El juego del gato y el ratón entre Twitter y Estado Islámico

15/Abr/2016

Enlace Judío, México, Por Christopher S. Stewart y Mark Maremont

El juego del gato y el ratón entre Twitter y Estado Islámico

Horas después de los recientes ataques terroristas
en Bruselas, se publicó a nombre del grupo extremista un mensaje en Twitter en
el cual se atribuía la matanza y advertía de otras por venir.
“Prometemos días negros para todos los países
de la cruzada aliada en su guerra contra Estado Islámico”, tuiteó Abu al-Walid,
presumiblemente un nombre de guerra.
Twitter cerró esa cuenta y otras similares en
las horas y días siguientes a los ataques. Sin embargo, Walid continuó
reapareciendo en el sitio. Usando su cuenta de Twitter número 464, distribuyó fotos
de un reparto de dulces hecho para celebrar los ataques.
Empresas estadounidenses como Twitter,
Facebook y YouTube, en conjunto con hackers y grupos similares, llevan meses
batallando contra la diseminación de materiales del EI en Internet. La cuentas
y entradas que antes duraban publicadas semanas, ahora pueden sobrevivir apenas
unas pocas horas.
Los simpatizantes del EI, particularmente en
Twitter, han respondido abriendo cuentas casi tan rápidamente como las empresas
las borran.
Esta batalla, un emblema de la guerra en la
era de la tecnología, ha aparecido como un frente vital contra la expansión del
extremismo de Estado Islámico, su ideología, reclutamiento y financiación.
El Estado Islámico controla una cantidad
limitada de territorio en Irak y Siria, pero las redes sociales ponen al grupo
al alcance de cada celular, laptop y computadora de escritorio en el mundo. Su
fuerte uso de las plataformas sociales ha sobrepasado por mucho a al Qaeda, que
en el pasado enviaba videos de mala calidad a Al Jazeera y otros medios para
propagar su llamado a una yihad global.
En Twitter, los seguidores del EI se
involucran en ruidosas guerras de palabras. Los militantes trabajan
incansablemente enviando tuits que oscilan entre promesas de entrada al paraíso
para los creyentes y una muerte brutal para todos los que se oponen a su visión
de la religiosidad en un choque digital de civilizaciones que se libra todos
los días.
En el lado opuesto se encuentran aquellos que
buscan hacer más logrando un empate. Twitter, que incrementó sus esfuerzos
antiterrorismo el año pasado, eliminó más de 26,000 cuentas que sospechaba que
eran pro EI en marzo, casi cuatro veces la cantidad de cuentas eliminadas en
septiembre, según un análisis llevado a cabo para The Wall Street Journal por
Recorded Future Inc., una firma de inteligencia sobre riesgos con sede en
Somerville, estado de Massachusetts.
Los simpatizantes de EI han tratado de
mantener el ritmo, creando más de 21,000 cuentas en marzo, frente a 7,000 en
septiembre, según el análisis.
A principios de este año, Twitter dijo en una
declaración en su sitio web que condenaba “el uso de Twitter para promover el
terrorismo”, asegurando que borró 125,000 cuentas desde mediados de 2015 por
amenazar o promover actos terroristas. Como resultado de esto, dijo la
compañía, ha visto este tipo de actividad salirse de Twitter.
Los operativos de EI se burlaron del anuncio
de Twitter, enviando su propio mensaje: un tuit de una versión del pájaro azul
que representa el logo de la empresa lleno de balas. El grupo también
distribuyó un video burlándose de los esfuerzos de Twitter y Facebook. “¿Esto
es todo lo que pueden hacer?”, decía una placa al final del video.
A la batalla se unen firmas privadas de
inteligencia y organizaciones de crowdsourcing como CtrlSec, que atrae usuarios
en todo el mundo para que sigan la actividad de sospechosos de terrorismo en
redes sociales y otras partes de la web.
A lo largo del último año, CtrlSec ha
identificado cerca de 120,000 cuentas de Twitter ligadas a EI, incluyendo
cientos que personificaban a Walid. Al menos tres de esas cuentas fueron
reportadas y borradas el día de los ataques que cobraron la vida de 32 personas
en Bruselas.
“Ninguna organización terrorista en la
historia ha lanzado una operación en línea tan dinámica y con tanta influencia
global”, dijo Michael S. Smith II, director de operaciones de Kronos Advisory,
una firma de consultoría en seguridad colabora con CtrlSec para monitorear las
actividades en línea de EI.
Nadie fuera del EI parece saber quién controla
las cuentas de Walid en Twitter. Su foto de perfil es la de un hombre barbado
que se parece a Abu Musab al-Zarqawi, el fundador de al Qaeda en Irak, una
organización predecesora de EI. Zarqawi murió en 2006 en un ataque aéreo de EU.
La imagen, que ha sido usada por más de un año, es una forma en que los
seguidores del EI encuentran cada nueva cuenta de Walid en Twitter. Los nombres
de usuario varían, usualmente con tres letras seguidas por un número de tres
dígitos que crece con cada nueva variación. Por ejemplo, @vtr488 se convirtió
en @ctr489. La cuenta de Walid fue divisada por primera vez a comienzos de este
año, cuando usaba un largo nombre honorífico que sugería que era de Kuwait: Abu
Walid Kuwaiti.
Algunos de los primeros perfiles que usó Walid
cosecharon más de 6,000 seguidores en Twitter. Incluso tras los recientes
cierres, la cuenta reúne a unos 2,000 o más seguidores, presumiblemente de
simpatizantes que estarían maduros para un reclutamiento o para contribuir con
donaciones.
CtrlSec cree que la cuenta de Walid está
manejada por un dirigente del EI que estaría a cargo del reclutamiento en
Arabia Saudita. Smith dijo que era posible que la cuenta sea administrada por
varias personas que mantienen el mismo estilo.
Uno de los primeros tuits de Walid, en febrero
de 2015, se jactaba de un enfrentamiento con fuerzas kurdas, respaldadas por
E.U, de la cual los militantes de EI capturaron un valioso botín de armamentos,
de acuerdo con los archivos que guardan Kronos Advisory y Recorded Future.
Un mes más tarde, Walid tuiteó sobre otros
supuestos éxitos militares. Esa cuenta fue reportada por el Comando de
Operaciones Especiales de E.U. “Le diré a @USSOCOM donde estás si ellos me
dejan que te coma el hígado y el cerebro después de que te maten”, decía el
tuit que un usuario le envió a Walid.
Otros también denunciaron a Walid ante
Twitter, que pronto cerró la cuenta.
Walid, que publica en árabe y ocasionalmente
en inglés y otros lenguajes, a menudo evade las medidas de bloqueo de Twitter.
Cuando un cazador en línea reporta el nombre de usuario de Walid, él lo cambia
para mantener la cuenta activa por un poco más de tiempo.
Los mensajes y videos se originan
habitualmente de las oficinas de propaganda del EI en el centro de medios de
al-Hayat, el ala de producción de propaganda destinado a las audiencias no
árabes, según los expertos en inteligencia.
La cuenta de Walid forma parte de un imperio
de medios descentralizado que es dirigido por el Estado Islámico, el cual
depende de simpatizantes en todo el mundo para que distribuyan mensajes en al
menos media docena de lenguajes, dicen analistas de inteligencia.
En un día típico, Walid publica docenas de
tuits en una función que es en parte distribución de noticias yihadistas y en
parte animación para sus seguidores. Las entradas más frecuentes se refieren a
las actividades militares de EI, pero también suele incluir fotos de
combatientes que han sido “martirizados”, así como imágenes de supuestos espías
decapitados.
“Walid tuitea y publica fotos que sólo un
psicópata publicaría”, dijo Lara Abdallat, una jordana que trabaja para
CtrlSec, el grupo que monitorea la actividad del EI en las redes sociales.
Charlie Winter, un investigador de la
Universidad Estatal de Georgia que estudia al EI, dijo que quienes operan la
cuenta de Walid se pasaban “todo el tiempo tratando de asegurarse que la
propaganda del EI generada en los rincones más oscuros de Internet llegue a
Twitter”.
En un duelo de tuits a comienzos de este año,
Walid se burló de un activista anti EI de habla árabe que usualmente ridiculiza
la cuenta de Walid con entradas en las que presenta versiones de su foto de
perfil con rostros de mono.
“No hay nada que puedas hacer, perro, si la
cuenta es borrada o hackeada, dentro de tres minutos estaré de vuelta con una
nueva”.
Los simpatizantes de EI usan otras redes
sociales, pero prefieren Twitter debido a su alcance y anonimato. Twitter tiene
320 millones de usuarios activos en el mundo y las cuentas nuevas se pueden
crear sin usar un nombre real.
Twitter, que se abstuvo de comentar para este
artículo, se enorgullece de su rol como un foro global de opiniones diversas.
La compañía depende principalmente de sus
usuarios, incluyendo a CtrlSec, para que reporten contenido ofensivo. Equipos
internos de la empresa deciden a quien bloquear.
Cerca del 95% de los 500 activistas del EI
identificados por Smith, de Kronos Advisory, volvieron después de que sus
cuentas fueron cerradas.
“En el nombre de Dios misericordioso que la
cuenta 139 siga como una espina en la garganta de los infieles y apóstatas…”,
tuiteó un simpatizante en febrero.
Pese a las habilidades del EI, las medidas de
Twitter están haciendo que sea más difícil que los propagandistas del grupo
operen en este servicio, según el análisis de Recorded Future. La empresa halló
una reducción de 40% en marzo en las cuentas que usaron cualquiera de los siete
hashtags usualmente empleados por los propagandistas de EI, en comparación a
agosto.
Parte del contenido relacionado con EI se ha
trasladado a otras partes de la Web, incluyendo Telegram, el servicio de
mensajes basado en Berlín que está compuesto de una mezcla de canales privados
y públicos.
Los menajes de EI, también conocido como ISIS
o ISIL, usualmente aparecen primero en un canal privado de Telegram y a partir
ahí distribuido en Twitter y otras plataformas públicas por agentes como Walid,
según analistas sobre terrorismo. “Hay un número casi infinito de plataformas a
través de las cuales los simpatizantes de ISIS pueden diseminar su propaganda”,
dijo Smith.
Telegram no respondió un pedido de
comentarios. En enero, la empresa dijo en Twitter que estaba eliminando hasta
10 canales de EI por día y que había prohibido más de 660 canales públicos
desde noviembre.
Las cuentas de Walid en Twitter, que hace un
año duraban una semana o más, ahora sobreviven por mucho un día y a veces, por
menos de una hora.
Los mensajes de EI en línea caen generalmente
en dos grandes categorías: triunfos militares y la construcción de una utopía
islámica.
A comienzos de este año, Walid tuiteó sobre un
auto bomba en Irak, además de noticias de estilo de vida de la división de
inspección y quejas sobre carnes de EI. Más recientemente, publicó fotos de
flores primaverales y otras escenas idílicas de la vida cotidiana bajo el
régimen de EI. Las imágenes de barbarismo, sin embargo, aparecen con
regularidad.
En una tarde reciente en marzo, la cuenta de
Walid posteó una mezcolanza de noticias y fotos de combates —incluyendo hombres
destrozados por explosivos— cuando un activista de CtrlSec se sumó a la
conversación respondiendo con imagines de una decapitación. El activista, que
usa el nombre de @kitten_spatt, alertó a dos de las cuentas oficiales de
Twitter con el hashtag “#ISIS psychopath”.
Al darse cuenta de que había sido descubierto,
Walid bloqueó a @kitten_spatt y se pasó del perfil @xgd393 a @zyd393 para
ocultar su cuenta de los investigadores de Twitter. El activista de CtrlSec
volvió a encontrarlo y reportó otra vez su nombre de usuario a Twitter: “Abu
Walid Kuwaiti/ propagandista importante de #ISIS cuenta/393”. Para asegurarse
que Twitter no lo perdiera de vista, @kitten_spatt también resaltó el número
subyacente de identificación del usuario, que el activista obtuvo mediante un
servicio especial.
Twitter suspendió una vez más a Walid dentro
de la hora siguiente.
Muy poco después, la cuenta de Walid resurgió,
junto con unas imágenes de decapitación.