Ger., Siebenbürgen; Hun., Erdély), una provincia en el área oeste de la actual Rumania.Hay evidencia arqueológica y numismática de la presencia de judíos en Transilvania ya en los tiempos en que los romanos regían en Dacia (106-275 ce). La próxima presencia conocida de un judío en Transilvania es en 1357. Hasta el comienzo del siglo 16, los judíos trabajaban en las principales ciudades de Transilvania (Ciu, Sibiu, Brasov) como comerciantes y acreedores, actuando como intermediarios en las relaciones comerciales y financieras con los países vecinos (Moldavia, Walachia, el Imperio Otomano, Polonia y Hungría).Después de la caída del reino húngaro hasta la expansión turca en 1526-1540, Transilvania se transformó en un principado autónomo bajo la soberanía otomana. En 1623, el príncipe Bethlen le otorgó privilegios comerciales y libertad de religión a judíos sefaradíes del Imperio Otomano, pero al comienzo de 1653 se les permitió residir solamente en la capital del principado, Aba Iulia.En la última década del siglo 17, Transilvania formó parte del Imperio Austríaco. La mayoría de su territorio constituyó el Gran Principado de Transilvania y el resto fue divido entre Partium y Banat.El dominio austríaco trajo consigo la práctica de censos periódicos de personas y propiedades sujetas a impuestos, como consecuencia también proporcionando información estadística importante de la evolución demográfica de la población judía. En 1779, el número de la misma alcanzó 221, y el censo de 1754 registró la existencia de 107 familias. En 1779, el número alcanzado fue 221, y el censo de 1785-1786 indicaba 394 familias, contando con 2.092 personas. El mismo censo revelaba 1.424 familias con 8.884 personas en el Partium (Maramures, Statu Mare, Bilhor y Aradcounties), y Banat (el cual, junto con el Principado de Transilvania se volvió parte de Rumania después de la Primer Guerra Mundial.Por 1867, la población judía viviendo en el histórico principado de Transilvania alcanzaba 23.536 personas (representando el 1.2 % de la población total) mientras que el censo de 1910(el último antes de la Primer Guerra Mundial contaba con 64.074 (2.4%) Dentro del mismo período, la población judía de los condados de Partium y Banat creció de 82.105 en 1870 a 166.074 en 1910.Este tremendo crecimiento demográfico fue principalmente el resultado del alto aumento natural y la inmigración desde Galicia, Bucovina, y otras regiones de Polonia y Ucrania.En 1867, con la transformación del Imperio Austríaco en el Imperio Austríaco-Húngaro, el Principado de Transilvania se volvió parte de la sección húngara de la monarquía dual hasta el fin de la primera guerra mundial. Como consecuencia de la caída del Imperio Austríaco-húngaro, en 1919-1920 Transilvania, Partium y Banat fueron incluidos en Rumania. El censo rumano de 1930 registró 1930 registraba 192.833 judíos en Transilvania (3.5 de la población).Cuando estalló la segunda guerra mundial, y luego del arbitraje de Viena por la Alemania nazi, el norte de Transilvania le fue dado a Hungría. El sur de Transilvania, con 54.358 judíos, permaneció como parte de Rumania. En mayo y junio de 1944, un total de 131.633 judíos del norte de Transilvania fueron confinados en guetos y finalmente deportados a Auschwitz. Por lo tanto después de la guerra, cuando toda Transilvania volvió nuevamente a ser parte de Rumania, el número de judíos que vivían en esta provincia llegaba a 90.444 en 1947. Como resultado de la emigración durante las décadas siguientes, el censo de 1956 registró solamente 43.814 judíos en Transilvania. Los censos siguientes (que no diferenciaban la información de las diferentes provincias históricas) indicaban que 24.667 judíos vivían en Rumania en 1977. En 1992 este número había caído a aproximadamente 9.000 y en 2002 a 7.000.En la comunidad judía de Transilvania abundaban las tradiciones culturales y religiosas.En los siglos 18 y 19, el crecimiento demográfico de las comunidades judías de la región fue acompañada de una proliferación y diversificación de las instituciones judías.En el siglo 18, solamente había una comunidad oficialmente reconocida- Alba Iulia- y su rabino tenía la posición de gran rabino de todos los judíos del Principado. En Partium y Banat existían comunidades en Sighet Marmatiei, Carei, Oradea, Arad y Timisoara. Estas ciudades y pueblos tenían sinagogas, tribunales rabínicos, servicios funerarios, escuelas, carniceros y baños rituales. Los más primitivos estatutos de servicios fúnebres datan de 1731 (Oradea)En 1780-1790 (durante el reinado de José II) las primeras escuelas judías modernas se establecieron en Sighet Marmatiei, Carei y Oradea. En la primera mitad del siglo 19, el número de comunidades, sinagogas, rabinos, y escuelas judías aumentó considerablemente.Después de la emancipación, el Congreso de Judíos de Hungría y Transilvania fue celebrado en 1868-1869, pero llevó a un cisma. Esas comunidades que aceptaban las decisiones del Congreso se transformaron en comunidades del Congreso o Neolog, aquellas que elegían una estricta adherencia a la tradición fueron las comunidades ortodoxas, y aquellas que elegían mantener la situación que había existido antes del Congreso fue llamado Status Quo. Esta división persistió durante casi un siglo- hasta el régimen comunista.En la primera mitad del siglo 19, la principal preocupación que tenían los judíos en Transilvania era obtener derechos civiles. Después de un difícil lucha los judíos lograron ganar el derecho de entrar en las ciudades de Transilvania y el nuevo régimen dualista austríaco-húngaro otorgó emancipación civil a los judíos en diciembre de 1867. Una ley adicional le concedió al judaísmo un status igual al de otras religiones. El efecto principal de la emancipación fue conceder a los judíos una posición más sólida en la vida económica, social, política y cultural. Al mismo tiempo, algunos judíos comenzaron a asimilarse adoptando el lenguaje y la cultura húngara. Sin embargo, la emancipación trajo como consecuencia el surgimiento de tendencias antisemíticas modernas en la opinión pública y en los sectores políticos y parlamentarios.Después de la Primer guerra mundial y la integración de Transilvania a Rumania, la mayoría de los judíos de Transilvania se avocaron al Sionismo. La Unión Nacional de Judíos de Transilvania (fundada en 1918) y la Organización de Escuela Tarbut (1920) apuntaron a promover los ideales del movimiento, y el diario Uj Kelet, publicado en Cluj entre 1918 y 1940, fue la principal publicación del movimiento. En 1931-1932 había 45 escuelas judías en Transilvania, con 224 maestros y 5.000 alumnos.Manifestaciones antisemíticas violentas ocurrieron en el período entre las guerras y culminaron con brutalidad entre 1940 y 1944. En Transilvania del norte, que había pasado a la administración húngara. Los judíos fueron gradualmente excluidos de la vida pública. Ellos cayeron víctima del holocausto en mayo y junio de 1944 después de ser confinados en guetos y luego deportados a Auschwitz. En Transilvania del sur, los judíos experimentaron múltiples privaciones, persecución y trabajo forzado.La “Solución Final”, sin embargo, no fue implementada.Después de la segunda guerra mundial, las esperanzas fundadas en las promesas igualitarias del régimen comunista resultaron ser injustificadas, ya que procedimientos legales tomados contra los sionistas rumanos perpetuaron el antisemitismo bajo diferentes formas. Por lo tanto, la mayoría de los judíos de Transilvania, y de Rumania en su totalidad, eventualmente eligieron emigrar; como resultado, la vida judía en Transilvania hoy se ha ampliamente transformado en un vestigio simbólico de alguna vez floreciente comunidad.Las comunidades todavía existen en las principales ciudades de Transilvania pero sus miembros, en su mayoría adultos mayores, se cuentan en decenas de los varios cientos por comunidad y no tienen rabinos.
Transilvania
22/Ene/2014
The Yivo Encyclopedia of Jews in Eastern Europe