Netanyahu ganó las legislativas de Israel e inicia contactos para gobernar

18/Mar/2015

El Observador

Netanyahu ganó las legislativas de Israel e inicia contactos para gobernar

El Likud de Netanyahu había recabado el 23,26%
de los votos, frente al 18,73% de la lista de Herzog, Unión Sionista
Benjamin Netanyahu se impuso a sus adversarios
y a los sondeos, al ganar las elecciones legislativas del martes en Israel, y
ya ha comenzado las negociaciones para formar gobierno y continuar como primer
ministro.
Netanyahu, en el cargo desde 2009 y dado por
perdedor en las encuestas, se alzó como gran vencedor de estos comicios, y es
prácticamente seguro que lo llame el presidente ReuvenRivlin para asumir su
tercer mandato consecutivo, el cuarto de su carrera contando el que desempeñó
entre 1996 y 1999.
Netanyahu se entrevistó con los líderes de
varios partidos, y tiene «la intención de ponerse a trabajar
inmediatamente en la formación del gobierno, para concluir esta tarea en un
plazo de dos a tres semanas», indicó en un comunicado su formación, el
derechista Likud.
Se espera que a mediodía visite el simbólico
muro de las Lamentaciones en Jerusalén.
Su adversario laborista, Isaac Herzog,
reconoció la victoria de «Bibi». «He hablado hace algunos
minutos con el primer ministro Benjamin Netanyahu. Lo he felicitado por su
victoria y le he deseado buena suerte», dijo a los medios israelíes.
Según los resultados de la comisión electoral
tras el recuento casi total de las papeletas, el Likud de Netanyahu había
recabado el 23,26% de los votos, frente al 18,73% de la lista de Herzog, Unión
Sionista.
Traducido en escaños, según los medios, el
Likud tendría 29 de los 120 asientos de la Kneset, el parlamento israelí, siete
más que en los últimos sondeos autorizados al final de la semana pasada,
mientras que la Unión Sionista de Herzog se llevaría 24.
La lista única de los partidos árabes ha sido
la otra gran sorpresa de estos comicios, ya que ha terminado como tercera
fuerza, con 14 escaños.
«Un gobierno fuerte y estable»
Durante la campaña, Netanyahu se ha presentado
como garante de la seguridad de su país, si bien antes de las elecciones, su
discurso alarmista parecía no bastar frente a Herzog y su aliada centrista
TzipiLivni en el terreno de la carestía de vida, el precio de la vivienda y las
desigualdades.
Frente a los sondeos desfavorables, Netanyahu
se las arregló en los últimos días para recuperar a los desengañados del Likud
y ganarse a los indecisos.
El lunes volvía a reafirmar su idea de
enterrar la posibilidad de un Estado palestino, y en cuanto se conocieron los
primeros resultados, los palestinos advirtieron de que intensificarán sus
esfuerzos diplomáticos frente a Israel.
Netanyahu celebró su victoria desde el martes
por la noche, cuando los sondeos a pie de urna aún ofrecían dudas sobre el
resultado, y prometió ya «construir un gobierno fuerte y estable».
El presidente Rivlin deberá ahora decidir a
quién pedirle que forme gobierno. Una vez que los resultados oficiales sean
proclamados, posiblemente el jueves, Rivlin tendrá siete días para decidir. Las
negociaciones, intensas, ya han comenzado.
Una de las grandes cuestiones es cuál será la
alianza por la que opte Netanyahu.
Éste podría optar por una coalición muy
marcada a la derecha, lo que podría complicar aún más las relaciones ya tensas
con la comunidad internacional, incluyendo su gran aliado, Estados Unidos.
También podría optar por una coalición más de centro, o por un gobierno de
unidad nacional con los laboristas.
Netanyahu ya ha contactado con Hogar Judío,
partido nacionalista religioso que ha obtenido ocho escaños, y con los
ultraortodoxosShas y Judaísmo Unido de la Torá (7 escaños cada uno), así como
con Israel Beitenu, el partido nacionalista del ministro de Relaciones
Exteriores Avigdor Lieberman (6 escaños), indicó su partido.
También se ha entrevistado con su otro aliado
potencial, MoshéKahlon, tránsfuga del Likud y líder de un nuevo partido de
centroderecha y con vocación social, Kulanu, que se ha llevado 10 escaños.
Restaurar la relación con EEUU
Tras dejar planear el suspense sobre sus
intenciones, Kahlon ha hecho saber que está dispuesto a entrar en un gobierno
dirigido por Netanyahu, que el domingo ya le prometió la cartera de Finanzas de
resultar elegido.
El próximo primer ministro deberá gestionar
las relaciones con Washington, muy degradadas en los últimos meses, enfrentarse
a la ofensiva diplomática palestina en la Corte Penal Internacional, y
gestionar la cuestión de la seguridad, así como responder a las expectativas
económicas y sociales de los israelíes.
Las elecciones, en las que han participado el
71,8% de los electores frente al 67,8% de 2013, eran en gran medida un
referéndum sobre «Bibi».
Fue el propio Netanyahu el que precipitó estos
comicios anticipados, convocados dos años antes de lo previsto, después de
romper a finales de 2014 una coalición gubernamental a su gusto demasiado
indisciplinada.