¿Está Francia traicionando a Israel en favor de Qatar?

01/Jul/2015

PorIsrael, Por Guy Bechor

¿Está Francia traicionando a Israel en favor de Qatar?

Mientras ambos, el ex Presidente Francés y
Francois Hollande, se presentan como “amigos de Israel”, crece la evidencia de
que, entre bambalinas, realmente están traicionando a Israel, bajo una
influencia que huele muy mal.
Un grueso libro titulado “Une France sous
influencia: Quand le Qatar fait de notrepays son terrain de jeu” (Una Francia
bajo influencia: Cómo Qatar convirtió el país en su patio de juegos”) expuso el
año pasado las relaciones muy personales entre los regímenes francés y de Qatar
durante estos dos períodos de los presidentes, y afirmó que desde 2007, Francia
se ha convertido de hecho en un satélite de Qatar, que ha comprado al país y a
su discreción.
Los escritores, Vanessa Ratignier y Pierre
Péan, demuestran cómo Qatar ha influido claramente en la toma de decisiones
tanto de Sarkozy como de Hollande.
En un intento por salvar su zozobrante
economía, Francia entregó su política exterior como una garantía a una
dictadura árabe del Golfo Pérsico, que es el estado árabe más hostil hacia
Israel y uno de los partidarios del terrorismo en Siria e Irak. Qatar invierte
unos $50 mil millones en Francia, y el libro expone cómo financió el acuerdo de
divorcio personal de Sarkozy con su esposa Cecilia, en un total de €3.000
millones, cuando decidió casarse con Carla Bruni.
¿Israel fue un precio exigido por los
qataríes? Sarkozy pretendía ser un verdadero amigo de Israel, pero los
documentos WikiLeaks expuestos esta semana revelaron que durante su mandato
presidencial amenazó a la Casa Blanca y la presionó para que no apoye a Israel
en el tema estado palestino – una ilusión que ha preocupado a Qatar durante
años, como un proyecto. Esta hipocresía francesa es a la vez sorprendente y
decepcionante. Eso no es lo que esperábamos de este país.
Sarkozy ya está ocupado tratando de promover a
un representante qatarí como el próximo secretario general de las Naciones
Unidas, después de que termine el mandato de Ban Ki-moon. Según informes de
medios de comunicación, Sarkozy fue también uno de los que apoyaron la ambición
de Qatar de ser sede de la Copa del Mundo, una sede que ahora es poco probable
debido a las sospechas de corrupción a escala global. ¿Fue el apoyo de Sarkozy
para la admisión de Palestina en la UNESCO en 2011 también parte de algún pago
oculto? La postura de Francia en ese momento pareció muy desconcertante.
Y Hollande, el presidente más impopular en su
país desde hace décadas, se ha visto visitando estados del Golfo Pérsico,
rodeado de risitas de sheikhs. El libro afirma que él también está operando
bajo la influencia de Qatar, y sólo el mes pasado firmó un acuerdo con Qatar de
€6.300 millones para la venta de aviones de combate franceses.
Y de nuevo, ¿es Israel parte del pago a Qatar?
¿Es la extraña la iniciativa de Francia en el Consejo de Seguridad de la ONU,
para imponer el establecimiento de un estado palestino, también algún tipo de
pago secreto a Qatar o Arabia Saudita? Esta iniciativa aterrizó como un
alienígena, y nadie lo entiende. ¿Por qué ahora? Y ¿qué es lo que la impulsa?
Ya hemos sabido de los documentos WikiLeaks que lo que vemos del palacio
presidencial en París no es necesariamente lo que está ocurriendo.
Por lo tanto, de ahora en adelante, no
deberíamos creer ni una palabra que provenga de París hasta que se demuestre lo
contrario. Y Francia, que está inmersa en petrodólares con un olor sospechoso,
debería ser la última a la que se le permita inmiscuirse en nuestros asuntos.
Y en cuanto a los ciudadanos de Francia, que
con justicia están orgullosos de su país, con su visión histórica: ¿Están a
favor de que la gran Francia sea esclavizada de una manera tan vergonzosa por
una pequeña y megalómana dictadura, que resulta que tiene petróleo? ¿Es que la
gran visión de la república está llegando a un final tan miserable?