“… el día de mi jubilación
tiene fecha: el último día de mi vida”.
Ante la triste noticia
del fallecimiento de nuestro querido Nelson Pilosof (Z’L), acaecida el pasado
sábado, reproducimos la entrevista que el CCIU realizara y publicara en su
página web en agosto del 2013.
Al tiempo que lamentamos
la pérdida qué sólo mitiga su legado espiritual, trasmitimos a sus familiares y
amigos “que no sepamos más de dolor”.
Entrevista:
¿De dónde provienen tus
padres?
Ambos nacieron en la Isla
de Rodas, Grecia, de origen sefaradí y llegaron a Uruguay en la década del 20′.
Aquí se casaron y formaron nuestra familia.
¿Qué recuerdos tienes de
tu niñez?
Casi todos gratos. He
tenido una buena infancia en la Ciudad Vieja donde nací, me crié, y desarrollé.
Además era el centro de la colectividad sefaradí del Uruguay. Las sinagogas
originarias son todas de la Ciudad Vieja. De niño tuve la suerte de que mi
padre me llevara a celebrar Rosh Hashana y Iom Kipur en la casa del buen judío
Asher Soriano (padre del Dr. Víctor Soriano oriundo de Rodas). Por ausencia de
una sinagoga allí, los judíos sefardíes se juntaban en la Ciudad Vieja en la
calle Guaraní y Reconquista, donde vivía la familia Soriano. Pero luego sabemos
que hubo sinagogas en la calle Buenos Aires, Sarandí, otra vez en Buenos Aires
y finalmente Buenos Aires. Es decir que hay cuatro sinagogas sefaradíes, de las
cuales la única vigente es la que está en la Ciudad Vieja, aunque se utiliza
solamente para las festividades.
¿A qué escuela
concurriste?
A la Escuela Portugal
N°65 de segundo grado en la Ciudad Vieja. Primero ubicada en Reconquista y
Misiones, y luego donde está actualmente en Sarandí y Maciel.
¿Cómo se relaciona el
judaísmo contigo?
No me sé interpretar sino
a través de ser judío. Siempre tuve conciencia de mi judaísmo y además siempre
lo he asumido con alegría, identificación y compromiso. Soy judío por
nacimiento, formación y vocación.
¿Cómo decidiste
incursionar en la filosofía?
La filosofía vino hacia
mí despertando una vocación de la que no pude liberarme, inclusive llevándome a
abandonar mi carrera de abogado, de la cual me faltaba un año para terminarla.
Me dediqué así a la filosofía, a estudiarla y a enseñarla, y hoy es mi
compañera existencial.
¿Cómo te sentiste en la
época que trabajaste como profesor?
Muy bien, muy feliz y muy
realizado. Descubrí rápidamente que al enseñar filosofía no estaba
transmitiendo una materia más a los estudiantes, sino algo que debía
conducirlos a saber pensar. Es decir, a usar correctamente la inteligencia y el
pensamiento y también la sensibilidad porque la filosofía es una actitud
inevitable en todas las personas. Todos tienen respuestas filosóficas a muchas
situaciones de la vida, unos con una conciencia filosófica formada y
disciplinada y otros improvisadamente, pero nadie puede eludir la filosofía.
Negar la filosofía es también una respuesta filosófica, acertada o no. En mi
caso, elegí profundizar en el pensamiento y los valores, como un derrotero
existencial. Puedes creerme que ha tenido y tiene sus muy gratas
compensaciones.
Más adelante te
desempeñaste como Encargado de Cultura y Prensa de la Embajada de Israel en
Uruguay, ¿cómo llegaste hasta allí?
Durante nueve años ejercí
dichas funciones. Me convocó el entonces Embajador Isaac Arcavi, con quien
tenía una buena relación ya que él era uno de los líderes del Movimiento
Laborista Mapai (que entonces tenía líderes como Ben Gurión, Golda Meir,
Sharet, Shazar, etc). Yo pertenecía al Movimiento Juvenil Gordonia que estaba
dentro de la estructura de Mapai. Conocí a Arcavi como un gran pensador y líder
sionista de la colectividad judía Argentina. Cuando lo nombraron Embajador, me
convocó a que fuera su Encargado de Cultura y Prensa en sustitución de Nessim
Isaac que había hecho aliá a Israel. Nessim Isaac fue el primero que ejerció
dicha funciones en la Legación y posteriormente Embajada de Israel en Uruguay.
¿Qué otros cargos
comunitarios has tenido?
A nivel comunitario
siempre fui activo, apoyé las actividades comunitarias pero no he ejercido
cargos centrales relevantes en las instituciones. Las he acompañado y he
participado de muchos de sus programas y actividades. He acompañado al Comité
Central Israelita del Uruguay y a la Organización Sionista del Uruguay entre
otros. He integrado e integro B´nai B’rith del Uruguay y soy uno de los que ha
contribuido a su transformación a partir del año 78’. Allí si ejercí el cargo
del Presidente del Distrito 20, que abarcaba toda América Latina y en
representación de la B´nai B´rith del Uruguay. Por otra parte he apoyado
prácticamente a todas las organizaciones que me lo han solicitado. Nunca tuve
vocación especial para cargos. Lo hago porque entiendo que es mi
responsabilidad.
De tus experiencias
laborales ¿qué recuerdo más grato tienes?
Haber traído al Uruguay
el World Trade Center. Sin tener ninguna experiencia empresarial previa, hemos
podido demostrar que una utopía puede ser realidad en este país, en el cual
generalmente cuando viene una idea nueva lo primero que se le dice a quien la
trae es que aquí no va a funcionar. Yo creo que ha funcionado y está funcionando
muy bien, somos uno de los más importantes WTCenters en el mundo, donde hay 330
en 98 países. Entre otras cosas, somos el único WTC en el mundo que tiene una
zona franca y tenemos cinco edificios, una galería, una plaza de esculturas y
desarrollamos una cantidad enorme de actividades empresariales, culturales e
iniciativas que sirven a la comunidad del país, y no sólo a la población de
Montevideo. Por tanto, para mi es una satisfacción haber traído el WTC y haber
contribuido a convertirlo en una importante Marca. Hoy WTC es prestigiosa
Marca, no solo por mi actividad sino también en conjunción con mis socios.
Eres un apasionado del
tango, ¿cierto?
El tango está conmigo
desde que me crié en la Ciudad Vieja. Respiré tango toda la vida. Siempre me
gustó, nunca pensé que iba a escribir letras. Hasta este momento llevo escritas
84 letras de tango. Hace tres meses terminé dos temas. Cuando digo tango están
incluidas milongas, valses y temas folclóricos. Tengo ocho compositores
uruguayos y cuatro argentinos que le han dado música a mis temas. Edité cinco
CD’s de mi autoría. Tengo muchas satisfacciones porque varios de mis temas son
interpretados y continuamente se pasan por radio y por Internet. Algunos
también se encuentran en You tube. Uno de ellos me da mucha alegría. Se llama
QUEBRANDO SOLEDADES. La música la crearon dos grandes compositores de
Argentina, MIguel Angel Barcos y Daniel Sánche.
¿En qué te inspiras
cuando compones?
Primero en el contorno de
mi vida que ha sido el barrio. En los tiempos en que yo estaba en la Ciudad
Vieja, había un espíritu barrial pero no solo en la Ciudad Vieja sino también
en todos los barrios de Montevideo y del Interior del país. Porque era el
contorno donde transcurrían nuestras vivencias primarias y donde el relacionamiento
con la gente era auténtico por sí mismo. En el caso concreto de la Ciudad
Vieja, era un crisol de inmigrantes. Allí, aprendimos a convivir conservando
nuestras respectivas identidades y compartiendo el barrio a pesar de las
diferencias que podían, y debían existir por los orígenes y las culturas que
coexistían. De modo que ese es uno de mis temas predilectos. Obviamente el
amor, la amistad, el terruño, la nostalgia, la mujer, el contorno barrial, el
proyecto, etc. En todos mis 84 temas menciono la palabra «muerte» dos
veces. Los míos son tangos positivos, no resentimientos, ni frustraciones, ni
amarguras, ni lamentos, sino más bien todo lo positivo que se puede vivir con
la expresión del tango. Hay un estereotipo falso del tango, especialmente
porque pocos conocen toda la riqueza que hay en la producción tanguera. Hay
casi 70 mil tangos. Y los que conocen algo son muy pocos temas, que tampoco
saben completas sus letras, y pocos las saben todas de memoria. Pero opinan y
entonces creen que el tango es el boliche, la timba, la mujer que traiciona al
hombre y viceversa, la frustración por no tener éxito en la vida. Es verdad,
pero lo que se olvidan es que el tango abarca toda la vida. Y esas expresiones
que a muchos le han quedado como estereotipo del tango, son parte de la vida y
el tango debe expresarlas. Las letras predominantes son las positivas, que
muestran otros aspectos de la vida: la esperanza, el amor, el respeto a la
madre, al padre, la familia, el barrio, la amistad, el amigo, todo esto está en
el tango para quien realmente lo quiera conocer. Yo me inclino al tango
positivo, porque soy positivo en la vida. Entonces si escribo tangos, tienen
que ser como yo soy. Me cuido mucho cuando me dirijo a la gente. Trato de
transmitir fe, convicción, esperanza y sentimientos fraternos.
¿Algo más que quieras
agregar?
Sigo activo y considero
que el día de mi jubilación tiene fecha: el último día de mi vida.
Prof. Nelson Pilosof (Z’L) “… el día de mi jubilación tiene fecha: el último día de mi vida”.
27/Ene/2015