La Haftará del Profeta
Isaías»En el día diez del
séptimo mes, sagrada convocación será para ustedes. Afligiréis vuestras almas.
Ningún trabajo haréis.» (Números 29:7)
En la fuente de la Torah
(Pentateuco) arriba citada se encuentra el origen del ayuno de Yom Kipur: el
concepto de «afligiréis vuestras almas». Dicho concepto fue
interpretado por nuestros sabios y
fuentes posteriores como «ayuno».
Pero además de la Torah
esta la Haftará.
Así se llama al capítulo
de los Profetas que se lee en las Sinagogas, tanto en shabat como en la mayoría
de las festividades judías.
Se procede a la lectura
de la Haftará luego de la lectura de la Torah.
El Capítulo de los
Profetas que se lee en Yom Kipur, atribuído al Profeta Isaías-uno de los más
grandes de Israel-es un texto extraordinario, una perla, que manifiesta el
sentido social que el Profeta le da al ayuno.
Recordemos que los
Profetas se caracterizaban por su gran sensibilidad y sentido de la justicia
social.
El ayuno no es un
«simple» rito, ni tiene valor solamente por sí mismo.
Tal como el profeta
Isaías lo entiende a través de sus preguntas y respuestas en dicha Haftará:
«¿Porqué ayunas y Tu no lo ves? ¿Porqué afligimos nuestro ser si Tu te
desentiendes ?…
He aquí que ayunáis entre
discordias y pleitos…no ayunéis más así en éste día para dejar oír vuestra
voz en las alturas. ¿Es éste el ayuno que habrá de agradarme? ¿Cuando el hombre
aflige su ser? Doblegar cual junco la cabeza y tender sacos y cenizas como
lecho ¿a eso llamas ayuno y día grato para D’os?»
«ESTE es el ayuno
que habrá de agradarme: desatar las ligaduras de la iniquidad, desligar los
haces de la opresión, liberar a los oprimidos y romper todo yugo. Compartir tu
pan con el hambriento, albergar a los pobres y errantes en tu casa, cuando
vieres un desnudo habrás de cubrirlo y de tu carne no te ocultes…cuando
apartes de ti la opresión, el gesto acusador y las palabras maliciosas. Cuando
concedas al hambriento tu generosa comprensión y sacies el hambre del
indigente, entonces resplandecerá tu luz a través de la oscuridad y tus
tinieblas fulgurarán cual luz del mediodía».
El Profeta relativiza,
pero por lo general no rechaza el ritual.
En la misma Haftará se refiere-más adelante-a honrar el shabat y
no trasgredir determinadas normas. Pero el profeta también afirma-o da a
entender-que la observancia, el cumplimiento del ritual no es suficiente por sí
sólo. Como lo expresa el Majzor (libro de plegrias) de Yom Kipur del Seminario
Rabínico Latinoamericano (nota para la Haftará, pag.314) «únicamente
cuando el ritual esta acompañado de auténtica moralidad sirve a su completo
propósito de humanizar al hombre, haciéndolo sensible a la categoría de lo
sagrado y digno de su semejanza divina». Y luego agrega, más
específicamente «el ayuno sólo no es en realidad suficiente para producir
un renacimiento moral en el individuo.»
El Profeta comprende el
significado del rito. Pero considera que el mismo no sirve si no tiene algún
valor que lo sustente. Esto es también válido para el ayuno de Kipur, al cual
el Profeta lo llena de contenido.
«Los anhelos del
hombre moderno por una sociedad justa y pacífica pueden encontrarse en el
mensaje idealista de Isaías quien, hace unos 2600 años atrás, predicó la
interdependencia del hombre.» Así dice en la nota del arriba mencionado
Majzor.
Como dijera el gran
pensador y filósofo judío Martin Buber: «los primeros socialistas fueron
los Profetas».
Es difícil encontrar en
la literatura política o moral contemporánea una exhortación más apasionada por
la justicia social que el fragmento anteriormente citado de Isaías.
Es la sensibilidad de los
Profetas llevada a su máxima expresión.
Es el genuino espíritu
del Judaísmo.
Gmar jatimá tová!
Lic. Rafael Winter (Rufo)
El genuino espíritu del Judaísmo
03/Oct/2014
Lic. Rafael Winter