Un fósil de un lagarto de
8 metros de largo de la época de los dinosaurios fue encontrado por casualidad
en una colina en el valle de la Aravá.
El lagarto, de la especie
Elasmosaurus de 85 millones de años de edad, es en realidad el segundo fósil de
lagarto gigante que se ha encontrado en Israel. Del primero, se encontró el
cráneo y algunas vértebras de un mosasauro gigante descubierto en 1993 por los
mineros de fosfato en el Néguev.
El Elasmosaurus, de
especie no determinada, se encontró igualmente por accidente. Gedeón Ragolsky,
del Centro de Ciencias del Mar Muerto y la Aravá estaba llevando a cabo un
estudio arqueológico en el desierto un día, en 2012, cuando se dio cuenta de un
hueso sobresalía de la ladera. Hoy el sitio, a unos cinco kilómetros al sur de
Moshav Faran, es árido, pero en aquel entonces, era parte del fondo marino
prehistórico del mar Tetis.
Era una vértebra muy
grande, lo que ameritó un estudio paleontológico del sitio conjunto con la
Universidad Hebrea de Jerusalén. Los científicos encontraron cerca de 20 piezas
de esqueleto, incluyendo siete vértebras y un diente. Los huesos estaban
incrustados en la roca, lo que permitió la datación adecuada y fiable de la
bestia.
El Elasmosaur no es un
dinosaurio. Es un plesiosaurio – una especie de lagarto marino gigante – que
vivió a finales del Cretácico, al mismo tiempo que los dinosaurios. Ellos
podrían alcanzar hasta 14 metros de longitud.
Arqueólogos hallan fósil de lagarto de ocho metros
25/Feb/2015
Aurora