30 de noviembre, el día que se conmemora a los judíos expulsados de países árabes

28/Nov/2014

Enlace Judío, Rodica Radian Gordon

30 de noviembre, el día que se conmemora a los judíos expulsados de países árabes

Antes del establecimiento
de Israel en 1948, cientos de miles de judíos vivían en países árabes, en
comunidades de largo arraigo histórico, cuyos orígenes se remontaban en algunos
casos antes de la conquista islámica. Así, la comunidad judía de Irak se
estableció en aquellos territorios hace dos milenios, como centro de la sabiduría
rabínica. Muchas otras comunidades crecieron de modo sustantivo como
consecuencia de la expulsión de los judíos españoles en 1492 y su dispersión
dentro del Imperio Otomano.
Bajo el Imperio Otomano
los judíos, como otras minorías étnicas−religiosas, pudieron desarrollar sus
comunidades y seguir su religión, pero no gozaron de los mismos derechos
civiles. Con el debilitamiento de dicho imperio y la aparición de los
movimientos nacionalistas, tanto judíos como árabes buscaron emanciparse. La
Primera Guerra Mundial y la partición del imperio entre el mandato británico
—bajo el cual quedó Palestina— y el mandato francés, así como la Segunda Guerra
Mundial, fueron decisivas en el proceso que llevó al establecimiento del Estado
de Israel y de los estados árabes modernos. Sin embargo, el resentimiento de
los líderes árabes hacia el proyecto sionista se tradujo en un claro
antisemitismo y en animosidades no sólo en contra de Israel, sino también
contra los judíos árabes a partir de la década de los 30.
Entre los más infames
actos en contra de los judíos se encuentra el Farhud (pogrom) de 1941 en Irak,
donde fueron asesinadas 180 personas y 600 quedaron heridas, además de la gran
destrucción y robo de bienes. Pero aún en tiempos más tranquilos los judíos
fueron discriminados en casi todas las esferas de la vida, y se les prohibió
emigrar hasta que fueron obligados a huir. Se convirtieron así en refugiados,
dejando atrás sus bienes y sus raíces.
Hace algunos meses, el
Parlamento israelí (Knesset) adoptó una resolución para conmemorar la expulsión
de los judíos de los países árabes y de Irán el 30 de noviembre, ya que desde
el 30/11/1947, un día después de la resolución 181 de las Naciones Unidas que
estableció la partición de Palestina en un Estado judío y uno árabe, las
animosidades en contra de los judíos árabes fueron en aumento. Como resultado
de ello, hasta los setenta casi un millón de judíos fueron obligados a dejar
atrás sus vidas y bienes en estos países y sus comunidades fueron
desapareciendo.
Sin nada, la gran mayoría
de los refugiados llegaron a Israel y una minoría se estableció en otros
países. A pesar de lo ocurrido, su historia terminó de modo positivo, ya que
pudieron restaurar su vida como ciudadanos plenos en sus nuevos lugares de
residencia. Sin embargo, el trauma colectivo ha quedado hasta hoy día. A la luz
de su sufrimiento, además de las enormes pérdidas de sus posesiones, ellos
también tendrán que ser compensados por sus países de origen en un futuro
arreglo dentro del cual se discutirá el problema de los refugiados. Cuantos más
y más árabes reconozcan que los refugiados palestinos no son las únicas
víctimas del conflicto en el Oriente Medio, el diálogo con Israel podrá
llevarse a cabo sobre bases más genuinas.
*Embajadora de Israel en
México.
Fuente: Excelsior