Pesaj
Comienza al atardecer del 22 de Abril de
2016 y termina el 30 de Abril
El mundo ha girado una vez más y ya nos
hallamos en vísperas de Pesaj, tratando de que todo brille para que el Seder
comience en el mejor de los ámbitos hogareños posibles y esto está relacionado
con la eliminación del jametz.
Un texto de una historiadora francesa,
Perrine Simon Nahum, que narra cómo es Ser judío en Francia, nos cuenta que “En
la mesa el judío aprende su ‘diferencia´ y la historia de su pueblo. Añade que
en la ausencia de un mediador en la enseñanza del judaísmo, una de las cuales
es asumida por la mujer, es una de sus fuerzas. Se permanece vinculado a las
tradiciones no tanto por su significado religioso como por su simbolismo
personal. Cuando se reconstituye el mundo de la infancia, a través de sus
olores y gustos, la memoria individual reencuentra el rito. Cada plato, cada
sabor, es un elemento de la memoria. Memoria de lo sagrado, memoria del pasado.
La mesa es el lugar pedagógico de una religión de la narración. Las fiestas
recuerdan acontecimientos que han jalonado la historia del pueblo judío. Los
platos los representan”
Y es de todas estas cosas que estamos
hablando, cocinando las diversas variantes de acuerdo a nuestros orígenes para
agasajar a nuestra familia y amigos del mejor modo posible, con nuestro
guefilte fish, o con nuestra riquísima sopa de habas y de pecho y verduras, o
con los deliciosos kneidalajs. La casa estaré impecable, adornada con flores y
el mejor mantel estará en nuestra mesa para festejar en nuestro pequeño reino a
nuestros seres queridos.
La keará estará preparada para ilustrar el
relato de las historia del Éxodo, el jaroset nos recordará el barro con el que
se hacían los ladrillos de las pirámides en Egipto, la lechuga y el apio con
agua y sal nos recordarán la amargura de esos días como el jrein la amargura de
la esclavitud, el ala de pollo el brazo señala el camino del Éxodo rumbo a la
Tierra Prometida, el huevo duro nos recuerda el origen de la vida pero también
como es costumbre entre los judíos, que las cosas tienen diferentes
interpretaciones y esta es una de ellas, recordará que el Pueblo Judío es como
el huevo, cuanto más lo hierven más duro se pone.
Tres matzot, una encima de la otra están
envueltas con mucho cuidado, representan a los Cohanim, a los Levitas y al
pueblo de Israel. La lectura del Seder y
los hechos que acontecieron en el pasado serán leídos en la Hagadá de Pesaj,
las hay de todos los tipos y colores, algunas muy hermosas y artísticas, otras
hechas por nuestros hijos, hay tantas como judíos y hay algunas muy viejas, con
manchas de comida o vino y también de lágrimas, que pertenecen a nuestro
patrimonio familiar.
También hay cuatro copas de vino y una
quinta para brindar por la llegada de Eliahu Hanavi. En una jarra y un
recipiente con vinagre que será volcado recordando las plagas y lo que sucedió
en aquellos días y luego rápidamente
derramadas para no contaminarnos con su contacto.
El anfitrión, el padre, el abuelo se
sentará como si fuera el rey de su casa (el único lugar donde un judío podía
sentir la dignidad de su existencia) y esa noche que empieza con el Ma
Nishtaná, todos los judíos recordarán como era ser esclavo, como era ser pobre,
para que nunca dejen de la valorar la libertad y la capacidad de luchar por
ella y para que no se vuelvan soberbios y recuerden el valor de la solidaridad
con aquellos que no tienen nada.
También en esa festividad que dura siete
días, donde los judíos no comerán harina, y la matzá servirá para recordar la
pobreza de los que deambulaban por el desierto, también los judíos atenuarán el
goce de la celebración por el sufrimiento padecido por los egipcios en esta
lucha por su libertad llevada a cabo por el Pueblo Judío.
En esta que también es la fiesta de la
primavera para nuestro pueblo queremos compartir el deseo de Jag Ha Pesaj
Sameaj con todos nuestros hermanos y amigos.
Celebrando Pesaj
20/Abr/2016
Milim Cultural Nº 230, Por Alicia Benmergui