Los visitantes estuvieron
en territorio nacional hasta el 5 de febrero, cuando partieron con rumbo a
España. Una vez allí pidieron asilo político, alegando ser sirios que huyen de
la guerra en su país. Fue recién ahí que se constató que tenían documentación
falsa.
España comunicó el hecho
al gobierno uruguayo y las alertas se dispararon. Fuentes del gobierno
consultadas por El País consideraron que es «extremadamente grave»
que extranjeros hayan sorteado todos los controles en la puerta de ingreso más
importante del país y hayan permanecido en territorio nacional casi una semana
sin que detectara la situación.
«Pudieron ser
víctimas de trata de personas, terroristas o turistas. El tema es que entraron
y eso nos obliga a ser mucho más cuidadosos», confió la fuente.
A partir del alerta desde
España la Dirección Nacional de Migraciones y la Dirección General de
Información e Inteligencia extremaron los controles ante la posibilidad de que
los siete sirios fueran solo la punta del iceberg.
El incremento de la
seguridad dio su primer resultado el pasado sábado cuando pasadas las 17 horas,
también procedentes de Brasil, arribaron en un avión de la aerolínea GOL diez
visitantes, hombres y mujeres jóvenes, que presentaron pasaporte israelí. Los
documentos fueron escaneados en un sistema que contiene una biblioteca con pasaportes
de todo el mundo y no se detectó que fueran apócrifos.
El director nacional de
Migración, Carlos del Puerto, dijo a El País que la situación era sospechosa
por lo que se procedió a mantenerlos en tránsito y darle intervención a la
Dirección de Inteligencia.
Los pasajeros se negaron
a hablar cuando se los interrogó durante doce horas y tampoco admitieron su
nacionalidad. Se les preguntó en español, inglés y hebreo y dieron a entender
que no manejaban ninguno de esos idiomas. El interrogatorio en hebreo estuvo a
cargo de un experto que estuvo a disposición de las autoridades de Inteligencia
e Interpol.
Cuando se les comunicó
que serían devueltos a Brasil no ofrecieron ninguna resistencia. Ayer domingo,
a las siete de la mañana, partieron con destino a Brasil, donde se les iniciará
una investigación.
«Es común que se
rechace gente porque tiene pasaportes que generan dudas o están en mal estado o
no tienen visa. En ese caso, como están en tránsito, la autoridad migratoria
puede proceder a devolverlos y la aerolínea que los trajo está obligada a
llevarlos al lugar de origen», dijo Del Puerto.
El jerarca manifestó a El
País que presume que la decena de visitantes era de origen sirio dado el
reciente antecedente que se alertó desde España. También precisó que la
falsificación de sus pasaportes es una suposición porque en la verificación de
rutina que hace Migraciones no se detectó que los documentos fueran apócrifos.
Las fuentes consultadas
por El País explicaron que son miles los sirios que huyen de la guerra en su
país y a diario intentan ingresar a Europa, fundamentalmente a través de
España, utilizando distintas rutas. Existen organizaciones que falsifican
pasaportes y se los venden y otras que se dedican a toda la logística y cuyo
objetivo final puede ser la trata de personas. Brasil es uno de los puntos
«calientes» para la salida de sirios con destino a la Unión Europea,
donde solicitan asilo y se amparan en una extendida red de sirios que les dan
cobertura. La aparición de Uruguay en dicha ruta es nueva, según las
autoridades, y por eso ambos casos registrados en tan solo una semana encendió
las alarmas. La preocupación en Europa refiere a la posibilidad de que entre
quienes verdaderamente huyen de la guerra siria se cuelen terroristas o
yihadistas que pretenden afincarse en España, Francia o el Reino Unido para
continuar su guerra. En esa lógica los controles se intensificaron en todos los
puntos de ingreso al país, fundamentalmente en Carrasco.
Temen
«camuflados» entre los refugiados
Un informe de la Unidad
Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales de España
divulgado el pasado viernes por El País de Madrid alertó que el éxodo masivo de
personas por el conflicto bélico en Siria ha traído consigo «la
proliferación de organizaciones de tráfico de seres humanos que valiéndose del
uso de documentaciones falsas están introduciendo a miles de personas en países
europeos».
Y alerta: «La
problemática se agrava si tenemos en cuenta que, usando las mismas redes, se
facilita la entrada con documentación falsa a excombatientes europeos que se
han desplazado a luchar a Siria e Irak a favor del Estado Islámico y que están
en busca y captura por diferentes Estados (España, Francia, Reino Unido,
etcétera), así como miembros o células del EI que pudieran cruzar nuestras
fronteras para actuar en el entorno europeo creando el terror» y son
expertos en el uso de armas y explosivos.
El informe describe que
una de las rutas tiene escala en Brasil. «Los inmigrantes (sirios e
iraquíes principalmente) son llevados en avión. La ruta hace escala en Brasil,
Perú o Venezuela, previo paso por Grecia o Turquía y con destino final en
España», sostiene. Señala que se trata de refugiados que tienen mayor
nivel económico y cultural que la etnia kurda, y utilizan organizaciones
asentadas en España que les gestionan el viaje. Pagan por el trayecto entre
6.000 y 10.000 euros por persona. El abono de esta cantidad les da derecho a
los pasajes del avión, la estancia y el alojamiento en los países de tránsito
(en ocasiones son escalas de varios días) y a sucesivos intentos si son
detectados antes de llegar a España. Piden asilo y luego se van a Francia o
Alemania.
Alerta por ingreso de árabes al país con pasaportes falsos
09/Feb/2015
El País