El papel de Israel en el conflicto sirio

23/May/2014

Unidos por Israel

El papel de Israel en el conflicto sirio

Unidos por Israel
Desde el 2011, sangre inocente ha sido derramada de manera indiscriminada en suelo sirio a manos del régimen de Bashar Al Assad, con el apoyo incondicional de Irán y su marioneta la organización terrorista Hezbollah.
Conscientes de esto, y a pesar de la deteriorada y tensa situación entre Israel y Siria, las FDI decidieron abrir un hospital de campaña dedicado a atender la enorme cantidad de sirios que llegan a la frontera en busca de ayuda.
A comienzos de 2013, siete heridos de Siria llegaron a Israel pidiendo ayuda a soldados de las FDI presentes en las cercanías de la frontera. Este, se puede decir que fue el momento que marcó el inicio de una acción extraordinaria de médicos de las FDI, quienes se sumaron a un gesto sin precedentes en una misión humanitaria en una frontera hostil. Claro está para el Cuerpo Médico, que todo herido o enfermo debe ser atendido.
Con el paso del tiempo, y con la creciente demanda de parte de los damnificados, se tomó la decisión de recibir más pacientes y construir un hospital de campaña para posibilitar el tratamiento de las lesiones graves que necesitan ayuda inmediata y que de otra manera, no podrían sobrevivir hasta la hora de ser evacuados a hospitales civiles.
Desde un punto de vista médico, los soldados de las FDI se enfrentan a pacientes que no saben nada de su historial de salud ni de cómo fue que resultaron heridos. Evidentemente no existe ningún tipo cooperación entre los servicios médicos de ambos países. Sin embargo, sucede que pacientes regresan a la frontera con Israel luego de haber sido atendidos por médicos sirios, llevando consigo una constante de la atención recibida en Siria y hasta indicaciones y prescripciones para su seguimiento. Estos, escritos en árabe o en inglés, son a veces la única “cooperación” entre los dos países que buscan proporcionar el mejor servicio posible al paciente desde Siria hasta su tratamiento en Israel.
El Coronel Bader asegura que “El pueblo sirio ahora confía en nosotros. Durante el primer mes, les resultaba extraño venir a Israel, hoy en día, ya no es el caso”. Con el fin de ayudar plenamente, los pacientes deben firmar un documento en árabe y en inglés que permita al ejército israelí tratar con ellos. Todo se hace con el objetivo de aclarar que las heridas no fueron causadas en Israel.
Lamentablemente el riesgo para éstos pacientes no termina cuando finaliza su tratamiento en Israel; al regresar a Siria, ellos deben borrar toda evidencia de haber sido auxiliados por el Estado judío, ya que esto puede suponer un gran peligro para sus vidas.
Noga Erez, es una de los soldados paramédicos que realizan su servicio en las FDI y salva vidas en la frontera norte. Hoy nos comparte sus experiencias en el campo.
La situación en el otro lado de la frontera es inestable, y el ejército israelí tiene dificultades para predecir las necesidades futuras que puedan surgir. Pero sin duda, continuaremos prestando asistencia mientras podamos.
El hospital de campaña se encuentra situado muy cerca de la frontera, por lo que es un potencial objetivo para los sirios que quieran explotar el caos en el país y atacar a Israel. Tanto nuestros soldados, como la infraestructura se ven constantemente amenazados por disparos o misiles provenientes del otro lado de la frontera. Sin embargo, este es un riesgo que el ejército israelí decidió tomar con el objetivo de auxiliar a aquellos que buscan ayuda.