieran matado y le permitieron
despedirse. Sería irracional no creer ello” El rabino se enojó por un chiste
suyo, por lo que apenas hablaron antes de volver a Jerusalén. “No me habló
porque no me podía contar lo que iba a pasar”, interpreta.
Israel, lo más divertido
El religioso que se trasladó a Jerusalén
esperaba al Mesías mientras el escritor sionista de Buenos Aires le replicaba:
“El Mesías ya llegó y es Israel. Nunca habrá una tierra justa ni un mundo
perfecto. Lo más divertido y menos malo que conozco es Israel”
-No creo que sea la descripción preferida de
israelíes y palestinos atrapados en un laberinto sin salida…
-Lo sé, pero Israel es una historia de ciencia
ficción. El regreso de los judíos a su país no tiene correlato con ninguna
historia humana.
-¿Tiene un final?
-No, por eso es tan divertido. Tiene un
principio, Abraham, el éxodo, pero no hay ningún final a la vista. Tiene la
diversión de la ficción y el poder de la vida. En su mejor novela, El amor en
los tiempos del cólera, García Márquez dice: “Lo asustó la certeza de que era
la vida más que la muerte la que no tenía limites” Eso es Israel después de la
Shoá.
Opina que el error de Israel es no consensuar
sus fronteras. “No me preocupa qué dicen los enemigos al respecto sino lo que
dice el pueblo de Israel. La izquierda y la derecha tienen ideas diferentes de
fronteras. Se necesita un mayoritario consenso interno para ser efectivos contra
el terrorismo”
Se define con orgullo “100% judío, 100%
argentino y 100% de clase media” Declara que amar a Argentina es amar a Israel
y viceversa. “Dos democracias con el mismo enemigo: el islamismo
fundamentalista. Recuerde el atentado terrorista contra AMIA bajo patrocinio de
Hizbulá e Irán”
Celebra la marcha de Cristina Fernández de
Kirchner de la presidencia argentina: “Hemos vuelto a la democracia y hemos
salido del chavismo y la corrupción brutal”
De vuelta en Buenos Aires, el teléfono de su
despacho no suena. Es el silencio de su hermano, el único que le llamaba al
fijo. Cuatro meses después, espera una llamada que le diga que todo fue una
pesadilla.