Guerra de Religiones

22/Feb/2016

Aurora – Por Dra. María José Arévalo Gutiérrez *

Guerra de Religiones

En
los últimos meses el fenómeno anti-judío ha vuelto a sacudir los pilares
europeos. Sin embargo los sangrientos sucesos ocurridos en París o Copenhague,
son un fenómeno cada vez más extendido más allá de las fronteras del Estado de
Israel.
Algo
se mueve, pues en relación con Israel y los judíos, surgiendo aquí la cuestión
si se trata de un nuevo antisemitismo o judeofobia.
Sin
embargo, para referirse al uso del término «antisemita» a lo que
estaría ocurriendo en la actualidad, debería también incluirse a los árabes, al
ser estos igualmente semitas. En cualquier caso, y con independencia de la
fórmula que se elija para caracterizar el fenómeno, la de judeofobia o la de
nuevo antisemitismo, lo importante es advertir que se trataría de una aversión
y hostilidad a los judíos que ya no se revestiría de la forma del prejuicio
racial.
Este
tipo de prejuicio característicamente nazi estaría hoy batiéndose en retirada
en Occidente, donde las reacciones de solidaridad con los judíos amenazados por
el antisemitismo de extrema derecha son casi siempre inmediatas, y esto ya
incluso en España. Además podemos observar, que resulta más llamativo, resaltar
un acto de rechazo semita provocado por unos cabezas rapados, que aquellos
formulados por personajes de la vida pública, políticos o medio de
comunicación, como si lo segundo careciera de gravedad.
¿Pero
el odio existente contra los judíos es en la actualidad por motivos religiosos
o hay un trasfondo geopolítico? Lo habitual es, más bien, encontrarla en abigarrada
mezcolanza con los motivos y temas propios del antisionismo, tanto en los
sermones religiosos como en los artículos que se publican en la prensa árabe,
que siempre contienen muchas y muy claras referencias al conflicto
palestino-israelí.
A
todo este extremismo existente se le añade las persecuciones existentes contra
los cristianos por grupos radicales islámicos. La islamización progresiva
existente desde principios de los años 90, ha provocado que predomine la
identidad musulmana sobre la identidad nacional, identificándose los musulmanes
antes con su religión que con su país, a diferencia de los cristianos que
conviven con ellos. El objetivo de los islamistas es «islamizar la
modernidad», no modernizar el Islam, generando unas consecuencias que estamos
viviendo en la actualidad.
Sin
embargo sucumbir al terrorismo fanático religioso, tanto por parte de los
judíos como cristianos, conllevará a una expansión cada vez más intensificada
de las acciones violentas. Ocultar la religión que un creyente profesa por
miedo a sufrir un ataque sería ceder a las opresiones que intentan realizar
determinados grupos terroristas.
Cuando
la afroamericana Rosa Parks permaneció inmóvil sentada en el autobús, segregada
por el color de la piel en el año 1955, le preguntó la policía que por qué no
se había levantado, respondió formulando otra pregunta: «¿Por qué todos
ustedes están empujándonos por todos lados?». El caso trascendió y acabó
por dar voz a los movimientos por el fin de la segregación que ya habían
comenzado a hacerse notar.
*
Doctora en Análisis Geográfico Regional (España).