Los nostálgicos aún recuerdan la participación del seleccionado israelí en el Mundial de fútbol de México ´70. En aquella ocasión el combinado hebreo empató 0 a 0 con quien sería el vicecampeón del torneo (Italia) y perdió 2 a 0 con la Celeste, que finalizaría cuarta en la competencia.
Sin embargo, el estado judío nunca tuvo la oportunidad de albergar un gran acontecimiento deportivo que fuera más allá de lo específicamente judío (como las Macabiadas), salvo la disputa de las finales de la copa asiática de fútbol en 1964 que finalizaron con victoria israelí. En esa ocasión, las finales del torneo se disputaron entre cuatro selecciones: Israel, India, Corea del Sur y Hong Kong.
Este final de enero llegó la sorpresa que tantos israelíes esperaban. La Unión Europea de Asociaciones de Fútbol Asociado (UEFA, por su sigla en inglés) decidió que las finales del campeonato europeo de selecciones sub 21, de junio de 2013, se disputen en Israel. El hecho de ser locatario aseguró al conjunto hebreo integrar el selecto grupo de los ocho finalistas del torneo, el segundo de mayor importantcia en el Viejo Continente. En este campeonato participan futbolistas que ya integran los planteles principales de los grandes equipos europeos e incluso que defienden a las selecciones mayores de sus respectivos países.
La Asociación Israelí de Fútbol (IFA, por su sigla en inglés) se comprometió con la UEFA a ampliar las instalaciones del estadio Bloomfield de Tel Aviv-Iafo de 15.700 a 18.700 localidades; el Teddy de Jerusalén de 21.600 a 31.000 asientos; y construir dos nuevos estadios: uno en Pétaj Tikva con capacidad para 12.000 espectadores y otro en Netania para 16.000 personas.
El presidente de la IFA, Avi Luzon, al enterarse de la noticia señaló que se sentía como en el día del nacimiento de su primer hijo. Sucede que para ser la sede del campeonato Israel debió imponerse a las candidaturas de República Checa, Bulgaria, Inglaterra y Gales. “Esta es nuestra oportunidad de mostrar a la ´linda Israel`, a la que se ocupa del fútbol”. Asimismo, le agradeció al presidente Simón Peres por el apoyo que le había brindado.
El diario financiero israelí Calcalist, citando fuentes expertas en el asunto, aseguró que los turistas que visiten Israel durante junio de 2013 le dejarán al país entre 20 y 25 millones de euros.