Un artista tras huellas del mundo perdido: Jaime Kleist

05/Mar/2014

Aurora, por Ricardo Lapin

Un artista tras huellas del mundo perdido: Jaime Kleist

En la primera semana de febrero, en el marco del XI Festival de Cine Judío que se realizó en el Hotel Conrad en Punta del Este, se llevó a cabo un Homenaje al artista plástico (z»l) Jaime Kleist. El Festival entrega a las visitas especiales y a los premiados un JAIM de ORO, creado desde los inicios del Festival.Es mi deseo dedicar unos instantes a este artista que intentó rescatar en su imaginario el mundo de la judería del este europeo, del «shtetl» y sus tradiciones y costumbres. Se puede tildar de folklorista a estas tendencias y aún creerlas con una nostalgia romántica de un mundo cultural destruido por la barbarie nazi. Pero para Jaime Kleist, esta era una vocación, un legado, y una misión. Él mismo nació en un campo de refugiados en la Alemania de post-guerra, y llegado al Uruguay, tuvo que trabajar desde adolescente para mantener a su familia. Desde siempre dibujó, pero su vocación encontró tiempo completo ya cercano a los cincuenta años. El tema de pintar y evocar a la judería de las aldeas de Polonia y Rusia sin dudas formó expresión temprana y fama universal en el pincel de Marc Chagal, que retorna en sus sueños y bajo el estilo surrealista al Vitebsk natal infinidad de veces. En la misma Montevideo toma forma, color y expresión el mundo judío de la paleta y los cánones estrictos del Taller Torres-García en el pintor José Gurvich, que primero en forma tímida e insinuante y luego más seguro tras sus viajes a Israel y EE.UU, el tema judío aparece en la obra de Gurvich en intensidad y potencia. Cabe destacar que dentro de la escuela constructivista basada en formas básicas y colores puros, signos y pictografías, describir personajes de la aldea natal o un relato bíblico era «catalogado» de literario, uno de los peores insultos en una escuela de arte aplicado.Tras estos antecedentes que sin duda Jaime Kleist conoce bien, sus cuadros se centran en una visión jasídica de la comunidad y la aldea judía. Describe oficios y momentos de la comunidad, la cofradía de los que estudian en el «jeider», los músicos que se fusionan en esas melodías de violín, la danza extática de los hombres celebrando la Vida y la Tora, la novia esperando el momento encantado de ser tomada por esposa. Hay un deseo de dejar testimonio de ese mundo ya pasado, algo no común en la segunda generación del Holocausto. Pero transmitir también la alegría del jasidismo, los diálogos sutiles entre el judío y Dios, esa fusión de lo superior en cada esquina de la vida cotidiana del «shtetl». Y también durante la existencia de la aldea, los emigrantes a tierras lejanas. La añoranza de Jerusalén, de «hacer» la América, los «hermanos de viaje, de barco» esos conceptos de compromiso y responsabilidad ante la incertidumbre, el futuro y la intemperie bajo los cielos del Atlántico, rodeados de mar. Sus cuadros siempre me trajeron recuerdos de las poesías de Itzik Manguer, de un clarinete anónimo bajo la luna llena en los techos de madera.El estilo de las esculturas y cuadros de Jaime es expresionista, en la tradición tan «hebrea» que es hilo conductor entre Haim Soutine o Amadeo Modigliani, y que permite una metáfora de color a la idea jasídica de conectarse con la alegría. Este proceso es también común a varios artistas que sobrevivieron el Holocausto, trabajando en grises o blanco y negro durante los primeros años de post-guerra, para pasar paulatinamente al color, ya reconectados con una nueva realidad y rutina, en un paralelismo entre intensidad de color y lo vital.Jaime Kleist, murió tempranamente de un ataque cardíaco a los 58 años de edad, cortando así una década de producción creativa intensa y rica en matices y técnicas. Un artista especial dentro del arte uruguayo, un alquimista tratando de conectar artes plásticas y jasidismo judío, extrayendo imágenes de viejas historias y conceptos en idish, como un buscador de diademas en las entrañas del pasado, entre las paredes de roca de una mina que profundiza en tradiciones milenarias.Su sitio web es: www.jaimekleist.com