Ese es el calificativo que le cabe al Movimiento de Participación Popular (MPP) por su negativa a apoyar una declaración de condena del Frente Amplio al régimen de Gadafi. Otros miembros de la mesa política de esa coalición intentaron sin éxito convencer al MPP sobre la necesidad de censurar a un tirano con cuarenta años en el poder y cuya reacción ante las protestas populares fue la de bombardear a poblaciones civiles y contratar francotiradores mercenarios.
En el MPP está el MLN, es decir los tupamaros, un grupo que años atrás envió a sus delegados a Libia, invitados por Gadafi a participar en ejercicios militares. Ese viaje no fue en tiempos de dictadura, sino una vez restablecida la democracia en Uruguay. Su negativa a criticar al dictador es el corolario de ese episodio vergonzoso.