Por primera vez en la
historia los líderes de las religiones más grandes del mundo se han reunido
esta mañana en el Vaticano con el objetivo de terminar con la esclavitud. Hoy
Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, ha tenido lugar en la
sede de la Academia Pontificia de las Ciencias en la Casina Pio IV en el
Vaticano la ceremonia de la firma de la Declaración de los Líderes Religiosos
contra la esclavitud. Este acto solemne sigue al acuerdo firmado el 17 de marzo
en el Vaticano, que estableció el Global Freedom Network para erradicar – de
aquí al 2020 – las formas modernas de la esclavitud y la trata de personas. Con
el Santo Padre Francisco han firmado eminentes representantes ortodoxos,
anglicanos, Judios, musulmanes, budistas e hindúes.
A continuación publicamos
el texto del discurso pronunciado por Francisco que comenzó agradeciendo a
todos los líderes religiosos su compromiso en favor de los sobrevivientes de la
trata de personas y a todos los presentes por su intensa participación en un
acto de fraternidad »especialmente para con los más sufridos de nuestros
hermanos»:
»Inspirados por nuestras
confesiones de fe hoy nos hemos reunido con motivo de una iniciativa histórica
y de una acción concreta: Declarar que trabajaremos juntos para erradicar el
terrible flagelo de la esclavitud moderna en todas sus formas. La explotación
física, económica, sexual y psicológica de hombres, mujeres y niños y niñas
actualmente encadena a decenas de millones de personas a la deshumanización y a
la humillación».
Cada ser humano, hombre,
mujer, niño, niña es imagen de Dios, Dios es Amor y libertad que se dona en
relaciones interpersonales, así cada ser humano es una persona libre destinada
a existir para el bien de otros en igualdad y fraternidad. Cada una, y todas
las personas, son iguales y se les debe reconocer la misma libertad y la misma
dignidad. Cualquier relación discriminante que no respete la convicción
fundamental que el otro es como uno mismo constituye un delito, y tantas veces
un delito aberrante».
Por eso, declaramos en
nombre de todos y de cada uno de nuestros credos que la esclavitud moderna, en
término de trata de personas, trabajo forzado, prostitución, explotación de
órganos, es un crimen de lesa humanidad. Sus víctimas son de toda condición,
pero las más veces se hayan entre los más pobres y vulnerables de nuestros
hermanos y hermanas. En nombre de ellos y ellas que están llamando a la acción
a nuestras comunidades de fe y sin excepción rechazan completamente toda
privación sistemática de la libertad individual con fines de explotación
personal o comercial, en nombre de ellos hacemos esta declaración».
A pesar de los grandes
esfuerzos de muchos, la esclavitud moderna sigue siendo un flagelo atroz que
está presente a gran escala en todo el mundo, incluso como turismo. Este crimen
de lesa humanidad se enmascara en aparentes costumbres aceptadas pero en
realidad hace sus víctimas en la prostitución, la trata de personas, el trabajo
forzado, el trabajo esclavo, la mutilación, la venta de órganos, el mal uso de
la droga, el trabajo de niños. Se oculta tras puertas cerradas, en domicilios
particulares, en las calles, en automóviles, en fábricas, en campos, en barcos
pesqueros y en muchas otras partes. Y esto ocurre tanto en ciudades como en
aldeas, en las villas de emergencia de las naciones más ricas y más pobres del
mundo. Y lo peor, es que tal situación, desgraciadamente, se agrava cada día
más».
Llamamos a la acción a
todas las personas de fe y a sus líderes, a los Gobiernos y a las empresas, a
todos los hombres y mujeres de buena voluntad, para que brinden su apoyo férreo
y se sumen al movimiento contra de la esclavitud moderna, en todas sus formas.
Sostenidos por los ideales de nuestras confesiones de fe y nuestros valores
humanos compartidos, todos podemos y debemos levantar el estandarte de los
valores espirituales, el esfuerzo mancomunado, la visión liberadora para erradicar
la esclavitud de nuestro planeta. Pido al Señor nos conceda hoy la gracia de
convertirnos nosotros mismos en el prójimo de cada persona, sin excepción, y de
brindarle ayuda activamente siempre que se cruce en nuestro camino, se trate ya
de un anciano abandonado por todos, un trabajador injustamente esclavizado y
despreciado, una refugiada o refugiado atrapado por los lazos de la mala vida,
un joven o una joven que camine por las calles del mundo víctima del comercio
sexual, un hombre o una mujer prostituida con engaños por gente sin temor de
Dios, un niño o una niña mutilada de sus órganos, que llaman nuestras
conciencias haciendo eco de la voz del Señor: »Les aseguro que cada vez que lo
hicieron con uno de mis hermanos, lo hicieron conmigo».
Queridos amigos, gracias
por esta reunión, gracias por este compromiso transversal que nos compromete a
todos. Todos somos reflejo de la imagen de Dios y estamos convencidos que no
podemos tolerar que la imagen del Dios vivo sea sometida a la trata más aberrante».
Declaración de los
líderes religiosos para la abolición de la esclavitud
Ciudad del Vaticano, 2 de
diciembre 2014.- Sigue el texto de la Declaración de los Líderes Religiosos
contra la esclavitud firmada esta mañana en la Academia Pontificia de las
Ciencias y el nombre de los firmantes junto con las respectivas religiones:
»Los aquí firmantes
estamos reunidos hoy aquí en pro de una iniciativa histórica, que tiene por
objeto inspirar a todos los credos y a las personas de buena voluntad de todo
el mundo a llevar adelante acciones tanto espirituales como prácticas con el
fin de llegar al año 2020 habiendo erradicado las formas modernas de esclavitud
de una vez y para siempre y en todo el Planeta.
A los ojos de Dios* cada
ser humano, sea niña, niño, mujer o hombre, es una persona libre, y está
destinado a existir para el bien de todos en igualdad y fraternidad. Las formas
modernas de esclavitud, tales como la trata de personas, el trabajo forzado, la
prostitución, el tráfico de órganos, y toda relación que no respete la
convicción fundamental de que todas las personas son iguales y tienen la misma
libertad y la misma dignidad, constituye un delito grave de lesa humanidad.
Nos comprometemos a hacer
todo lo que esté a nuestro alcance dentro de nuestras comunidades de fe y más
allá de ellas para trabajar juntos, en pro de la libertad de todos los que son
víctimas de la esclavitud y la trata de personas, y en aras de la recuperación
de su futuro. Hoy contamos con la posibilidad de poner nuestra conciencia, nuestra
sabiduría, nuestra innovación y nuestra tecnología al servicio de la concreción
de este imperativo humano y moral».
*El Gran Imán de al-Azhar
utiliza el término ?religiones?.
-Catolicismo: El Papa
Francisco
-Hinduismo: Su Santidad
Mata Amritanandamayi (Amma)
-Budismo : Venerable
Bhikkhuni Thich Nu Chan Khong, en representación del Maestro Zen Thich Nhat
Hanh (Tailandia); Venerable Datuk K Sri Dhammaratana, Sumo Sacerdote de
Malasia.
-Judaísmo: Rabino Abraham
Skorka y Rabino Jefe David Rosen KSG, CBE.
-Ortodoxia: Su Eminencia
Emmanuel, Metropolitano de Francia (en representación del Patriarca Ecuménico
Bartolomé)
-Islam: Abbas Abdalla
Abbas Soliman, (Subsecretario de Estado de Al Azhar Alsharif) en representación
de Mohamed Ahmed El-Tayeb, Gran Imán de Al Azhar; el Gran Ayatolá Mohammad Taqi
al-Modarresi; el Jeque Naziyah Razzaq Jaafar, Consejero especial del Grand
Ayatolá ,en representación del Gran Ayatolá el Jeque Basheer Hussain al Najafi;
el Jeque Omar Abboud.
-Anglicanismo: Su Gracia
Justin Welby, arzobispo de Canterbury.
Los líderes religiosos reunidos en el Vaticano para la abolición de la esclavitud
04/Dic/2014
Vatican Information Service