Saludo por Rosh Hashaná del Presidente del ICCJ (International Council of Christians and Jews)

17/Sep/2015

Saludo por Rosh Hashaná del Presidente del ICCJ (International Council of Christians and Jews)

Rosh haShanah 5776/ Setiembre 2015
Queridos miembros de la familia de ICCJ:
Al tiempo que los judíos alrededor del mundo se preparan para observar Rosh Hashanah y Iom Kipur, sus tradiciones para las Altas Fiestas también pueden inspirar meditadas reflexiones en otros. Este potencial para el enriquecimiento interreligioso me llamó la atención cuando recientemente leí el saludo de Año Nuevo del Arzobispo Charles Chaput para nuestros vecinos y amigos judíos aquí en Philadelphia. Él describió este tiempo en el calendario judío hermosamente, lo que es en sí mismo un notable ejemplo del entendimiento que ha crecido entre muchos judíos y cristianos en décadas recientes: “Durante estos días de reflexión y nuevo compromiso con hacer el bien, una persona tiene la oportunidad de mirar hacia dentro de su corazón, determinar el nivel de integridad allí y evaluar la relación de uno mismo con los demás.”
Si bien él estaba hablando del individuo, las palabras del Arzobispo bien pueden aplicarse a comunidades o naciones – o a organizaciones con misiones de avanzar en la amistad interreligiosa. Mirando hacia atrás en el último año, ha habido muchos momentos edificantes para la familia de ICCJ. El Comité Ejecutivo ha recibido numerosos informes sobre destacadas iniciativas y realizaciones de muchas dinámicas organizaciones miembro nacionales, y hay más planificadas en los meses venideros! Y ahí estuvo la muy rica conferencia anual de ICCJ en Roma. (Materiales de la misma serán publicados en breve.) Lo más relevante fue, por supuesto, la bienvenida que nos brindó el Papa Francisco en el Vaticano y su generosidad al saludar personalmente a los 260 y algo de participantes. Su mensaje incluyó estas palabras estimulantes:
Al celebrar el 50 aniversario de Nostra Aetate… podemos dar gracias a Dios por todo lo bueno que ha sido realizado en términos de amistad y mutua comprensión en estos 50 años transcurridos, ya que el Espíritu Santo ha acompañado nuestros esfuerzos en el diálogo. Nuestra humanidad fragmentada, la desconfianza y el orgullo han sido superados gracias al Espíritu de Dios Todopoderoso, de tal modo que la confianza y la fraternidad entre nosotros ha seguido creciendo. Ya no somos extraños, sino amigos, y hermanos y hermanas. Aun con nuestras diferentes perspectivas, reconocemos un Dios, Creador del Universo y Señor de la historia. Y Él, en su infinita bondad y sabiduría, siempre bendice nuestro compromiso con el diálogo.
Deberíamos tener en mente esta perspectiva a largo plazo al considerar algunos acontecimientos del año transcurrido. Numerosos ataques terroristas motivados por odio religioso han ocurrido en muchos países. La destrucción de lugares sagrados, algunos de inmenso valor histórico así como espiritual, ha sido justificada con reclamos absolutistas motivados por fanatismo religioso y la necesidad de dominar. Miembros de virtualmente todas las tradiciones religiosas fueron objetivos de la violencia en una amplia variedad de lugares y contextos sociales. Mientras escribo esto, refugiados sirios, libios y otros se juegan desesperadamente la vida en esfuerzos riesgosos por alcanzar la seguridad y construir nuevas vidas. La pérdida de vidas humanas, quizás especialmente la de niños pequeños, es desgarradora.
Dependiendo de nuestras circunstancias podemos sentirnos impotentes, frustrados y desmoralizados porque nuestra visión de la solidaridad y enriquecimiento interreligiosos parecen servir de poco. Pero como ilustra la cita del Papa Francisco, si nos fijamos cuidadosamente hay motivos para la esperanza tanto en el tiempo como en las crisis inmediatas.
En el nuevo año judío 5776 intensifiquemos nuestros esfuerzos personales y grupales para trabajar juntos y ayudar al otro en traer shalom entre las familias religiosas de nuestro mundo y entre todos los pueblos.
L’shanah Tovah!
Philip A. Cunningham
Presidente de ICCJ