Quisiera intentar entender cuál es la línea de política exterior que sostiene el ex presidente Mujica, tal vez junto con Luis Suarez, el uruguayo más famoso del mundo.
En sus últimas declaraciones, pidió no meterse en el conflicto con el Estado Islámico y que lo arreglen quienes lo crearon (supongo, porque no lo dijo, que se refería a Estados Unidos, por su papel en Irak y Afganistán, pero eso corre por mi cuenta).
Sin embargo, siendo presidente de todos los uruguayos, su política exterior, no era la misma. Cuando el conflicto entre Israel y Hamas, no reclamó que quienes crearon ese conflicto lo arreglaran. En ese momento, el ex presidente no dudó en intervenir calificando la actuación de una de las partes como “genocida”, y lo hizo a su real saber y entender porque se estimaba se estaban violando los derechos humanos de una parte en el conflicto.
De los derechos humanos de la otra parte involucrada, ni que Hamas provocaba sus propias víctimas civiles incitando a Israel a atacar esos lugares, prefirió usar su nueva y actual tesis de política exterior, la abstencionista.
Otro punto a tomar nota sobre la nueva política exterior de Mujica es su definición del Estado Islámico y cito: “Es una experiencia ideológica llevada por jóvenes de cualquier parte que adoptan un fanatismo…”.
Esta frase es claramente una definición de la nueva política abstencionista de Mujica.
Se abstiene de decir que, es un Estado terrorista, sanguinario y contrario a todo el mundo occidental y a los propios musulmanes (a quienes mata con la misma impudicia que a los occidentales).
La tesis abstencionista requiere no decir lo que puede molestar al ocasional agresor.
Sin duda un cambio respecto a las definiciones que hacía sobre Israel el año pasado, pero aquella era otra política exterior, teniendo en cuenta el hecho que Israel no va a tomar represalias, más allá de lo diplomático.
En cuanto a la posibilidad de intervención en el conflicto, Mujica en su nueva tesis, solicita el consentimiento de todos los involucrados para intervenir (no incluyo al Estado Islámico, porque no ha sido reconocido por nación alguna, hasta donde pude averiguar), por lo que se entiende que no desea intervenir en nada que ofenda o moleste al Estado Islámico (y no me refiero al envío de tropas, tampoco a participar de embargos, investigación de lavado de activos, secuestros, tráfico de personas, etc.).
Tal vez los ejemplos históricos de políticas abstencionistas sean los de varios países europeos frente al “anschluss” alemán, previo a la Segunda Guerra Mundial. Se me podrá criticar que, con el diario del lunes es fácil advertir el error diplomático de la época. Pero hoy, ya tuvimos sobradas pruebas de que es el EI, qué pretende, quiénes son sus enemigos, cuáles son sus recursos, sus tácticas, etc. Nadie puede decir que no estaba prevenido.
La llegada de nuestro país al Consejo de Seguridad de la ONU, es una oportunidad para reafirmar de que lado del mundo vamos a estar. Del lado de los que condenan el terror o del lado de los que sabiendo lo que pasa, mejor se abstienen para no generarse problemas.
¿Cuál será la actitud de este gobierno? Mujica claramente no comparte la línea de política exterior del 3er. Gobierno del Frente Amplio ni en el tema Estado Islámico ni en muchos otros aspectos.
Lo que sí está claro es que la famosa frase “como te digo una cosa, te digo la otra» sigue vigente.
¿Abstencionista o Intervencionista?
09/Nov/2015
Por Eli Aljanati, de COPREDI