Cada vez que algún
fundamentalista islámico extremista comete un atentado terrorista, asegurando
que lo hace en nombre de Alá, recordamos una de las entrevistas más
apasionantes que hayamos realizado…a alguien que estuvo allí, en el Islam
radical..y logró salir antes de cometer una barbaridad.
Fue al Dr.Tawfik
al-Hamid, hoy de 54 años, nacido en Egipto, al que conocimos durante una visita
suya a Jerusalem. Nos enriqueció conversar durante horas con él, lo cual luego
hemos hecho en diversas oportunidades, telefónicamente, a raíz de distintos
eventos dramáticos en Oriente Medio.
Hoy es uno de los
principales investigadores en el «Potomac Institute for Policy
Studies» en Estados Unidos, y encabeza la Cátedra sobre Estudios de
Radicalismo islámico. De joven, como producto de un sentimiento que le empujaba
a acercarse al Islam en su Egipto natal, se incorporó a la organización radical
islámica Gamaa al-Islamíya donde creyó hallaría la respuesta.El grupo combatía
al régimen del Presidente Husni Mubarak en forma violenta. De allí, recuerda el
liderazgo del Dr. Ayman al-Zawahiri, que luego se convirtió en el número dos de
Osama bin Laden en Al Qaeda y es hoy quien comanda la organización.
Especializado en medicina
interna, Master en sicología cognitiva y Profesor en el Centre for
CounterIntelligence and Security Studies de Washington D.C, el Dr. Tawfiq Hamid
entrena en lucha anti terrorista y seguridad a autoridades federales y diversas
corporaciones en Estados Unidos. Es el promotor del sitio Islam for Peace en
internet y autor del libro «Inside Jihad».
A raíz de los atentados
en París, de la condena a los mismos por un lado, del hecho que inclusive
quienes hablan de «terrorismo fundamentalista» suelen intentar
abstenerse de hablar claramente de los «islamistas», y por otro,
lado, de la lógica aclaración de musulmanes devotos, opuestos a la violencia,
que aclaran que esa no es su fe, nos pareció oportuno publicar un amplio
resumen de la conversación con Tawfik Hamid.
Es extenso, pero nos
permitimos recomendar la lectura, porque es un testimonio llegado desde adentro
de las filas de quien estuvo allí, en el Islam radical, y lo puede contar.
P: Dr. Hamid, para
entender los cambios radicales que usted ha vivido, lo clave es empezar
contando sobre el ambiente en el que usted nació y creció ¿verdad?
R: Así es. Nací en Egipto
en setiembre de 1961 en una familia muy secular. Mi padre, cirujano en
traumatología, era un comunista, ateo, y no creía en la existencia de Dios ni
en las religiones. Mi madre era una profesora de francés, liberal. Y tenía un
tío actor de cine…O sea que mi familia no tenía ninguna relación con religión
…
Una vez, cuando tenía
unos 15 años , estaba estudiando en la clase de biología la estructura de las
moléculas, de ADN y me sentí impresionado por el poder del Creador que había
creado esas moléculas. Empecé a sentir la necesidad , la motivación de
adorarlo, de servirlo…y la verdad es que esa motivación fue utilizada luego
por el grupo extremista terrorista islámico «Gamaa al-Islamía».
P: Allí conoció a quien
se convirtió luego en el número 2 de Bin Laden en Al Qaeda, el Dr. Ayman
al-Zawahiri…
R: Justamente. El fue a
darnos unas lecciones, sermones,lo escuché varias veces. No olvidaré el momento
en que por primera vez escuché a Ayman al-Zawahiri. El hombre hablaba con mucho
poder, con fuerza, con plena convicción de que tenemos que librar guerra santa,
jihad, contra Occidente. ¡Y ésto fue hace 25 años!
El venía cada tanto. Me
encontré con él cinco o seis veces, pero toda mi adoctrinamiento había sido del
mismo estilo. El hablaba del concepto de jihad violenta, diciendo que cuando la
nación musulmana usa la jihad violenta para difundir la religión, somos fuertes
y controlamos el mundo, mientras que cuando abandonamos ese sistema, nos
tornamos débiles y carentes de poder. Esa era su lógica.
Era muy carismático y
convincente a al explicar que hay que librar jihad, guerra santa, a todo nivel
y declarar la guerra a los infieles.
LAVADO DE CEREBRO
P: Y usted llegó a
convencerse también de eso…
R: Me convertí pues en
parte del grupo y en seis a ocho meses, me habían lavado totalmente el cerebro.
Mi personalidad cambió totalmente. De ser un niño , un jovencito cuyos sueños
eran jugar al fútbol, correr, bailar, correr detrás de las mariposas, me convertí
en un jihadista que soñaba en morir por Alá, en matar a otros , en hacer todo
tipo de crímenes. Soñaba con ir a Afganistán…todo a tal punto que casi llego
a cometer un crimen.
Pero gracias a Dios, en
el momento apropiado, antes de haber alcanzado a hacerlo, mi conciencia se
despertó. No continué por esa senda, di marcha atrás y comencé un nuevo camino
de reforma del Islam o de una nueva interpretación del texto islámico que
permita dar otra interpretación de la propia religión.
P: ¿Cuánto tiempo fue
miembro de la Gamaa al -Islamia?
R: Entre un año y medio y
dos, no tan poco, pero tampoco tanto, como otros . Por suerte mi conciencia se
despertó a tiempo. Me pidieron que participe en el secuestro de un oficial de
policía, que sería sepultado vivo. Querían que cave una tumba para él,
literalmente, y lo entierre vivo. Eso fue hace unos 25 años, antes de la ola
terrorista que conocemos hoy, pero evidentemente, la base ya estaba allí, o sea
que lo que hay actualmente es la normal progresión del mal.
P: Y no pudo hacer ese
atentado…
R: Yo sentí que no podía
hacerlo. Fue como una chispa que encendió el cambio en mi forma de pensar, la
búsqueda en mi alma.. Sentí que algo estaba mal y empecé a pensar. Es que el
pensamiento crítico, el proceso mismo de pensar, contrarrestaba el proceso de
lavado de cerebro. Es que ellos me habían dicho «al fikru kufur», o
sea que si yo pienso, eso me convierte en hereje. Suprimieron mi pensamiento
crítico o sea que empezar a analizar y pensar críticamente otra vez, fue algo muy
positivo..
Me dijeron: «tu
cerebro no es más que un burro». En la cultura árabe, el burro simboliza
la estupidez. Decían: «Tu cerebro es como un burro, te lleva al palacio
del Rey , de Alá, pero al llegar al palacio ¿acaso entras con el burro o lo dejas
fuera? «. Yo respondí, claro, que lo dejo fuera, a lo cual me contestaron:
«Pues acá también, deja tu cerebro afuera cuando entras a la
mezquita».
P: ¿Se lo dijeron así
nomás, con esas palabras?
R: ¡Literalmente! Y yo
tuve que hacerlo. Lo primero que hacen es suprimir el pensamiento crítico del
candidato. Por eso, una de las estrategias que desarrollé para lidiar con el
Islam radical es usar el pensamiento crítico en los programas educativos. Creo
que esa es el arma más poderosa que tenemos.
P: ¿Qué pasó entonces
cuando usted no hizo el atentado?
R: Me alejé a otros
grupos islámicos que tenían otra interpretación de los textos islámicos, otra
visión. Y luego yo fui desarrollando la mia propia.
P: Antes de pasar a esa
etapa quisiera preguntarle cómo era su vida cuando usted estaba dentro de la
Gamaa al Islamía..
R: Era como una persona
que vive continuamente en guerra, que tiene que crearse constantemente un
enemigo para poder vivir en esa guerra. Si no encontraba el enemigo, debia
crearlo.
La primera vez que recé
con ellos, el líder, el Imam, vino a fijarse que estábamos ubicados de modo que
no había espacios libres entre nuestros hombros, que se tocaban, y que nuestros
pies estaban adyacentes, pegados uno al otro. Yo me preguntaba por qué sería. Y
el Imam dijo, usandos unos versículos del Corán que había elegido para
transmitir su mensaje, algo inapropiado, pero es lo que hizo: «Alá ama a
los que luchan por su causa como si fueran una estructura unida», como una
pared, sin huecos ni espacios. Imagínese la situación en la plegaria…creaban
la sensación de un ambiente de guerra. Uno iba a una charla en la que hablaban
del sueño del jihad.
Yo me sentía como alguien
a quien le habían matado la conciencia. Llegué a un nivel en el que podía
aceptar todo tipo de crímenes. Suprimir la conciencia es una de las armas más
poderosas que usan en la Jihad para imponer su agenda. Hacen que uno acepte
cualquier violencia u odio en nombre de Dios, convenciéndolo a uno de que de lo
contrario, iría al infierno.
Pues yo estaba en guerra.
Había dejado de ser un niño y ahí estaba, convencido de que estaba en guerra
con alguien. Yo creía que la guerra era con Occidente. Pero si no, también era
guerra contra las mujeres que no visten el «hijab», contra los
cristianos que creen en otros, no sólo en Dios, en Alá..
OTRO ENFOQUE DEL ISLAM
P: Cuando usted dejó la
Gamaa, entiendo que no volvió a su vida anterior, atea, sino que siguió
creyendo en el Islam…
R: ¡Claro, absolutamente!
Pero presento al Islam de otra forma. Cuando era joven leí un versículo en el
Corán que decía «mata a los infieles dondequiera que los encuentres».
Mi conciencia no podía aceptar que ese sea el camino de Dios, especialmente
porque conocía otros versículos que manifestaban paz. Fui a un amigo salafi
(que tienen una interpretación muy rígida y violenta de la religión), Adel
Seif, y le pregunté por ese versículo. El me dijo: «Claro que tenemos que
combatir a estos infieles, sus almas no valen nada, son peor que los perros,
son una fuente del mal». Yo no me sentía cómodo con eso.
Fui entonces a un Sufi
llamado Sheikh Shaaban, en una mezquita cerca de donde yo vivía. Le dije que
tengo problema con ese versículo y quería saber su opinión. El era de los
verdaderos Sufis, no violentos…hoy hay algunos mezclados, con elementos
salafis, hay que tener cuidado. El me puso la mano en el hombro y me dijo:
«Hijo mio, simplemente sé bueno con todos y ama al prójimo». Le dije
«pero Sheikh Shaaban, ¡ésto está en el Corán!». Y me dijo: «En
el día del Juicio vas a comprenderlo» (es un versículo del Corán). Yo
tenía problemas con eso.
P: ¿Y cómo interpreta hoy
esa frase entonces?
R: Creo que hay
diferentes niveles de comprensión. Un nivel es preguntarse quiénes son esos
infieles. Yo los defino solamente como aquellos que combatieron a Mahoma en
aquel tiempo, los principios del Islam. El segundo nivel es sobre qué base yo
elaboro esta opinión: en base al hecho que el Corán dice «al
kafirín», los infieles, y no «man káfaru»..
P: O sea no a todo aquel
que sea infiel….
P: ¡Exactamente! El Corán
no dice a todos aquellos que son infieles. No hay ningún versículo violento en
el que habla de «man kafaru» o sea todo aquel que sea infiel, sino de
«al kafirin» -los infieles, esos- o «aladina kafaru», o sea
algo que especifica aquel tiempo en la historia. El tercer nivel de
interpretación es por qué Dios estaba molesto con esos infieles: porque
expulsaron a Mahoma y sus primeros fieles en La Meca, los torturaron, los
quemaron vivos, según fue documentado en el Corán.
El cuarto nivel de
interpretación es que hay de fondo un tema común de sus acciones: discriminar a
pequeñas minorías por sus creencias. Los infieles estaban discriminando a los
musulmanes, que en ese entonces eran una pequeña minoría, por su fe. Y el
quinto nivel es qué podemos aprender de todo esto: no discriminar a minorías
religiosas, ya que de lo contrario, uno estaría siendo igual que esos infieles.
¿Verdad que ahora el
versículo cambió dramáticamente?
P: Le diría que para mi,
el nivel que puede ser más convincente es el gramatical, porque no está tan
abierto a la interpretación en realidad. O sea el hecho que el Corán no dice
«man kafaru» todo aquel que es infiel, sino «al kafirin»,
los infieles..
R: ¡Por supuesto! Esa es
la parte más crítica, porque es un hecho literal, no cuestión de opinión. Esa
es la estructura gramatical que usa el Corán. Lo mismo pasa con el tema de la
presentación de los judíos como «simios y cerdos», que yo digo no es
así , no se refiere a los judíos todos sino a los que combatieron contra Mahoma
y sus seguidores en aquella constelación histórica .
EL PROBLEMA DE LA
INTERPRETACION
P: Dr. Hamid, usted
explica versículos del Corán con interpretaciones que suenan muy lógicas. Mi
pregunta es si esto , a su criterio, significa que no cree que la base del
Islam radical esté en el Corán o que el propio Corán tiene contradicciones..
R: Prefiero explicarlo de
esta forma: cuando uno lidia con textos, la interpretación juega un rol clave.
Creo que algunas intepretaciones son la raíz del problema del terrorismo.
Tomemos por ejemplo los versículos violentos que yo creo que se referían contra
gente específica en la historia, los generalizaron y esa generalización es la
que aparece en los libros principales de enseñanza islámica. Mi enseñanza es
una rareza. Debo ser realista. Los planteamientos centrales son otros, dicen
que el musulmán debe declarar la guerra a todos los infieles y subyugarlos al
Islam.Los radicales y los terroristas toman todo esto, lo personalizan y
atacan, en nombre de la nación islámica.
La base del problema está
en la interpretación central del Corán.. Es verdad que está en las enseñanzas
centrales. Matar al converso es una enseñanza central. Golpear a las mujeres es
enseñanza central. Llamar a los judíos «cerdos y simios» en enseñanza
central. Es el ABC del Islam radical (según las iniciales en inglés): matar a
los conversos, golpear mujeres y apedrearlas hasta la muerte, llamar a los
judíos «cerdos y simios», declarar la guerra santa a los no
musulmanes y someterlos al Islam , esclavizar a mujeres que son prisioneras de
guerra y violarlas (eso está pasando en Darfur) , combatir judíos antes del fin
de los días y matarlos a todos, lo cual es el principal obstáculo en el camino
hacia la paz en esta zona, y por último, matar a los homosexuales.
Algunos de estos puntos
están en el Corán, como golpear a las mujeres.
Yo no puedo decir, claro
está, que el Corán es una pieza absoluta de amor, paz y armonía. No puedo
decirlo. Pero sí aseguro que hay un serio problema con la interpretación. Hay áreas
de conflicto, hay versículos que pueden causar problemas si no se las
interpreta distinto de cómo se las interpreta hoy.Si no se piensa a nivel
conceptual, hay partes que pueden provocar catástrofes. Sin duda hay temas de
violencia en la interpretación tradicional del Corán y el Islam.
UN MUSULMAN MUY ESPECIAL
P: Dr. Hamid, usted es
ahora un musulmán creyente, de buena voluntad. Y me imagino que no le debe ser
fácil reconocer lo que me acaba de decir, que el Corán no es una pieza ejemplar
de paz y armonía…
R: Yo digo que soy
musulmán por fe, cristiano de espíritu y judío de corazón.Y que por sobre todo
eso, soy un ser humano. Si se deja el juicio para el Creador, la vida será más
fácil. Tengo sí ese conflicto, pero sé que son los enfermos los que necesitan
ayuda, no los sanos..A mi me han enseñado rabinos este tema de los niveles de
interpretación. El tema del amor al semejante me lo enseñaron las escrituras
cristianas sobre Jesús.
P: Usted se acercó ya
antes a las otras religiones monoteístas..
R: Le contaré que antes
de empezar a aprender sobre el Islam, fui invitado muchas veces a escuchar
debates entre musulmanes y cristianos. Cuando surgió todo este tema de Dios a
raíz de lo que había aprendido en el liceo , me invitaron y tuve, por lo tanto,
que leer la Biblia . Uno de los versículos que más me impactó fue ese que se
preguntaba qué ganancia tiene un hombre si gana el mundo entero y pierde su
propia alma. Me pareció hermosísimo y poderoso. Lo dijo Jesús.
También aprendí cosas de
los Salmos, de cómo el Rey David hablaba con Dios…En el Corán tenemos
descripciones de cómo las montañas oraban con David cuando él alababa a
Dios…Lo recuerdo bien. He orado en sinagogas y ha aprendido de rabinos con
los que hablé. Recuerdo un encuentro casual con un judío jasídico en un vuelo
de Nueva York a Buffalo, algo que ambos sentimos fue como milagroso. Pasamos el
vuelo hablando y analizando y aprendí mucho…
P: Usted es un musulmán
muy especial…
R: (risa) A mi Dios se me
reveló cuando estaba estudiando las moléculas de ADN…Nací en esta cultura ,
nací como musulmán y me siento responsable sabiendo que quizás Dios me dio
cierta sabiduría para tratar de guiar esta nación a vivir en armonía .Creo que
es una tarea importante, más alta e importante que mis deseos y necesidades
personales. Quizás me sería más fácil y cómodo dejar todo esto de lado y vivir
mi vida. Pero no podría hacerlo sabiendo que quizás, si trato de educar y
explicar , impido que un musulmán trate algún día de matar a alguien como
usted, porque es judía..Sería la persona más feliz del mundo si puedo evitarlo.
P: ¿Pero no es demasiado
tarde ya?
R: No, nunca es tarde si
uno cree en Hashem.
P: Esa sí que fue
original… Usted me mata de sorpresa en cada frase…Usa uno de los nombres de
Dios en hebreo, que usan los judíos religiosos…
R: (risa) ¡Pero ese es el
nombre de Dios! ¿No es así? Alá, Hashem en hebreo..los musulmanes deben
aprender a ser tolerantes con los distintos nombres de Dios. ¿Cree que Abraham
llamaba a Dios Alá? ¡ ¡Por supuesto que no! Y Abraham es el modelo que Mahoma
debía seguir…No oraba en árabe, así que no lo llamaba Alá. Así que cualquier
nombre que se use para el Todopoderoso, está bien para mi.
Yo siento que nada es
imposible. En la era de tecnología digital, de información revolucionada, se
puede hacer mucho. Cuando el mundo entero se despierte y comprenda la amenaza
del Islam radical, creo que habrá un cambio.
TENGO UNA MISION QUE
CUMPLIR
P: Dr. Hamid ¿usted no
anda con guardaespaldas?
R: Yo tengo al mejor
guardaespaldas del universo…Dios.
P: Suena muy lindo, pero
no sé si es muy práctico… ¿Alguna vez tuvo miedo?
R: No, sinceramente no.
P: Ahora que lo conocí,
me quedo preocupada por usted…
R: Se lo agradezco mucho,
realmente, de corazón,,, pero no tiene que preocuparse. Siento que lo que estoy
haciendo es el trabajo de Dios, una misión que él colocó sobre mis hombros. Si
me eligió para hacer ésto, no puedo decepcionarlo, tengo que hacer ésto, así
que no puedo tener miedo en el corazón.
Analizando el Islam, con fe en Alá y una visión crítica del Corán
13/Ene/2015
Montevideo Portal, por Ana Jerozolimski