Acto conmemorativo del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial

21/Mar/2016

Comisión Honoraria contra el Racismo, la Xenofobia y toda otra forma de Discriminación, Por Lic. Rafael “Rufo” Winter, de Com. Honoraria

Acto conmemorativo del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial

Por coincidir el 21 de marzo con Semana de
Turismo, el tradicional Acto conmemorativo que organiza la Comisión Honoraria
contra el Racismo, la Xenofobia y toda otra forma de Discriminación se adelantó
para el 17 de marzo. Previamente, el día 15, se inauguró en la Sala Pedro
Figari de la Cancillería una muestra artística con motivo y relacionada al Día
Internacional.
El Acto conmemorativo propiamente dicho,
que tuvo lugar en el MEC (Ministerio de Educación y Cultura) consistió en
palabras de apertura; presentación de un video institucional; presentación del
informe anual; información acerca del plan estratégico (actividades y otros
eventos) previstos para este año; los desafíos que la Comisión tiene también
para este año; mensaje relacionado a hechos de actualidad y finalmente un muy
conceptuoso mensaje de la Ministro de Educación María Julia Muñoz, quien le dio
broche de oro al evento.
Mensaje pronunciado por el Lic. Rafael
Winter (Rufo) en el reciente Acto conmemorativo que tuvo lugar en el MEC
organizado por la Comisión Honoraria contra el Racismo, la Xenofobia y toda
otra forma de Discriminación.
Sra. Ministra de Educación, Autoridades de
la Educación, Autoridades Nacionales, Representantes de Instituciones,
compañeros de nuestra Comisión, amigos todos:
Hoy estamos aquí reunidos en el marco del
Día Internacional de la eliminación de la discriminación racial. Creado hace
unas cuantas décadas por la ONU, resolución 2142,
a partir de un hecho puntual ocurrido en
Sudáfrica (1960 en Sharpville) vinculado al apartheid. Día creado para, a
partir de ese hecho puntual, concientizar a la humanidad del flagelo de la
discriminación racial.
Hace exactamente nueve días, como ya fue
dicho por mi compañero y amigo Julio Cesano integrante de nuestra Comisión,
ocurrió un hecho que conmovió los cimientos de nuestra sociedad hasta lo más
profundo: el asesinato del Sr. David Fremd en la ciudad de Paysandú.
No solamente la comunidad judía fue
conmovida: también lo fue toda la sociedad sanducera. También lo fue, me
atrevería a decir con total seguridad, toda la sociedad del país:
David Fremd era judío-uruguayo.
Cualquier asesinato es horrible,
cualquiera, por las razones que fuere, pero si agregamos el “ingrediente” del
odio religioso: ¿aquí en nuestro Uruguay, un asesinato motivado por el odio
religioso? (más allá de que ya hubo lamentables precedentes hace casi 30 años).

Ante la magnitud de la tragedia, para
nosotros, para todos –aunque la víctima fue una sola igualmente hablamos de
magnitud- quedó no obstante un hecho para destacar: el apoyo, la solidaridad
del gran pueblo sanducero demostrado en la pacífica gran manifestación del
sábado pasado, solidaridad enorme que nos conmovió y debemos destacar como
corresponde. No lo olvidaremos.
Lo que pasó, terrible como fue, es irreversible
y debemos mirar hacia adelante con el objetivo de proteger a toda nuestra
sociedad del flagelo del odio religioso, racial, de la xenofobia y de la
discriminación del tipo que sea.
Esta vez fue un atentado antisemita. Otras
veces lo ha sido contra afrodescendientes; contra homosexuales y transexuales;
contra otros colectivos minoritarios; discriminación por discapacidad;
discriminación y también violencia de género.
Aún queda mucho por hacer. Sin duda que en
el terreno de la legislación. Pero por sobre todo, sin dejar de reconocer lo
que se ha hecho en todos estos años, en el terreno de la educación: hacia allí
debemos apuntar nuestras baterías.
Seamos realistas. El combate contra un
flagelo que acompaña al mundo prácticamente desde los comienzos de su misma
existencia, es sumamente difícil. Pero no hay que desesperar.
Como alguna vez dijeran, antaño, los sabios
judíos: “No estás obligado a terminar la tarea pero tampoco eres libre de
despreocuparte de ella”.
Es en la tarea educativa que debemos
profundizar y demás está decir nuestra Comisión considera a si misma una
necesidad, más que una necesidad un DEBER, participar de dicha tarea. Tomando
en consideración recientes iniciativas como por ejemplo la del gran
profesor-director-educador Oscar Destouet un orgullo de la educación de este
país.
A través de su iniciativa, la cual ya ha
llegado al conocimiento de muchos, se puede hacer algo muy importante no solo
puntualmente, en tal día o en tal fecha, sino algo más amplio y generalizado, a
partir de tal día y tal fecha: de allí en adelante.
Se sobreentiende que todo lo que se haga al
respecto en materia educativa –educación hacia la tolerancia, el respeto a la
diversidad, el valor de la vida, la sana convivencia, los derechos humanos
entre los cuales la paz- deberá ir acompañado de la educación en el hogar.
La
familia es la base. Por más y mejor que se haga en el terreno educativo
institucional, si la familia no acompaña o peor aún, contradice, la batalla
está perdida. O casi.
En un día como el Día Internacional de la
eliminación de la discriminación racial –inevitablemente nos viene a la memoria
esta enorme personalidad que fue Nelson Mandela- debemos pensar cual es la
mejor forma de honrar a este gran personaje y actuar en consecuencia.
Y también debemos considerar cual es la
mejor forma de honrar la memoria de David Fremd (Z’L) y a todos aquellos
quienes en nuestro país han sido y son víctimas de la discriminación de la
forma que sea. La mejor forma de honrar la memoria es profundizando en la
educación en valores. Y ser concientes además
que al odio debemos combatirlo con el amor.
Por Lic. Rafael Winter (Rufo)