Al igual que el Estado
Islámico, creció con rapidez y proclamó un califatoMientras el grupo
yihadista Estado Islámico (EI) se gana la atención del mundo y es combatido en
Irak y Siria por un conglomerado de naciones lideradas por Estados Unidos, en
África, con menos notoriedad, pero con la misma sangre fría, el azote es
encarnado por el grupo Boko Haram, también con un califato autoproclamado y con
ambiciones de expansión en la región que domina desde Nigeria, donde se inició
el movimiento en 2002. Lo que empezó con algunos ataques aislados y a la sombra
de grupos con Al Qaeda o el EI, se transformó en una amenaza diaria para
Nigeria y sus vecinos. Los yihadistas africanos empezaron a tener notoriedad
por sus atentados y por el secuestro de más de 200 niñas el pasado mes de
abril, cuyo paradero todavía sigue siendo un misterio.
Las repercusiones que sus
actos comenzaron a tener en el mundo convirtieron a Boko Haram en un grupo más
ambicioso y, rápidamente, pudo instalar el terror y la idea de que sus ataques
en nombre del islam podían ser tan sanguinarios como los de sus pares más
célebres.
Así se transformó en un
problema regional y sus operaciones trascendieron las fronteras de Nigeria. El
norte de Camerún sufre cada vez más incursiones sangrientas y los vecinos Níger
y Chad empiezan a temer por su seguridad. La llegada de la estación seca, que
facilita cruzar barreras naturales como los ríos, puede empeorar aún más la
situación.
Fuera de Nigeria, Camerún
aparece como el primer objetivo de los islamistas. Los responsables militares
de Yaundé están convencidos de que Boko Haram quiere extender su “califato” a
su país.
La respuesta a esta
amenaza regional sigue siendo escasa. Camerún, Chad, Níger y Nigeria se
comprometieron a enviar, el 1º de noviembre, a 2.800 soldados para vigilar sus
fronteras en apoyo de las fuerzas nigerianas. De momento no cumplieron con su
palabra.
Clima político
No pasa un día sin un
nuevo ataque y el contexto político de Nigeria alimenta esa proliferación de
atentados perpetrados por Boko Haram con la intención de desestabilizar la
institucionalidad ante unas elecciones cruciales. También los países vecinos
temen por esa posible desestabilización.
En estos días Nigeria
sigue conmovido por la masacre cometida el viernes pasado en la gran mezquita
de Kano y ayer un nuevo ataque se sumó en la ciudad de Damaturu, capital del
estado norteño de Yobe, donde se desconoce el número de víctimas y muchos
residentes han huido a la selva o permanecen escondidos en sus casas.
Pero en Kobe, la
principal ciudad del norte del país, el impacto es, justamente, lo que se sabe.
Allí murieron al menos 120 personas tras un doble atentado suicida, seguido del
ataque de un comando armado, a la hora de la oración.
Todo apunta a que el
ataque es una represalia contra el emir de Kano, ya que el segundo responsable
musulmán del país había lanzado, desde la mezquita, un llamamiento a la
población para que tomara las armas y se protegiera de los ataques
islamistas.“Boko Haram amenazó varias veces a los jefes religiosos (…) en el
norte de Nigeria, a los que considera como aliados de los aparatos del Estado”,
asegura Andrew Noakes, de la Red Nigeriana de Analistas de Seguridad.
El ataque recuerda que el
grupo islamista lleva semanas intentando extender su radio de acción, más allá
de los tres Estados que domina en el noreste del país: Borno, Yobe y Adamawa, a
poco más de dos meses de las próximas elecciones presidenciales en las que el actual
mandatario, Goodluck Jonathan, buscará la reelección.
“Boko Haram intenta
imponer la idea de que puede golpear donde sea”, explicó Ryan Cummings, experto
en seguridad de la sociedad Red 24.Unas horas después del atentado de Kano, una
bomba disimulada cerca de otra mezquita en Maiduguri, unos 600 kilómetros al
este, pudo ser desactivada.
La crónica de las
matanzas es extensa. La violencia islamista, y también su represión por parte
de las fuerzas de seguridad, causaron 13 mil muertos y 1,5 millones de
desplazados desde 2009.El ritmo cada vez más desenfrenado de los ataques en los
últimos meses, así como la variedad de técnicas utilizadas –ataques relámpago,
atentados suicidas, entre otras– y la conquista de territorios indican un
cambio.
El movimiento armado
conquistó en unas semanas una veintena de localidades del noreste del país y
proclamó un califato en las zonas bajo su poder, al igual que los yihadistas
del grupo Estado Islámico en Siria e Irak.
El grupo mantiene,
además, a 219 estudiantes en cautiverio, luego del secuestro en Chibol, en el
noreste del país, en un acto que escandalizó al mundo entero.
FICHA TÉCNICA
ORIGEN. Boko Haram se
fundó en 2002 en la capital del Estado nigeriano de Borno.
NOMBRE. La traducción de
Boko Haram es “la educación no islámica es pecado” y su violenta campaña apunta
a establecer un estado islámico de corte radical en Nigeria.
MODUS OPERANDI. Reclutan
especialmente a estudiantes del Corán de familias pobres y reciben apoyo de
quienes creen que la educación occidental no es buena. Por medio del terror
quieren imponer su estilo de vida en un califato.
Boko Haram siembra el terror en Nigeria y los países vecinos
04/Dic/2014
El Observador