¿Qué pasa si los árabes palestinos no quieren un estado propio?

26/Feb/2016

PorIsrael, traducido de JPost

¿Qué pasa si los árabes palestinos no quieren un estado propio?

¿Tal vez, después de todo, los árabes palestinos prefieren
ser una causa central en la diplomacia internacional en lugar de correr el
riesgo de convertirse en un estado marginal?
En el número de julio de 1978 de la prestigiosa revista
Foreign Affairs, bajo el título “Pensar lo Impensable: Un Estado Palestino Soberano”,
Walid Khalidi discute el supuesto de un estado palestino como solución al
conflicto palestino-israelí.
Parafraseando ese título, tratemos de discutir lo
impensable: que los árabes palestinos, al menos por ahora, no quieran un estado
propio.
¿Qué pasa si los árabes palestinos no quieren un estado
propio? ¿Qué pasa si la premisa, ampliamente difundida, sobre las aspiraciones
palestinas está equivocada? Que los árabes palestinos no quieran un estado
propio es una declaración que puede parecer una contradicción en los términos.
Aun así, elaborémosla. Argumentemos este caso hasta sus últimas consecuencias.
Los árabes palestinos han recibido un lugar prominente en la
diplomacia internacional, rara vez concedida a un pueblo apátrida.
Casi no hay una resolución de la Asamblea General de las
Naciones Unidas hostil a Israel que no reúna una abrumadora mayoría de votos.
Se espera que una resolución que sea muy crítica hacia Israel sea aprobada en
la mayoría de las organizaciones internacionales.
Cualquier incidente que involucre a árabes palestinos y a
Israel ocupa un lugar destacado en la mayoría de las cadenas de noticias
internacionales. Los árabes palestinos son generalmente presentados como
víctimas en su prolongado conflicto con Israel. Además, los líderes de la
Autoridad Palestina son recibidos como huéspedes bienvenidos por la mayoría de
los líderes mundiales.
Ninguna entidad no estatal ha recibido nunca tanto apoyo
como la AP de muchas organizaciones internacionales. La difícil situación
palestina, aun cuando se trate de las facciones más extremistas, tales como
Hamas, obtiene mucho respaldo internacional, acompañado de la censura a las
políticas israelíes.
Cualquier intento por parte de Israel de defenderse contra
los violentos ataques perpetrados contra su población civil sólo ayuda a
mejorar la imagen de los árabes palestinos como víctimas, como ha ocurrido en
numerosas ocasiones.
La causa palestina ha recibido un inigualado grado de
atención y apoyo.
La suposición sería que los árabes palestinos prefieren ser
estrellas internacionales, representando el papel de víctimas eternas, que
siempre pueden culpar a Israel de todos sus problemas – reales e imaginarios.
Ahora, permítanme preguntarles: ¿por qué diablos el liderazgo palestino, ya sea
en la Margen Occidental o en Gaza, querría interrumpir la situación actual?
¿Por qué querría establecer un estado? Establecer un estado significa asumir
responsabilidades. También significa que las personas que viven en él ya no son
vistas por el mundo exterior como víctimas de un poder externo. Hay un límite
para el grado en que la culpa por los problemas emergentes puede atribuirse a
un factor externo.
Como un estado soberano, la ayuda económica externa y el
apoyo diplomático serían tanto un resultado de la forma en que sus líderes
gobiernan como de la imagen de debilidad auto proyectada.
Como un estado, la causa palestina se convertiría en un
recuerdo para la diplomacia internacional.
Un estado palestino sería simplemente otro estado. Cualquier
éxito que obtuviera sería un corolario de sus propios esfuerzos, y no sólo de
la piedad y la simpatía que pudiera provocar en la opinión pública
internacional.
Un estado palestino podría ser simplemente otro Gabón (con
el debido respeto al mismo). ¿Por qué los árabes palestinos, ahora
acostumbrados a ser personas gratas en todo el mundo, querrían convertirse en
otro Gabón? La agenda palestina en el ámbito internacional podría obtener la
atención prestada a la de un país como Guatemala (con el debido respeto a la
misma). ¿Por qué los árabes palestinos, que están acostumbrados a tener una
causa que está en el centro de atención de la diplomacia internacional,
querrían que su agenda descendiera al nivel de un país como Guatemala? Cuando
Israel retiró sus fuerzas armadas y sus habitantes de la Franja de Gaza, los
árabes palestinos podrían haber establecido una entidad que gozara de amplia
ayuda y apoyo externo. Gaza podría haberse convertido en un modelo de
desarrollo económico y progreso social para un futuro estado palestino. No fue
así. Gaza se transformó en una base terrorista. Dentro del ámbito político
palestino, tuvo lugar una brutal campaña contra Fatah por parte de Hamas, lo
que ayudó a Hamas a establecer una dictadura islámica.
La lucha y el odio prevalecieron sobre la paz y el progreso.
Para Hamas, el objetivo de erradicar a Israel de la faz de
la tierra era más importante que establecer una entidad modelo en el camino
hacia la plena condición de estado.
La Margen Occidental, que todavía está gobernada por la AP, no
ha experimentado una suerte similar a la de Gaza, debido principalmente a la
presencia de los servicios de seguridad israelíes.
De lo contrario, el liderazgo de la AP podría haber sido
brutalmente asesinado, del mismo modo en que lo fueron sus hermanos de Fatah en
Gaza.
Se podría argumentar que un estado palestino independiente
podría haber sido establecido en la Margen Occidental y Gaza, si los árabes
palestinos hubieran estado dispuestos a llegar a un acuerdo justo y equilibrado
con Israel. El fallecido presidente egipcio Anwar Sadat y el fallecido rey
jordano Hussein demostraron clara e inequívocamente que, una vez que los
israelíes están convencidos del deseo sincero de sus enemigos de vivir en paz,
la opinión pública apoya inmediatamente compromisos que hasta entonces se
consideraban inaceptables.
Así que… ¿Tal vez el obstáculo para un acuerdo es, en
esencia, el rechazo de los árabes palestinos a tener un estado propio, y no
sólo el de vivir al lado de un estado judío? Contrariamente a lo que nos quieren
hacer creer, los árabes palestinos quizá prefieren permanecer bajo el foco
internacional, como estrellas en el ámbito diplomático, presentándose como
víctimas permanentes de la opresión israelí y disfrutando de respaldo sin
precedentes en todo el mundo. No quieren dar un salto hacia lo desconocido. No
están dispuestos a asumir responsabilidad soberana, con todas las dificultades
que ello conlleva
¿Tal vez, después de todo, los árabes palestinos prefieren
ser una causa central en la diplomacia internacional en lugar de correr el
riesgo de convertirse en un estado marginal?