En una charla con el
diario Il Corriere della Sera, publicada este jueves tras el sangriento
atentado en París contra la revista satírica Charlie Hebdo en el que murieron
12 personas, Eco, de 83 años, confiesa que se siente como cuando era niño y su
país estaba siendo bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial.
«Han cambiado las
modalidades de la guerra; hay una guerra en curso y nosotros estamos metidos
hasta el cuello, como cuando yo era niño y vivía mis días bajo los bombardeos
que podían arribar de un momento a otro sin que yo lo supiera», reconoció.
Para uno de los
intelectuales más destacados de Italia y autor de varios ensayos sobre el
islam, el método que emplea la organización yihadista, con una estructura
militar y administrativa en los territorios sirios e iraquíes bajo su control,
es «apocalíptico».
«Lo que sí se puede
decir hoy en día es que el grupo Estado Islámico es una nueva forma de nazismo,
con sus métodos de exterminio y su voluntad apocalíptica de apoderarse del
mundo», comentó. La organización extremista, que lanzó en setiembre una
llamada a los musulmanes a matar a civiles y militares de los países miembros
de la coalición internacional, «se quiere apoderar del mundo», recalcó.
El autor de la premiada
novela El nombre de la rosa recordó que las grandes guerras fueron
desencadenadas por religiones monoteístas. «Han sido las religiones del
libro las que han provocado las guerras para imponer la idea contenida en sus
textos», explicó.
«¿Ha visto alguna
vez que animistas hayan intentado conquistar el mundo con las armas?», se
interroga al explicar las razones por las que se han desatado guerras en el
curso de la historia de la humanidad.
Durante la charla, Eco
reconoció que todos los grandes cambios «aterrorizan», pero considera
que sería igualmente terrible la perspectiva de que un gran centro comercial
sustituya a una catedral, una visión que podría realizarse.
Guerra sin declarar
13/Ene/2015
Montevideo Portal