En
Cisjordania, Jerusalén Este y la Franja de Gaza la población celebra con
regocijo, repartiendo dulces, cuando “sus héroes” llevan a cabo un acto
terrorista. En las ciudades palestinas exaltan, homenajean, dedican calles y
plazas a los terroristas y recompensan financieramente a sus familiares también.
Los palestinos han convertido el terrorismo en “heroicidad y exaltación de la
sangre y de la muerte”, en el fondo desprecian la vida, por eso sus atentados
se realizan en condiciones abiertamente suicidas.
La
violencia contra los israelíes también se ha dejado sentir en unos cuantos
árabes-israelíes, de un total de 1.8 millones que viven en Israel en un entorno
de libertad y en donde no temen ser acuchillados; en contraposición, los
israelíes viven con el temor de ser víctimas de los furtivos palestinos que los
acuchillan, atropellan, les lanzan bombas incendiarias o piedras.
En
este contexto, también algunos legisladores árabes israelíes que representan a
esta comunidad en el Parlamento de Israel, han alentado abiertamente a los
palestinos a agredir a los israelíes. El Comité de Ética del Parlamento de
Israel suspendió temporalmente el 8 de febrero pasado a tres legisladores
árabes israelíes después de que se realizara una protesta pública por el
encuentro que estos tuvieron con familiares de terroristas muertos en acciones
contra israelíes. Los legisladores son miembros de Balad, que forman parte de
la Lista Árabe Conjunta. Balad emitió un comunicado reclamando que la
suspensión de los legisladores forma parte de una campaña de incitación
dirigida por el Primer Ministro Benjamín Netanyahu. Cabe destacar que dos de
los legisladores habían sido suspendidos con anterioridad por periodos más
largos y, el tercero, por su intervención a favor de una terrorista palestina
que secuestro y asesinó a tres adolescentes judíos.
En
Israel los árabes israelíes gozan de los mismos derechos que los israelíes, en
cambio, los judíos en la mayoría de los países árabes son rechazados; sus
regímenes son dictaduras de origen tribal o teocrático, donde no existe
libertad religiosa, ni de expresión; no hay protección jurídica para la
ciudadanía; se ejecuta impunemente a homosexuales y a adúlteros. En Jordania,
Irán, Egipto, Siria y Libia, principalmente, han expulsado a casi un millón de
palestinos de sus territorios y cuando los aceptan viven como refugiados en
condiciones deplorables.
En
Israel la justicia funciona con bastante equidad. Recientemente dos de los tres
judíos asesinos convictos en el caso de Mohamed Abu Khadar, adolescente
palestino que fue quemado, fueron sentenciados; al primero, de 17 años, le
dieron cadena perpetua y para el segundo, de 16 años, la sentencia fue de 21
años de cárcel, más compensación económica a los familiares de la víctima. Al
tercer acusado, de 31 años, residente de Jerusalén, declarado culpable de
secuestro y asesinato, no se le ha dictado sentencia porque el Tribunal de
Justicia evalúa el argumento de la defensa de que padece una enfermedad mental.
En
este marco, cabe destacar, que en repetidas ocasiones el Secretario General de
las Naciones Unidas, Ban Ki-moon (BK), ha expresado comentarios para justificar
el terrorismo y, de manera indirecta, alentarlo. En este sentido BK, señaló al
final de enero pasado en el Consejo de Seguridad de la ONU, “que es naturaleza
humana reaccionar a la ocupación”, obviamente referida a esta última a los
territorios en disputa en Cisjordania y Jerusalén Este. Igualmente, BK expresó
que “la alienación, desesperación y frustración de los palestinos están
impulsando el asesinato de israelíes” y
reprendió a Israel “por actos de provocación, algunos de los cuales se
describen como una afrenta al pueblo palestino”. La posición de BK es
reprochable, se supone que la ONU es un organismo internacional imparcial; BK
ha callado frente a las masacres que se registran en varios países del Medio
Oriente; BK es un consumado antisemita.
Asimismo,
las alabanzas que el Presidente de EUA, Barak Obama, ha exteriorizado sobre las
aportaciones del Islam a ese país, alientan indirectamente a los actos
terroristas. Su última loa al Islam la exteriorizó el 10 de febrero pasado en
la visita que realizó a la Mezquita de la Sociedad Islámica de Baltimore,
Maryland (antes había estado en mezquitas de Malasia y Egipto); allí agradeció
al Islam “porque siempre ha sido parte de América”, y agradeció a los miembros
de esa congregación, y por extensión a todos los musulmanes, “por servir a la
comunidad y ayudarnos a estar unidos como una familia americana”.
El
recuento de los hechos terroristas de radicales musulmanes a nivel mundial, en
los que una buena parte han sido contra ciudadanos e intereses de EUA, y los
que se han registrado en EUA, desmienten a Obama. El atentado más significativo
en EUA y en el mundo fue el del World Trade Center en Nueva York en el 2001,
que causó la muerte de 3,016 personas, incluyendo a 19 terroristas, y más de
6000 heridos.
Más
recientemente, el 5 de noviembre del 2009, Nidal Matik Hasan, ciudadano
estadounidense-musulmán de 39 años, siquiatra del Ejército de EUA, realizó una
masacre en Fort Houd, la base militar más poblada de EUA en el mundo,
localizada a las afueras de Killeen, Texas; mató a 13 personas e hirió a 30. En
agosto del 2013 fue condenado a muerte por un juzgado militar de EUA.
El
15 de abril del 2012 se llevó a cabo un atentado terrorista en el Maratón de
Boston, Massachusetts; en el lugar de los hechos, justo antes de la línea de
meta, fueron detonados dos artefactos explosivos artesanales que causaron la
muerte de 3 personas y 282 heridos. Los culpables fueron dos jóvenes hermanos
musulmanes de una familia chechenia residente en EUA desde el 2003. Uno de
ellos murió en el enfrentamiento con la policía que intentaba detenerlo. El
terrorista sobreviviente fue condenado a muerte en mayo del 2015.
En
diciembre del 2015 una pareja musulmana realizó un tiroteo en San Bernardino,
California en el Island Regional Center en el que resultaron 14 muertos y 17
heridos. Los tiradores, un hombre y una mujer, atacaron un banquete del
Departamento de Salud Pública del Condado de San Bernardino; la mujer había
escrito un mensaje de lealtad en facebook al Estado Islámico. Ambos terroristas
fueron abatidos. Después de los atentados de San Bernardino y de París
(noviembre del 2015), el mayor ataque terrorista en Europa en los últimos años,
ha aumentado sensiblemente el porcentaje de estadounidenses que consideran a
este fenómeno como el problema más importante que afecta a EUA; así, resulta
necesaria una acción contundente contra sus fuentes de incitación. En el caso
de Israel contra la AP, Hamás, el Estado Islámico y la ONU, entre otras.
¿Quién promueve la ira de los palestinos?
22/Feb/2016
Enlace Judío, México, León Opalin Chmielniska