Operador satelital árabe dejó de emitir la señal del grupo terrorista Hezbollah por «violenta y racista»

06/Abr/2016

Infobae

Operador satelital árabe dejó de emitir la señal del grupo terrorista Hezbollah por «violenta y racista»

Se acentúa la tensión entre Irán, principal
respaldo del grupo terrorista libanés Hezbollah, y las autoridades sunitas de
Arabia Saudita, después de que el operador de satélite árabe Nilesat cortara la
transmisión del canal de televisión Al-Manar.
Preguntado sobre la decisión de suspender
la transmisión de Al-Manar, un alto funcionario del operador de satélites
egipcio con sede en El Cairo, Nilesat, dijo que se esperaba de los canales que
cumplieran con su contrato y que no difundieran contenido de índole
«violenta o racista», o de naturaleza a «provocar la lucha
sectaria».
«No hay otros canales que hayan
violado ese contrato», dijo a AFP, en respuesta a una pregunta sobre si
cualquier otro canal libanés se podría ver afectado por la medida.
«Esta es una decisión política, no
industrial. Al-Manar no tiene nada que ver con la lucha sectaria», señaló
a la agencia de noticias AFP el gerente general del canal, Ibrahim Farhat,
quien tildó la medida de «injusta y arbitraria». «Esto es parte
del problema político en la región», agregó Farhat.
Al-Manar señaló en Twitter que su
programación sería accesible a través de un satélite ruso o en internet.
La decisión de suspender la transmisión se
produce en medio de una creciente tensión entre Teheran y Riad, después de la
ejecución de un prominente clérigo chiíta por Arabia Saudita y las violentas
protestas que siguieron en Irán.
El mes pasado, los Estados Árabes del
Golfo, encabezados por Arabia Saudita, incluyeron a Hezbollah en la lista negra
por considerar el grupo como una organización «terrorista».
El reino detuvo un programa de 3.000
millones de dólares de ayuda militar a Líbano, en forma de protesta por lo que
calificó como «el dominio de Hezbollah en el estado» y llamó a sus
ciudadanos a abandonar el territorio libanés.
Arabia Saudita rompió las relaciones
diplomáticas con Irán en enero de este año y llevó a sus aliados árabes a tomar
una serie de medidas en represalia.
Mientras que Arabia Saudita es el principal
apoyo de los rebeldes sunítas de Siria, Hezbollah está luchando junto a las
tropas de Bashar al Assad, respaldadas por asesores militares iraníes.