El dirigente radical hizo
referencia al caso de Imam Samudra, uno de los responsables del atentado de
Bali en 2002 que causó la muerte de 202 personas. Según Hernawan, cuando
fusilaron a Samudra en noviembre del 2008 las balas le dejaron agonizando, sin
acabar con su vida.
En declaraciones al
diario español El Mundo, Hernawan aseguró que unos 700 indonesios se
incorporaron a las filas del EI en Siria. «Tienen su propio campo y se
pueden llevar a la familia», relató. De una población total de 239
millones en Indonesia, casi 203 millones profesan el Islam.
«¿Por qué los llaman
terroristas? EEUU fue quién comenzó el baño de sangre en Palestina e Irak. El
EI solo ha sido la respuesta de los musulmanes, que ahora se están defendiendo.
Esto es una guerra donde solo rige una ley: o matas o te matan», afirmó.
«Apoyo al EI 100%,
pero eso no infringe la ley de Indonesia. De hecho, favorezco la estabilidad
del país, porque recomendamos a los militantes que vayan a luchar a Siria y no
creen problemas aquí», sostuvo. La captación de militantes para el EI u
otras organizaciones no es delito en Indonesia.
Hernawan dirige los casi
200.000 militantes que integran Garis, una formación conocida por obligar a
Lady Gaga a suspender un concierto en Indonesia o por su oposición al concurso
de Miss Mundo en este país durante 2013.
Yihadistas
Cerca de 15.000 personas
de distintos países forman parte de organizaciones terroristas yihadistas en
los conflictos de Siria e Irak, según las cifras de la Interpol, que reunió
ayer a policías de 35 países en la localidad española de Maspalomas, Gran
Canaria.
Los expertos se reunieron
para analizar el desafío que representa la captación de combatientes por parte
de grupos terroristas yihadistas.
Interpol tiene fichados a
800 de esos combatientes yihadistas «trasnacionales», pero estima que
su número real puede ser mucho mayor y rondar los 15.000, según el subdirector general
de lucha contra el terrorismo, Juan Francisco Heras.
Se calcula que solo de
Francia han partido cerca de 1.000 combatientes para defender causas
extremistas en Siria e Irak, a los que hay que sumar unos 500 británicos, 250
australianos y 200 a 250 alemanes.
Decapitar resulta «menos sádico»
11/Dic/2014
El País