6-3-2011 Miles de mujeres se manifestaron en Beirut en apoyo al Tribunal Especial para el Líbano (TEL), que investiga el asesinato en febrero de 2005 del ex primer ministro Rafic Hariri y de otros crímenes vinculados.
La protesta, que también reclamaba el fin de las armas ilegales en el Líbano, en referencia a aquellas que están en manos del grupo chií Hezbollah, congregó a las manifestantes frente a la tumba del ex jefe de Gobierno en el centro de Beirut.
Desde este punto, se dirigieron al monolito erigido en el lugar donde fue perpetrado el atentado con camión bomba que causó la muerte de Hariri y de otras 21 personas, así como más de 200 heridos.
Durante las protestas se izaron banderas libanesas y los estandartes azules del grupo Futuro, fundado por Hariri y presidido en la actualidad por su hijo y también ex primer ministro Saad Hariri.
«No queremos más armas, queremos justicia», «Por tus ojos hemos venido Saad Hariri», corearon las manifestantes, muchas de ellas acompañadas de sus hijos.
Entre los presentes estaba Patricia Gemayel, esposa de Pierre Gemayel, ex ministro de Industria y diputado asesinado el 23 de noviembre de 2006.
Nidal Saadine, una de las presentes, aseguró: «Buscamos la verdad, poder vivir en paz cristianos y musulmanes juntos, igual que antes».
Por su parte, Samira Aifan, madre de tres hijos, afirmó que están dispuestas a dar su sangre «para conocer la verdad y poner fin a la impunidad». «No nos quedaremos tranquilas hasta que lo logremos», agregó.
Dirigiéndose a los presentes, Alia Arad, hija de una de las personas que murió junto a Hariri, indicó que no abandonarán a este tribunal de la ONU que juzgará a los implicados en el atentado.
«El TEL es lo único que nos permitirá saber la verdad de lo sucedido. Como familiares de los mártires tenemos derecho a saber quién nos privó de nuestros seres queridos», subrayó.
Una declaración similar hizo Ramia Ghanem, hija del diputado asesinado el 19 de septiembre de 2007, Antoine Ghanem.
Ghanem argumentó que el asunto de los asesinatos y tentativas de asesinatos «incumbe a todos los libaneses sin excepción».
Tanto Hezbollah, que preside el nuevo gobierno de mayoría, como el resto de grupos que integran el Ejecutivo libanés reclaman la anulación del TEL, ante el temor de que el tribunal acuse del magnicidio a miembros del grupo chií.
Estiman que es un instrumento en manos de EEUU e Israel para terminar con Hezbollah (que se hacen llamar la «Resistencia») y, además, se niegan a entregar sus armas.
Las Fuerzas del 14 de Marzo, la nueva oposición liderada por el primer ministro saliente Saad Hariri, han llamado a una manifestación multitudinaria el próximo domingo en apoyo al TEL y en protesta contra las armas ilegales.
«Las armas que se emplean contra las familias no son las de la resistencia. Éstas deben estar solo en manos de las fuerzas legales», agregó la manifestante May Chidiac, que el 25 de septiembre de 2005 fue víctima de una tentativa de asesinato con coche bomba. EFE
Miles de mujeres apoyan al tribunal de la ONU que investiga el asesinato de Hariri en el Líbano
08/Mar/2011
Aurora