Judíos y cristianos recuerdan los 50 años de la Nostra Aetate

01/Jul/2015

AICA on line

Judíos y cristianos recuerdan los 50 años de la Nostra Aetate

El papa Francisco recibió en audiencia a los
participantes en el congreso internacional promovido por el “International
Council of Christians and Jews”, que tiene lugar en Roma del 28 junio al 1 de
julio y cuyo tema es “El quincuagésimo aniversario de NostraAetate: Pasado,
presente y futuro de las relaciones entre judíos y cristianos”.
El Papa manifestó su agrado porque este año el
congreso tenga lugar en Roma, la ciudad en la que están enterrados los
apóstoles Pedro y Pablo, que para los cristianos son puntos de referencia
esenciales y «pilares» de la Iglesia y donde se encuentra la
comunidad judía más antigua de Europa occidental, cuyos orígenes se remontan a
los Macabeos.
“Por lo tanto -observó Francisco- cristianos y
judíos viven juntos en Roma desde hace casi dos mil años, aunque sus relaciones
a lo largo de la historia no hayan carecido de tensiones”.
El verdadero diálogo fraternal se desarrolló,
sin embargo, a partir del Concilio Vaticano II, después de la promulgación de
la declaración Nostra Aetate que representa “el ‘sí’ definitivo a las raíces
judías del cristianismo y el ‘no’ irrevocable antisemitismo. Al celebrar el
quincuagésimo aniversario de NostraAetate, podemos constatar -observó el Papa-
los ricos frutos que produjo y hacer con gratitud un balance del diálogo entre
católicos y judíos. Podemos expresar así nuestro agradecimiento a Dios por todo
lo bueno que se ha logrado en términos de amistad y de entendimiento mutuo en
los últimos cincuenta años, porque su Espíritu Santo acompañó nuestros esfuerzos
para el diálogo”.
“Los cristianos, todos los cristianos -subrayó
el Pontífice- tienen raíces judías. Por lo tanto, desde su creación, el
“International Council of Christian and Jews” acogió las diversas confesiones
cristianas. Cada una de ellas, en la forma que le es propia, se acerca al
judaísmo, que, a su vez, se caracteriza por diferentes corrientes y
sensibilidades”.
“Las confesiones cristianas encuentran su
unidad en Cristo; el Judaísmo encuentra su unidad en la Torá. Los cristianos
creen que Jesucristo es la Palabra de Dios hecha carne en el mundo; para los
judíos la Palabra de Dios está presente principalmente en la Torá. Ambas
tradiciones de fe tienen como fundamento al único Dios, el Dios de la Alianza,
que se revela a los hombres a través de su Palabra”.
“En la búsqueda de una actitud justa hacia
Dios, los cristianos se dirigen a Cristo como la fuente de vida nueva, los
judíos a la enseñanza de la Torá. Este tipo de reflexión teológica sobre la
relación entre el judaísmo y el cristianismo comienza desde Nostraaetate y,
sobre esta base sólida, puede y debe seguir desarrollándose”.