Enseñanza de la Guerra de Yom Kipur: “La paz se hace con el enemigo”

07/Oct/2015

Gabriel Hojman, para CCIU

Enseñanza de la Guerra de Yom Kipur: “La paz se hace con el enemigo”

Este 6 de octubre se cumplen 42 años del
ataque sorpresivo por parte de Egipto y Siria (con apoyo de otros países: la
monarquía saudí, por ejemplo aportó 3.000 soldados) contra Israel.

Desde una posición de amistad hacia
Israel podemos encontrar las siguientes
palabras: “El 6 de octubre del año 1973, Egipto y Siria lanzan un vil ataque,
una cobarde ofensiva militar sorpresa, mientras el pueblo judío celebraba la
sagrada festividad hebrea de Yom Kipur, ayunando (…). Yom Kipur es el día
judío del arrepentimiento, considerado el día más santo y más solemne de todo
el calendario, por lo cual, la agresión árabe se considera doblemente
reprochable.” (1)

¿Quién fue el líder que encabezó este ataque
contra Israel, que le costó la vida a casi 2700 soldados israelíes, el 0,1% de
la población, que entonces era de aproximadamente dos millones y medio?
El mismo que cuatro años después (noviembre
de 1977) era recibido con honores en Jerusalén por el entonces Primer Ministro
Menajem Beguin y también por Golda Meir y Moshé Dayan (Primera Ministra y
Ministro de Defensa respectivamente, durante la guerra de 1973).

Esto nos demuestra que quien en un
determinado momento es el peor enemigo puede transformarse luego en un aliado.
La paz con Egipto rige hasta la actualidad; el pasado mes de setiembre reabrió
la embajada israelí en El Cairo luego de cuatro años (2).
La visita de 1977 no fue el primer contacto
del gobierno de Sadat con el de Israel. En 1975, durante el primer gobierno de
Isaac Rabin, Israel y Egipto firmaron el “Acuerdo Provisional”, en Ginebra, por
el que ambos declaraban que el conflicto entre ellos no se resolverá por la
fuerza, sino por medios pacíficos. Israel se retiró entonces, de una zona a lo
largo de la costa del Golfo de Suez, incluyendo los campos petrolíferos de Abu
Redis. Egipto permitió la navegación
desde y hacia Israel en el Canal de Suez (3).

Isaac Rabin, 20 años después de la Guerra de
Yom Kipur volvió a cumplir con el principio de que “la paz se hace con el
enemigo”. Al firmar los acuerdos con la OLP, Rabin declaró: «Yo quisiera
firmar un acuerdo de paz con el Príncipe de Mónaco y la Reina de Holanda, pero
la paz se firma con los enemigos y Arafat es el principal enemigo” (4).
Luego firmó la paz con el Rey Hussein de
Jordania, contra quien se había enfrentado en la Guerra de los Seis Días.
Durante la Guerra de Yom Kipur, la 40ma. Brigada Blindada jordana se enfrentó a
los soldados israelíes en territorio sirio (5).

Es historia conocida el accionar de los
enemigos de la paz: tanto Sadat (que había liderado el ataque contra Israel en
Yom Kipur) como Rabin (que había sido Jefe del Estado Mayor en 1967, durante la
Guerra de los Seis Días) fueron asesinados por haber firmado la paz con sus
respectivos viejos enemigos.
Para culminar resulta interesante exponer
voces que en octubre de 1973 se expresaron en Uruguay a favor de la paz en Medio
Oriente. Uruguay ya vivía en dictadura pero aún circulaban algunos medios
opositores, como el Semanario Marcha, que fuera clausurado por la dictadura
recién en 1974.

En el número 1657, correspondiente al 26 de
octubre de 1973, en la sección “Cartas de lectores” de Marcha pueden
encontrarse entre otras cartas, una firmada por la “Embajada de la República
Árabe” (Egipto), donde responsabiliza únicamente a Israel por el conflicto.
En la misma sección también se publicó una
carta en nombre de la UNIVERSIDAD HEBREA DE JERUSALÉN que expresa:
“Desde su creación, es ésta la quinta vez
que Israel se ve enfrentada en un conflicto con sus vecinos árabes. Es una
lucha desigual (…) si Israel vence, no cabe duda que eI mundo árabe va a
continuar existiendo, pero si los [estados] árabes resultan victoriosos, Israel
desaparecerá. (…)
Casi todos nuestros estudiantes y la mayoría
de nuestros colegas están hoy movilizados.
Nosotros,
los abajo firmantes, siempre hemos usado nuestro derecho de hombres
libres para expresar nuestras opiniones acerca de la política interna y externa
de nuestro país, y en el pasado algunos de nosotros expresamos nuestro
desacuerdo con ciertas medidas políticas del gobierno.

Hoy día, sin lugar a dudas, podemos afirmar
que Egipto y Siria prepararon este ataque con anticipación suficiente como para
provocar su estallido en el Día del Perdón, el día más sagrado del calendario
judío. (…)

Aun así (…) estamos preparados para el
proceso que nos conducirá a un tratado de paz con nuestros vecinos árabes.
(…) El arreglo territorial será en función de la confianza mutua (…).
Firman entre otros: Shlomo Avineri, Gershom
Scholem.
Junto a la carta de los académicos israelíes
se publicó otra titulada “Universitarios Uruguayos ante el conflicto en Medio
Oriente” que expresa:
“1. Consideramos fundamental reiterar la
convicción de que el Estado de Israel tiene el incuestionable derecho de
existir y desarrollarse en paz.
2. Las diferencias que enfrentan las partes
(…) podrán encontrar solución (…) si las mismas dialogan en un clima de
confianza mutua (…)
3. La paz entre Israel y los países árabes
abrirá el cauce para una cooperación fecunda para el mejoramiento de las
condiciones de vida de sus pueblos.”
Firman entre otros:
Prof. Arq. Leopoldo Artucio, maestro Julio
Castro, Dr. Hebert Gatto, Arq. Rafael Lorente Dr. Fernando Mañé Garzón, Prof.
Daniel Vidart.
Junto a estas cartas también su publicó otra
firmada por la CONFRATERNIDAD JUDEO CRISTIANA DEL URUGUAY que expresa:
“Frente al nuevo y terrible estallido de la
guerra en Cercano Oriente, la Confraternidad Judeo Cristiana del Uruguay
formula un llamado a los hombres de buena voluntad en todo el mundo para poner
fin a este sangriento conflicto.
Es necesario que terminen las incitaciones
al odio y al aniquilamiento.
Es necesario que se interrumpan las
desenfrenadas carreras armamentistas impulsadas por grandes intereses políticos
y estratégicos. Es necesario asegurar condiciones dignas y justas para las
partes en conflicto y que ambos negocien directamente y busquen genuinas
soluciones pacíficas y se prometan que nunca habrá otro estallido bélico.
En esta hora amarga deseamos expresar
nuestro hondo anhelo de amor y de justicia. Creyentes en un Dios único y
creyentes en la unidad del género humano, deploramos esta guerra sangrienta y destructora y reclamamos a quienes corresponda la anhelada paz.”
Como planteamos en el título, la paz se hace
con el enemigo. Como enunciara la carta firmada por grandes intelectuales de
nuestro país debe haber una cooperación fecunda para el mejoramiento de la vida
de israelíes y árabes. Para ello, como expresara la Confraternidad
Judeo-Cristiana “es necesario que se terminen las incitaciones al odio y al
aniquilamiento”. Desde las dos partes. Ese odio costó la vida tanto de Sadat
como de Rabin. Por eso, como aprendimos de la guerra, bregamos por el mutuo respeto que lleve a la
paz entre los pueblos.
Notas
1 Robaina Mederos, Ricardo: Israel la guerra asimétrica y el
terrorismo global. Pág. 52. Edición
digital: https://books.google.com.uy/books?id=nVmsCAAAQBAJ&printsec=frontcover&hl=es#v=onepage&q&f=false
2 Israel reabre su embajada en El Cairo, tras
cuatro años cerrada. Aurora 09/09/2015:
http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Titular/67140/
3 Herzog, Jaim.: Las guerras
árabe-israelíes, Jerusalén, La Semana Publ., 1987. Pág. 391.
4 Beris, Jana: A diez años de la muerte de
Rabin. BBC Mundo: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/international/newsid_4404000/4404584.stm
5 Herzog, Jaim. Ob. Cit. Ps. 358-359.