El Presidente de Uruguay,
José Mujica, en transmisión simultánea de radio y televisión por el Día
Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto,
recordó la tragedia del pueblo judío, calificándola de “una verdadera ofensa a
la humanidad”. Tras aseverar que en el país se respetan todas las culturas,
dijo que solo una férrea y firme educación en la tolerancia con lo diferente
“asegurará vivir en paz”.
“La Organización de las
Naciones Unidas (ONU) en 2005 dispuso que el 27 de enero debería ser una fecha
en que la humanidad recuerde los horrores del Holocausto que cayó sobre el
pueblo judío y otras comunidades, como gitanos, testigos de Jehová, militantes
socialistas, comunistas y de organizaciones sociales”. Con esta precisión
comenzó su alocución este martes el Presidente Mujica.
A continuación recordó
que 70 años atrás el Ejército Rojo, de la entonces Unión Soviética, endurecido
por años de guerra, «apareció en Auschwitz (Polonia) y muchos quedaron
consternados contemplando montañas de cadáveres, dientes, anteojos, zapatos y
7.000 u 8.000 prisioneros, algo así como cadáveres vivientes”.
“Todo un conjunto de testimonios
de la industrialización del horror practicada a mansalva en el corazón de
Europa”, indicó.
“Ese plan de exterminio
que impuso el nazismo contra el judaísmo es una verdadera ofensa a la
humanidad”. Pero es también una macabra lección sobre el modo en que se puede
llegar al fanatismo, manifestó y explicó que la ONU solicita que la humanidad
recuerde lo acontecido.
“Ratificamos nuestra
solidaridad con el pueblo judío. Pueblo que ha compuesto una parte importante
de la construcción de nuestra nación. Lo hacemos con el mismo aliento de
respeto, de bonhomía que merecen todas las colectividades más grandes, más
pequeñas, que conforman la génesis de nuestra construcción”, señaló el
mandatario uruguayo en una transmisión simultánea de carácter obligatorio para
radio y televisión.
Mujica habló del respeto
que en Uruguay se tiene a los pueblos extranjeros como el ibero y el italiano,
a quienes huyeron del avance del Imperio Otomano, a los que vinieron de Europa
o los que llegaron “arrastrados como esclavos” desde África. En ese orden dijo
que cabe recordar el genocidio, todavía no reconocido, al pueblo armenio de
hace un siglo.
“Uruguay mantiene esas
características de respeto y solidaridad hacía todos, sin discriminar color,
religión, origen, raza o historia. Bienvenidos los que llegan a nuestro país y
ha sido nuestra característica histórica cuasi fundamental y lo sigue siendo y
debe de seguir siéndolo”.
Tolerancia a lo diferente
Mujica comentó que es
útil razonar a dónde llevan los extremos del fanatismo, empezando por entender
“que solo una férrea y firme educación y formación en la tolerancia con lo que
es diferente puede asegurar la convivencia en paz en este mundo”.
“Esa tolerancia es una
característica de nuestra pequeña nación. Es un valor que debemos pugnar por
salvaguardar por encima de cualquier otra cosa”, exhortó el Presidente.
Por eso instó a entender
que esa tolerancia, “hoy bombardeada y en peligro por el auge del fanatismo, es
una verdadera enfermedad que va contra la seguridad de los pueblos, contra la
tranquilidad y sobre todo contra la posibilidad de convivir cuando se tienen
diferencias”.
“En un mundo donde
existen religiones, colores de piel, tradiciones históricas, pero por encima de
ella, donde existen notorias diferencias de clases, el no partir de educar y
formar en la tolerancia es cometer el error de tragarnos el porvenir”, indicó
seguidamente.
Aseveró que esta fecha
“de dolor y sacrificio” del pueblo judío es de lección para el conjunto de la
humanidad, ya que es útil colocar en el análisis de la consideración pública
estos temas “en un momento en que vemos signos que no son para nada
alentadores”.
Recordatorio a Ana Frank
En otro momento de su
discurso, Mujica explicó que a impulso de su Gobierno la Intendencia de
Montevideo expone una escultura en homenaje y recuerdo a Ana Frank, la
adolescente judía conocida por el diario íntimo en el que narró las vicisitudes
pasadas durante los dos años que vivió escondida con su familia en un desván de
un edificio de Ámsterdam, capital de Holanda, invadida por la Alemania
nazi.
Ana Frank y sus
familiares fueron finalmente capturados y distribuidos en varios centros de
exterminio nazi, sobreviviendo solo su padre, Otto Frank. Ella muere de fiebre
tifoidea el 12 de marzo de 1945 a los 16 años en el campo alemán de
Bergen-Belsen, tras pasar por Auschwitz, que fue liberado por las fuerzas
soviéticas el 27 de enero de 1945.
“Esa joven judía, cuyo
sacrificio nos ha llegado a través de uno de los libros más difundidos en la
historia de la humanidad, una especie de compendio, de resumen de amor a la
vida en el medio del dolor y la barbarie de aquellos años cuando la Alemania
nazi ocupaba gran parte de Europa”.
Señaló que ese monumento
fue creado por el desaparecido escultor uruguayo Rubens Fernández Tudurí y que
se ubicará en el «Parque de la Amistad» en el predio de Villa
Dolores.
“Quedará como un
testimonio de lo que ha sido el Holocausto y lo que encierra para que las
nuevas generaciones de orientales siempre tengan un recuerdo para luchar por su
hoy contra el fanatismo, contra la intolerancia y en contra de la barbarie
siempre posible de que resucite por las contradicciones humanas”.
“Por eso esta fecha, es
de gestación de nuestra propia personalidad como nación”, concluyó el
Presidente Mujica.
“Solo una férrea y firme educación en la tolerancia con lo diferente asegura convivencia“
28/Ene/2015
Presidencia de la República