El minúsculo Bahréin toma impulso en la revolución árabe

18/Feb/2011

El Observador

El minúsculo Bahréin toma impulso en la revolución árabe

LA MONARQUÍA TEME QUE UNA REVUELTA CAUSE DIVISIONES ÉTNICAS ENTRE CHIITAS Y SUNITAS El gobierno reprimió a los manifestantes en la madrugada provocando cuatro muertes. El pequeño país del golfo vive una sublevación histórica que pide la caída del gobierno
18-2-2011
Bahréin será minúsculo para el mundo, pero con el correr de los días se ha ganado la atención mundial como uno de los epicentros de la ola árabe que ya derrumbó a los dictadores de Túnez y de Egipto. El pequeño país del golfo vivió ayer una jornada negra por la muerte de al menos cuatro personas, cuando la policía cargó en la madrugada contra miles de manifestantes que se encontraban acampando en la plaza Lulu (Perla) de Manama, en medio de revueltas populares que piden la caída del gobierno y su sustitución por un régimen que contemple a las desplazadas mayorías sunitas, mientras el poder teme que degeneren en divisiones sectarias.
Después del desalojo de esa rotonda, los manifestantes se trasladaron al principal hospital de Manama, Salmaniya, que se convirtió en el nuevo epicentro de protestas que exigen reformas políticas, la dimisión del gobierno y mejoras económicas. Frente al centro sanitario se llevó a cabo una sentada en la que participan de forma pacífica miles de manifestantes.
Los agentes y soldados se encontraban concentrados en la plaza Lulu, custodiada por fuerzas antidisturbios de la policía.
En una rueda de prensa, tras una reunión extraordinaria de los ministros de Exteriores del golfo Pérsico, el jefe de la diplomacia bahreiní, Jaled al Jalifa, explicó que la violencia estalló esta madrugada cuando las fuerzas de seguridad, apoyadas por unidades del Ejército, intentaron evacuar la plaza Lulu. En esa rotonda estaban concentrados desde el martes por la noche miles de manifestantes.
Tras los hechos de las últimas horas, Al Jalifa advirtió del riesgo de división sectaria en este reino, donde pese a que el 70% de la población es chii, los líderes son suníes. «Corremos peligro de que haya una polarización entre chiítas y suníes. Es muy peligroso», afirmó el ministro de Asuntos Exteriores.
Sobre la polémica presencia del Ejército en la plaza, Al Jalifa negó que hubieran sido soldados los que dispararon contra los manifestantes, que fueron desalojados con fuego real, balas de goma y otros materiales antidisturbios. «El Ejército no ha dirigido las armas contra los ciudadanos. El Ejército está para preservar los logros del pueblo», insistió Al Jalifa.
Por su parte, las Fuerzas Armadas señalaron en un comunicado transmitido por televisión que se han desplegado en la capital para «preservar la seguridad de los ciudadanos y los residentes», e instaron a los ciudadanos a que se abstengan de participar en concentraciones.
Tras lo ocurrido, siete partidos opositores bahreiníes, entre ellos Al Wifaq, pidieron al gobierno que presente su dimisión. En un comunicado en la página web de Al Wifaq, los partidos subrayaron que «cualquier gobierno respetable pierde su legitimidad cuando ordena matar a sus ciudadanos, por lo que pedimos al Ejecutivo presentar su dimisión y formar un gobierno de salvación nacional».
Según la nota, el nuevo gabinete debería «lograr una rápida distensión política y de seguridad, y propiciar una atmósfera positiva para resolver los problemas de la patria y elaborar una Constitución para el país que establezca una monarquía constitucional y un gobierno elegido». Además, condenaron «la brutal matanza perpetrada por las fuerzas de seguridad contra manifestantes pacíficos en la plaza Lulu», y anunciaron que el domingo será «un día de duelo nacional en el que serán izadas a media asta las banderas en señal de luto».