Entrevista al escritor y filósofo argentino Gustavo Perednik.

21/Ene/2015

Por Gabriel Katz (CO.PRE.DI), especial para CCIU

Entrevista al escritor y filósofo argentino Gustavo Perednik.

¿Cómo conociste a Alberto
Nisman? ¿Cuál era su relación?
Hace unos diez años,
cuando él estaba a cargo de la UFI (la Unidad Fiscal que investigaba la causa
AMIA), y salió a los medios con un pavoroso dictamen en el que demostraba la
culpa de Irán, lo visité, lo invité a disertar ante mis alumnos, y nos fuimos haciendo
amigos. Nos reuníamos habitualmente en cafés, en su casa o en la mía, y
charlábamos sobre la investigación y sobre la guerra de Irán contra Occidente.
Después comencé a escribir mi libro Matar sin que se note (2009) que es una
crónica novelada sobre el trabajo de Nisman. Para poder escribirlo
fundadamente, él me ayudó mucho y en esa época nos reuníamos muy seguido.
¿Qué tipo de persona era?
Jovial, entusiasta,
alegre, terco, impulsivo, con una memoria fotográfica, muy rápido e
inteligente. Le encantaba jugar al tenis, era un adicto a mantenerse informado
por Internet. Era un placer conversar con él. Siempre me preguntaba sobre temas
judaicos y de Israel. Yo organicé su primer viaje a Israel, y en el mismo lo
hice disertar en universidades, en marcos culturales, en la Knéset, etc.
También lo llevé al Mar Muerto y de paseos. La pasamos genial.
¿Hablaban del caso AMIA?
Por supuesto. Muchísimo.
De algún modo, era una especie de diálogo en el que él me ilustraba sobre los
vericuetos legales de la guerra contra el terrorismo, y yo le proporcionaba el
cuadro global de la agresión islamista.
¿Estuviste en contacto
con él los días anteriores a su muerte?
Tomamos un café juntos
hace poco más de un mes. Después yo me fui de Buenos Aires y la seguimos, como
siempre, por email. Hasta los últimos días. Llegó incluso a enviarme el resumen
de los puntos que presentaría ante el Congreso. Eso fue lo último que recibí de
él. En base de ello escribí un artículo sobre su trabajo titulado La trilogía
Nisman. (hipervincularhttp://porisrael.org/2015/01/20/gustavo-perednik-la-trilogia-nisman/)
. Lo envié por email al editor y a las dos horas recibí la devastadora noticia
de su asesinato.
¿Creés que Nisman se
suicidó?
Por favor, no repitas
semejante obscenidad, porque es hacerle el juego a los perpetradores. Nisman
nunca se habría suicidado, y muchísimo menos en el momento cúspide de su
carrera, cuando estaba por dar a conocer los frutos más estremecedores del
trabajo de investigación que le demandó años. ¿Quién puede creer semejante
absurdo, sino un malintencionado? Justo cuando va a revelar todo lo que
descubrió, repentinamente y sin explicación, se pega un tiro. La mentira es
perversa.
¿Qué creés que sucederá
de aquí en adelante con el caso AMIA? ¿Tendrán justicia los familiares de las
víctimas?
A esta altura el tema no
son los familiares, sino la sociedad argentina. Nisman ha hecho una tarea
ciclópea que reveló todos los detalles de cómo fue el atentado y la red iraní
del terror. Luego se lanzó a un riesgo mayor, al tratar de demostrar cómo los
factores de poder en Argentina estaban involucrados en el blanqueamiento de los
terroristas. Para hacer todo ello, tenía que exhibir una valentía a toda
prueba. No conozco a nadie en la Justicia argentina que esté a esa altura: dispuesto
a enarbolar como él la bandera de la verdad, y al mismo tiempo que no tema por
su vida. Las fuerzas del mal han conseguido lo peor: desalentar a quienes
quieran denunciarlas.