¿Infanticidio en Gaza?

29/Ago/2014

Infobae, Julián Schvindlerman

¿Infanticidio en Gaza?

Israel, escribe Mark
Steel en The Independent horrorizado por las víctimas infantiles en Gaza, “es una comunidad de asesinos de niños”. La
acusación contemporánea es descendiente directa de la infamia de los crímenes
rituales que se atribuyó a los judíos durante la Edad Media, según los cuales
estos mataban niños cristianos, extraían su sangre y cocinaban con ella el pan
leudado de la pascua hebrea. Grandes cantidades de judíos fueron en esas épocas
perseguidos, expulsados y masacrados bajo la sombra de esta acusación
infundada. Hoy cae sobre el estado judío el reciclaje moderno de similar
injuria: los israelíes matan niños palestinos.

Nunca un judío asesinó a
un chico cristiano para emplear su sangre como condimento culinario. Hoy, sin
embargo, niños palestinos realmente han sido matados por bombas israelíes. The
New York Times ha estimado que el 16% de las fatalidades en Gaza han sido
menores de quince años. De modo que la preocupación con tales muertes es
legítima. No obstante, la misma debiera extenderse a todas las guerras en las
que inevitablemente chicos mueren en fuego cruzado. Muchos niños han muerto en
otros conflictos, incluso en guerras que involucraron a Gran Bretaña. Tal como
Ben Dror-Yemeni ha recordado en el diario israelí Yediot Aharonot, durante la
invasión a Irak, las fuerzas aliadas (de las que Londres era parte) provocaron
la muerte a cien mil personas de las cuales el 46% eran menores de quince años
según la publicación progresista inglesa The Lancet. A pesar de que murieron en
términos proporcionales y absolutos más niños iraquíes que palestinos en una
situación de guerra y de que los guarismos son incomparables (46.000 menores
iraquíes, 500 menores palestinos aproximadamente), ¿alguien ha acusado a
Inglaterra de ser “una comunidad de asesinos de niños”? O por caso, ¿alguien ha
tildado al propio Hamas de infanticida por haber ocasionado la muerte a 160
chicos palestinos durante la construcción de los túneles del terror, conforme
publicó The Journal of Palestine Studies? ¿Alguien siquiera tomó nota de que
9.000 niños murieron en tres años de guerra civil en Siria?

La guerra en Gaza ha sido
caótica y las estimaciones de bajas civiles han variado considerablemente.
Según recopilaciones del académico norteamericano David Pollock, el Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha asegurado que
el 72% de los muertos en Gaza fueron civiles, aunque advirtió que los datos
podían ser imprecisos. El Centro Palestino para los Derechos Humanos ha ubicado
el guarismo en el orden del 83% (curiosamente, durante la previa contienda del
2008/9 el CPDH puso casi idéntica cifra: 82%). Su definición de civil incorpora
a combatientes que al momento de caer no estaban participando activamente en la
confrontación. Es decir que si un terrorista murió mientras se tomaba un
cafecito con su rifle descansando a su lado es considerado un civil. El
ejército israelí dice que alrededor del 50% de las bajas fueron civiles y la
agrupación de izquierda B´Tselem, usualmente muy crítica de las políticas de su
país, ha puesto el número de civiles caídos en Gaza en el 40%. Al-Jazeera -que
responde a los intereses de Qatar, país que respalda a Hamas- ha informado que el
28% de los caídos se encuentra en el rango etario de 20-29 años, indicador
demográfico más probablemente asociado a combatientes. The New York Times ubicó
en 34% de los caídos a hombres en dicho rango.

Las estimaciones
relativas a bajas militares o civiles pueden ser inexactas al ser efectuadas en
el calor de la guerra, pero quedaron confundidas en una deliberada política
manipuladora del Hamas. A mediados de julio, el Ministerio del Interior de Gaza
comunicó que “Cualquier muerto o martirizado será llamado un civil en
Palestina… No olviden de añadir siempre ´civil inocente´ o ´ciudadano inocente´
en vuestra descripción de aquellos matados en los ataques israelíes en Gaza”. A
comienzos de agosto la televisión de Hamas Al-Aqsa transmitió: “Incluso combatientes
de la Jihad en el campo de batalla son realmente civiles palestinos… decimos
´un coche civil´, ´un objetivo civil´ y así sucesivamente, ya que no tenemos un
ejército regular”. Un manual de Hamas
hallado por tropas israelíes en el cuerpo de un terrorista abatido explicitaba:
“El ejército israelí limita el uso del fuego contra centros de población civil.
Se recomienda atacar desde allí; disparar desde dentro de los hogares de
civiles está en el interés de Hamas, ya que intensifica el odio contra el ejército
israelí”.

Quienes redactaron el
manual pecaron de ingenuos. Forzar a los israelíes a matar civiles palestinos
no fomentó odio sólo contra sus soldados, sino -como Mark Steel y The
Independent han ilustrado- contra toda la nación.