Cada vez cobran más
fuerza las versiones que revelan la creciente presencia de extremistas
islámicos en América Latina. En su habitual columna para The Wall Street Journal,
Mary Anastasia O’Grady aporta contundentes pruebas que reflejan la estrecha
relación de Irán con gobiernos como los de Cuba y Venezuela, entre otros.
«Occidente está bien
al tanto de la creciente presencia del fundamentalismo islámico en América,
pero las autoridades podrían estar subestimando la amenaza», señaló la
periodista norteamericana.
En su artículo, O´Grady
resalta la figura de Tareck Zaidan El Aissami Maddah, gobernador del estado
venezolano de Aragua, y un hombre sumamente importante para los intereses de
Irán en la región.
El Aissami fue uno de los
funcionarios de alto rango que recibieron al general Hugo Carvajal, luego de
que éste fuese detenido en Aruba por sospecha de tráfico de drogas con la
guerrilla colombiana. Si bien no se trata de una de las principales
personalidades de la arena política venezolana, la periodista señala que este
funcionario de descendencia libanesa «es el sueño hecho realidad para
Teherán y La Habana».
Joseph Humire, analista
de seguridad y coeditor de la Iran´s Strategic Penetration of Latin America
(«algo así como La penetración estratégica de Irán en América
Latina»), explicó que en países como Venezuela y Cuba operan agentes
clandestinos que utilizan las mezquitas «para hacer conexiones al interior
de las comunidades musulmanas».
Asimismo, la columnista
reveló que el régimen de Raúl Castro suministró «tecnología de la
información para pasaportes». De esa manera, personas de Medios Oriente
pudieron recibir documentos nuevos y mantener en secreto sus identidades.
Además, Irán aumentó su
peso en la región con el desarrollo de la presencia militar «a través de
acuerdos conjuntos en las industrias de defensa». En el caso de Venezuela,
«la zona cero» de esta actividad es Aragua, del gobernador El Aissami.
«El Aissami ha
construido un conducto terrorista criminal»
De acuerdo a datos
aportados por el Center of Secure Free Society, con sede en Washington, desde
las oficinas del gobernador venezolano se otorgaron 173 pasaportes a personas
de Medio Oriente, con nuevas identidades.
Uno de ellos es Suleiman
Ghani Abdul Waked, un importante miembro del grupo terrorista libanés
Hezbollah, según el informe Canada on Guard: Assesing the Immigration Threat of
Iran, Venezuela and Cuba («algo así como Canadá en guardia: evaluando la
amenaza inmigratoria de Irán, Venezuela y Cuba»).
«El Aissami ha
construido un conducto terrorista criminal que trae militantes islamistas a
Venezuela y países circundantes, y envía fondos ilícitos de América Latina a
Medio Oriente», índice el informe.
Las conexiones entre Irán
y Venezuela se solidifican aún más con la presencia de dos empresas de las
fuerzas armadas iraníes, precisamente en Aragua, el estado de El Aissami. Allí
tienen sede Parchin Chemical Industries (PCI) y Qods Aviation. La primera
«es fabricante de explosivos, munición y propulsores para misiles».
Mientras que Qods es productor de vehículos no tripulados.
Mientras estos gobiernos,
entre los que también se incluye en el artículo a Ecuador, Nicaragua y Bolivia,
niegan todo tipo de vinculo con los fundamentalistas islámicos, cada vez son
más las conexiones que salen a la luz.
La historia secreta del nexo que une a Irán, Cuba y Venezuela en América Latina
27/Nov/2014
Infobae