Quién es el hombre que ayudó al Papa a lograr la cumbre entre israelíes y palestinos.

27/May/2014

Infobae, Fernanda Kobelins

Quién es el hombre que ayudó al Papa a lograr la cumbre entre israelíes y palestinos.

Henrique Cymerman, periodista judío nacido en Portugal,
lideró el equipo de Francisco en las arduas negociaciones con Peres y Abbas.
«Vivimos muchas crisis, todo el viernes trabajamos hasta que lo
logramos», confió a Infobae en exclusiva. La frase clave que inició esta
apuesta del Pontífice por la paz

«Tienes carta blanca», fue la contraseña que
el papa Francisco le dio a Henrique Cymerman en el avión de Alitalia que los
llevaba a Tierra Santa. Este periodista, corresponsal de la BBC en Medio
Oriente y amigo personal del rabino argentino Abraham Skorka, fue el único que
entendió a qué se refería.

Estaba todo listo, en Belén, el Pontífice invitaría
públicamente a los presidentes de Israel, Shimon Peres, y de Palestina, Mahmud
Abbas, a reunirse en el Vaticano para rezar por la paz. Ambas partes habían
aceptado después de meses de negociación.

«No puedo cuantificar mi aporte, hice lo que pude
y lo que me pidieron que haga», confiesa Cymerman en diálogo con Infobae.
Mientras el periodista charlaba con este medio, Francisco se preparaba para
pronunciar un emotivo discurso en el Yad Vashem, el museo en memoria de las
víctimas del Holocausto.

Todo empezó en junio pasado, cuando Cymerman fue al
Vaticano invitado por un amigo en común, Skorka. «Me habló y me preguntó
qué podía hacer por Medio Oriente. ‘Venga’, le dije, igual que el rabino que le
propuso ir allí juntos y hacer una visita que cambie la historia».

Este periodista, aún emocionado y cansado por el
trabajo que supuso y supone mediar para el Papa, reveló que Francisco aceptó
inmediatamente y le pidió allí mismo colaboración para la organización.
«Hice lo que pude», repite con modestia.

Lo cierto es que muchos lo señalan como indispensable
para que la cumbre de los próximos días se concrete. «Hablé con unos y
otros para facilitar todo lo que ocurrió. Fue una camino muy difícil»,
narró.

«Ojalá los libros de historia digan que todo
empezó cuando él estaba en Belén y Jerusalén»

Es que a finales de abril se estancaron las
conversaciones entre israelíes y palestinos. «Hubo muchas crisis. Las
relaciones estallaron, parecía una misión imposible organizar esto hace un mes
y medio».

Todo se arregló justo antes de subir al avión, donde
Francisco pronunció la enigmática frase a Cymerman.

«Estuvimos todo el viernes en Roma hablando con
Ramallah, con Jerusalén… fue una locura. El propio Papa dirigió todo desde
atrás e hizo un gran trabajo», elogia este judío de 55 años que se declara
«bergogliano».

Sobre el resultado de este principio de diálogo,
Cymerman es cauto pero está esperanzado: «El Papa sabe que él no va a
lograr que se firme la paz, ése no es su papel. La paz necesita de gestos
simbólicos pequeños. Hay que cambiar la atmósfera»

«Ojalá en el futuro, los libros de historia digan
que todo empezó cuando él estaba en Belén y Jerusalén» , se ilusiona.
«El Papa va a hacer todo lo que pueda», confirma -y casi promete-
este facilitador fortuito del diálogo entre palestinos e israelíes en el
Vaticano. «Yo estoy dedicado con todas mis fuerzas», promete.

Por
último, apurado por seguir la agenda de Francisco como miembro oficial de su
comitiva, insiste con el objetivo. «No creo que nada sea imposible. Nunca
hay que tirar la toalla. Si no se pueden entrar por la puerta, hay que buscar
la ventana …y yo creo en lo que estoy haciendo», dice a Infobae, con
sonrisa cómplice.