“Por los túneles que yo vi, planeaban atentados masivos contra Israel”

13/Ago/2014

Semanario Hebreo, Ana Jerozolimski

“Por los túneles que yo vi, planeaban atentados masivos contra Israel”

El Sargento O., de 21
años, cuyo nombre completo y su rostro no pueden ser revelados dado que es
parte de una unidad élite dentro del Cuerpo de Paracaidistas de las Fuerzas de
Defensa de Israel, siente una mezcla de alivio y orgullo. Desde el hospital
Hadassah de Jerusalem en el que estaba internado por la herida que sufrió en la
espalda en un enfrentamiento con Hamas en la Franja de Gaza, nos cuenta sobre
su vivencia en la zona sur, en Khan Yunes, donde está seguro que su trabajo y
el de sus compañeros, frustró a tiempo atentados de gran envergadura contra la
población civil de Israel.

“Cuando nos dijeron que
la situación en el sur se está calentando, caen cada vez más cohetes y que quizás
hubiera que hacer algo en Gaza, no tuve miedo. Sentí que había llegado mi
momento de aportar a la protección del país, de nuestra gente”, afirma . “Y
finalmente, cuando tuvimos que entrar, nuestra misión era clara: hallar túneles
subterráneos sobre los cuales teníamos información de Inteligencia, para que ya
no puedan amenazar a la población”.

Este joven, que vive en
una población comunitaria en el norte de Israel, cerca de la ciudad de Afula,
ama los caballos y el campo, que aportó un año de su vida antes del servicio
militar obligatorio a trabajo con chicos de trasfondo socio económico complejo
para poder ayudarlos, cuenta sobre su
batalla contra Hamas, y tiene
claro que podría haber muerto. “Me decía que tengo que salir bien de allí, que
tengo que luchar bien, tal cual me había entrenado, que no hay otra opción”,
asegura.

Preguntamos cuáles eran
sus órdenes, y O. es tajante: “Me dijeron claramente, no importa a quién ves,
Hamas o civil…si no está armado y no te
amenaza, no le disparas. A civiles no se dispara, no somos animales”. Aclara
inclusive que “la meta no era matar
terroristas sino descubrir los túneles y neutralizarlos, e impedir
disparo de cohetes”.

Cuenta horrorizado sobre
las numerosas armas, municiones y granadas, que vio en casas de familia, en las
habitaciones de los niños. “Todo, en medio de sus civiles…”, repite .

O. tiene casi cara de
niño, pero habla con la firmeza que le da, al parecer, no sólo su personalidad,
sino el saber que podría no haber contado el cuento. Desde su cama en el
hospital, cuando ya le falta poco por ser dado de alta, rodeado de regalos que
familiares, amigos y desconocidos le llevaron, cuenta como aún sorprendido, qué
vio. “Encontramos cinco bocas de túneles, todas junto a casas particulares, en
los patios de casas de familia, debajo de depósitos…repletos de armas y municiones”.

Su rostro se torna serio,
aunque en general sonríe bastante y hasta habla con cierta picardía infantil.
“Es increíble…pensar en todo lo que Hamas habría podido hacer si no hubiéramos
destruido esos túneles. No hay ninguna duda de que hemos frustrado varios
atentados de gran magnitud”. Y agrega:
“Parece hasta irreal describir lo que los terroristas habrían podido hacer con
todo lo que tenían allí. Es evidente que si no los hubiéramos detenido, habrían
perpetrado atentados masivos, enormes. Ningún país del mundo permitiría que una
organización terrorista, o quien fuera, lo amenace así”.