Autoridades quieren profundizar la educación sobre el Holocausto y otros genocidios

29/Ene/2015

Búsqueda

Autoridades quieren profundizar la educación sobre el Holocausto y otros genocidios

Oskar Schindler fue un
empresario alemán dueño de una importante fábrica en Cracovia, Polonia, que
producía utensilios de campaña para el ejército nazi durante la II Guerra Mundial.
En ese tiempo salvó la vida a más de 1000 judíos, contratándolos como empleados
de su fábrica para evitar que fueran enviados a los campos de concentración
ideados por Adolf Hitler.
Su historia fue llevada
al cine en 1993 por Steven Spielberg y se convirtió en un emblema del genocidio
contra los judíos. Hoy la película forma parte de la bibliografía del programa
de Historia de 3º año de Ciclo Básico del Consejo de Educación Secundaria, que
en su Unidad II incluye el tema “Estados Unidos y Europa. Impacto de la crisis
de 1929 y de la II Guerra Mundial”, tratando conceptos como genocidio y
totalitarismo.
Sin embargo, un documento
de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), al que accedió
Búsqueda, recomienda “a los profesores de determinadas materias donde el tema
está explícitamente presente (Historia, Educación Ciudadana, Filosofía) poder
brindarle un mayor énfasis en cuanto a la carga horaria que se le brinda”.
También se han hecho recomendaciones a los inspectores para instruir a maestros
y profesores en encontrar estrategias didácticas que permitan enseñar el tema
de acuerdo con cada nivel.
El objetivo de
profundizar la enseñanza sobre el Holocausto no es único de la ANEP, sino que
también es prioridad del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), que integra
la recientemente formada Red de la Unesco para la educación en América Latina y
el Caribe sobre el Holocausto y otros genocidios.
“Uruguay no es el
pariente pobre en el tema, no estamos en cero, pero siempre se puede avanzar más.
Podemos y necesitamos hacerlo” dijo a Búsqueda Oscar Gómez, subsecretario del
MEC y representante de Uruguay en la reunión de la Unesco. En su oratoria en
San José, el jerarca se refirió al Plan Nacional de Educación en Derechos
Humanos que está desarrollando Uruguay, que busca educar en la memoria de las
violaciones a los Derechos Humanos. Mencionó como estrategia del Plan
incorporar “los contenidos específicos de Derechos Humanos en el currículo” y
“fortalecer las acciones de reparación simbólica, creación de sitios y marcas
de memoria, museos y memoriales, articulando estas acciones con las actividades
educativas”.
En Uruguay la educación
sobre el Holocausto ya está incluida en los programas de Primaria, Secundaria y
UTU, y en Formación Docente hay un seminario obligatorio sobre el tema, aunque
para Gómez “luego depende de cómo los maestros y docentes lo aplican”.
De todas maneras, el
jerarca cree que el mayor desafío sobre la concientización de genocidios está
en la educación no formal. “La sociedad civil, corresponsabilizada con el
Estado, debe poner de relieve el tema porque es de mucho valor para la
ciudadanía”.
Con esa premisa recibió
en enero a los representantes del Comité Central Israelita del Uruguay y al
representante de la organización B’nai B’rith Uruguay. Allí el Ministerio
definió realizar una serie de actividades ante el Día Internacional de
Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, que se celebra el 27
de enero.
El lunes 26 tuvo lugar en
la Intendencia de Montevideo la presentación de la escultura “Ana Frank”,
realizada por el artista uruguayo Rubens Fernández Tudurí, y la inauguración de
la muestra itinerante “Ana Frank, una historia vigente”. Además ayer miércoles
también en la Intendencia se desarrolló la actividad “Uruguay: 70 años de la
clausura de Auschwitz. Resistencia y coexistencia”.
Para Gómez ese tipo de
actividades pueden replicarse a través de los Centros MEC, espacios creados con
el fin de facilitar el acceso a la educación a la ciudadanía, de los cuales hay
123 en todo el país. Incluso ya se reunió con Glenda Rondán, que será directora
de los centros en el próximo gobierno.
Kosovo y Guatemala. El
genocidio judío, también conocido como Holocausto o Shoá según su término
hebreo, dejó aproximadamente seis millones de judíos asesinados por el régimen
nazi durante la II Guerra Mundial.
Meses atrás, Celsa
Puente, directora general de Secundaria, realizó en Jerusalén un curso para
educadores a cargo de Yad Vashem, la institución oficial israelí constituida en
memoria del Holocausto. Consultada el jueves 22 por el “Semanario Hebreo” sobre
cómo es la inclusión del Holocausto en el sistema de enseñanza público, Puente
dijo que aunque en algunos programas está presente el tema, “no aparece en
forma transversal”.
“Mi propuesta es armar
una comisión de trabajo que estudie la inclusión del tema en los diferentes
ciclos educativos pero en forma transversal, es decir, que no quede
circunscripto a la clase de Historia o de Educación Social, que sea un tema de
abordaje interdisciplinario, pensado desde la dimensión de desarrollo de la
humanidad”, señaló.
Además del Holocausto, la
ANEP contiene en sus programas el genocidio armenio y el de Ruanda. En el
primero, de 1915 a 1923, murieron más de un millón de armenios a manos del
gobierno de los Jóvenes Turcos en el Imperio Otomano. El segundo tuvo lugar en
1994 y buscó el exterminio del grupo étnico africano tutsi por parte del
gobierno étnico hutu que controlaba Ruanda.
Gómez cree que otras
matanzas pueden agregarse a la lista, como las masacres étnicas en Kosovo o los
asesinatos ocurridos en Guatemala en 1980, pero aún “ni la academia ni a nivel
político y diplomático se ha laudado internacionalmente sobre el tema”.