Cuatro años de sequías devastadoras en
California empujaron a las ciudades y condados del Estado a considerar
seriamente recurrir a la fuente de agua que aún no se está agotando: el mar.
Con el Océano Pacífico bañando sus costas, la desalinización del agua puede ser
una solución muy interesante para los californianos.
Para hacer frente a estos desafíos, California
se está convirtiendo en un líder mundial en tecnología de desalación. Un
proyecto de desalinización de mil millones dólares ya está en marcha en el
condado de San Diego – que será la planta de desalinización de agua de mar más
grande en el hemisferio occidental – e ingenieros israelíes fueron convocados a
trabajar por su valiosa experiencia.
Actualmente en construcción, la planta podría
potencialmente proporcionar a los californianos 54 millones de galones de agua
por día (aproximadamente 200 millones de litros). La planta utiliza tecnología
israelí con la que el agua de mar pasa a través de una película con pequeños
agujeros que permiten que sólo las moléculas de agua pasen, mientras que las
moléculas de sal más grandes no pueden hacerlo.
El 2014 fue el tercer año más seco de
California en 119 años, y de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados
Unidos; también fue el año más caluroso de la historia, lo que llevó a
California a declarar el estado de emergencia por la sequía del año pasado.
Los críticos de esta tecnología han afirmado
que es demasiado costosa y que requiere demasiada energía, por lo que es
perjudicial para el medio ambiente. Sin embargo, la mayor planta desalinizadora
de Israel, por ejemplo, vende agua desalada al gobierno israelí a unos 60
centavos de dólar por metro cúbico, un precio inferior al de los métodos de
purificación de agua tradicionales. Con el uso de bombas de alta eficiencia, la
planta también consume menos energía que las estaciones de desalinización
similares de todo el mundo.
La tecnología de desalinización israelí ayuda a resolver la sequía de California
30/Abr/2015
Diario Judío