Alemania daría asilo; Israel teme por sucesor

02/Feb/2011

El País

Alemania daría asilo; Israel teme por sucesor

Egipto pide un cambio. Europa programa el exilio de Mubarak por si éste cae; lo recibiría Angela Merkel Estados Unidos vuelve a pedir una «transición ordenada» Jerusalén teme por islamistas
2-2-2011
EL PAÍS DE MADRID, AP, AFP Y ANSA
Aunque no se rinde aún, Hosni Mubarak ya tendría destino para su eventual exilio de Egipto: Alemania. En tanto, el mandatario pierde apoyo internacional y sólo lo acompaña Israel, que teme el arribo de radicales islamistas al gobierno.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro británico, David Cameron, coincidieron durante una conversación mantenida por videoconferencia en que, en un primer momento, Alemania es el mejor lugar que pueden ofrecer a Mubarak para exiliarse, si decide abdicar después de 30 años en el poder.
Esta propuesta fue trasladada al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien le dio el visto bueno y consideró que facilita el desenlace de la crisis egipcia, que ya lleva una semana de revueltas que piden la cabeza de Mubarak.
El presidente egipcio ha mostrado siempre gran admiración por Alemania, el país europeo al que más visitas oficiales ha efectuado y cuya sanidad pública ha utilizado con frecuencia.
El guión previsto para la salida de Mubarak de Egipto, que aún no es un hecho, consiste en que un avión lo evacuaría desde El Cairo a Heidelberg.
SIN respaldo. Los 27 ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) elaboraron un comunicado en el que reconocieron «las legítimas aspiraciones democráticas del pueblo egipcio», reclaman un diálogo entre las autoridades y las fuerzas políticas e instan a estos actores a activar «una transición ordenada basada en un gobierno que cree las condiciones para unas elecciones libres y limpias».
La postura europea es compartida por Estados Unidos, que ayer volvió a reclamar la misma «transición ordenada», por lo que dejó explícito su rechazo a la continuidad de Mubarak en el gobierno.
En tanto, la embajadora norteamericana en Egipto habló telefónicamente con el líder opositor egipcio, Mohamed ElBaradei, en otra señal de que Washington piensa en la era pos Mubarak.
Por el momento, EE.UU. presiona a Mubarak para que aplique reformas que satisfagan las demandas de los manifestantes. Si bien el país norteamericano no puede obligar a Mubarak, tiene la influencia forjada tras 30 años de alianza y US$ 1.300 millones por año en armamento y equipo a las fuerzas armadas.
En Alemania, en tanto, la canciller Angela Merkel llamó por teléfono a Mubarak y le pidió que «garantice al pueblo egipcio libertad de expresión y el derecho a reunirse», según un comunicado oficial.
En Francia, la secretaría de Relaciones Exteriores solicitó que cese el «baño de sangre» en Egipto, mientras que su par español señaló que el apoyo del Ejército a los reclamos de las revueltas «es bueno».
Desde Turquía, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, marcó distancia con Mubarak y le pidió que «escuche los gritos del pueblo y sus reivindicaciones». Y agregó: «Tiene que satisfacer, sin vacilaciones, la voluntad de cambio».
El apoyo. El presidente israelí, Shimon Peres, relativizó la importancia de convocar a elecciones libres en los países donde caigan regímenes autoritarios y advirtió del peligro del advenimiento de un gobierno islamista radical en Egipto. «Si al día siguiente de las elecciones tenemos una dictadura religiosa extremista, ¿de qué sirven estas elecciones democráticas?», se preguntó.
En ese sentido, Israel pidió a Estados Unidos y a países europeos que apoyen la estabilidad del régimen de Mubarak.
Pero, la respuesta de Europa no se hizo esperar: «Todos hemos sentido estima durante décadas por el compromiso de Mubarak en favor de la paz», pero «hay problemas que han salido a la luz del día y que no eran conocidos hasta ahora con tanta nitidez», admitió la canciller alemana.
Por su parte, el primer israelí, Benjamin Netanyahu, llamó a la comunidad internacional a «exigir» a cualquier gobierno egipcio que respete el tratado de paz con Israel. En 1979, Egipto concluyó ese acuerdo con Israel a cambio de la retirada, en 1982, de todos los territorios egipcios conquistados por el Ejército israelí durante la Guerra de junio de 1967.