En memoria del recién fallecido Rabino Angel Kreiman (Z”L), dedicado durante décadas al diálogo judeo-cristiano

20/Ene/2014

Uypress, por Ana Jerozolimski

En memoria del recién fallecido Rabino Angel Kreiman (Z”L), dedicado durante décadas al diálogo judeo-cristiano

Con gran pesar y sorpresa nos enteramos por un comunicado de la Confraternidad Judeo-Cristiana del Uruguay, del lamentable fallecimiento el domingo 5 de enero del Rabino Angel Kreiman Brill (Z”L), a la edad de 68 años. El rabino Kreiman murió en el hospital de Rancagua, Chile, tras sentirse mal estando en las Termas de Cauquenes. Habiéndose radicado hace aproximadamente un año en Israel, estaba ahora de visita en Chile y se aprestaba a viajar a Concepción para oficiar en la comunidad que lo tuvo en su momento como Rabino.LA CJCU recuerda que en su calidad de Director para América Latina estuvo a cargo de la coordinación de la Conferencia del ICCJ que tuvo lugar en Montevideo en el 2001.” Su labor en pro del diálogo interreligioso es una de las características salientes de su trayectoria rabínica, tal cual lo destacan todas las semblanzas biográficas”, escribió la Confraternidad.“Su esposa Susy fue una de las víctimas del atentado a la AMIA en Buenos Aires. Con ella se reencontrará ahora en la eternidad. Quiera el Señor que su alma tenga la merecida paz perdida desde entonces”, agrega el comunicado.Hace casi un año, cuando Argentina firmó aquel polémico Memorándum con Irán para la supuesta investigación del atentado contra la AMIA, Kreiman nos concedió una entrevista en la que combinaba enojo con llanto. Publicamos en su momento lo relativo a ese hecho.Pero aquel encuentro fue una oportunidad para conversar con él sobre otros temas en los que tenía protagonismo directo. Esperábamos una oportunidad especial para publicar esa parte de la entrevista. Lamentamos profundamente no haber podido hacerlo antes y llegar a eso recién ahora, cuando él ya no la podrá leer.Pero consideramos que, modestamente, esta es al menos  una forma de rendir homenaje a su memoria.Las raícesP:Rabino Kreiman, argentinos y chilenos conocerán bien su nombre…y también  todo aquel relacionado al diálogo judeo-cristiano…Pero para quienes no lo conocen, me gustaría que me cuente de usted, un poco de sus raíces y su historia, algo que vaya más allá de contar que fue el primer egresado del Seminario Rabínico Latinoamericano, y que se recibió de abogado en Buenos Aires.R: Pues le cuento que soy hijo único de un matrimonio poco practicante, digamos judíos típicamente argentinos de Rosh Hashaná, Pesaj, Iom Kippur pero no Shomrei Shabat y Kashrut; llegaron en el Orión, en el segundo barco a fines del siglo XIX y se establecieron en Domínguez, Entre Ríos y después mi papá, allá en el año 30, fue a Buenos Aires. La mía era una familia típica judía. Una tía mía hermana de mi mamá que crió a mi mamá me atrajo mucho a la sinagoga desde muy chiquito. A los ocho años yo ya sabía que quería ser rabino porque yo veneraba siempre la figura del Rabino Shlesinguer, que era mi rabino de infancia. El templo en Libertad al que iba es muy importante para mí porque nací, me crié, hice mi Bar Mitzva allí y me enamoré de la carrera rabínica a través del gran Rabino Shlesinguer y después en el 90 cuando volví de Chile a Buenos Aires fui el rabino del templo de Libertad . Cuatro años después, mataron a mi señora en la AMIA. Esto es un resumen del resumen.Rabino baje Allende y PinochetP: Usted estuvo en Chile, oficiando como rabino, en la época  de Allende.R: Fui el Gran Rabino de Chile durante los dos años de Allende y los 17 de Pinochet. Me tocaron épocas muy difíciles, tanto la de Allende como la de Pinochet. La de Allende fue difícil en cuanto a esa casi dictadura castrista marxista. En muchas cosas se nos reprimió, desde lo económico y desde lo judío. Mucha gente de la colectividad judía se escapó y se quedaron los pobres, los que no podían irse. Como no se podía importar, las matzot (pan ázimo) las teníamos que hacer a mano nosotros. No se podía tener divisas, dólares entonces teníamos que escribir los Sidurim (libro de oraciones) y fotocopiarlos porque no se podían importar ni comprar en Buenos Aires. Por otra parte, la política económica de Allende era que no se podía sacrificar animales vacunos, sólo porcinos. Entonces yo hablé con Allende y conseguí un decreto especial para poder faenar de siete a diez vacas para la carnicería judía pero era un problema traer el shojet (matarife) de Buenos Aires porque había que traerlo como turista y después la venta de la carne kosher (apto) había que hacerla a escondidas con custodia policial .Esas partes fueron muy difíciles.En tiempos de Allende no había para comprar azúcar, no había harina, no había nafta entonces todo eso a mí me tocó con 25 años, me tocó ser Gran Rabino en un país comunista y era muy complicado.P: Luego vinieron otras dificultades…R: Por supuesto. Cuando él cae me tocó mucho la intervención en el quiebre de la democracia. La democracia se quebró mucho antes de la intervención militar, cuando el Presidente del Congreso que era el viejo Frei Montalva rompe relaciones con el Ejecutivo. Había de hecho dos gobiernos, el del presidente Frei y el del presidente Allende, que responde netamente a Castro. Allende pidió al Cardenal Arzobispo de Santiago, Raúl Silva Henríquez, a mí, al obispo luterano y al obispo metodista que formemos una comisión de negociación con el Congreso y nosotros íbamos todos los días desde la Moneda-la casa de gobierno -al Congreso y viceversa. Pero tuvimos poco éxito porque Frei dijo desde un principio: “de esto vamos a salir sólo con la ayuda de los militares a punta de fusil”.P: O sea que el escenario era sumamente complejo…R: Claro. La intervención militar fue a pedido del pueblo. No se podía negar que el pueblo era el que iba a los regimientos y les tiraba maíz a los soldados como diciendo que son gallinas que no se atreven a sacarnos. El pueblo le rogaba a los militares porque Allende no era el Presidente. En la práctica el presidente era Castro que venía y hablaba hasta ocho horas seguidas .No era un régimen viable.P: Pero me imagino que el pueblo en ese momento cuando llamaba a la intervención militar, no imaginaba qué asesino iba a ser el régimen que vendría, con Pinochet.R: Claro que no, ni ellos tampoco se imaginaban. Ojo, tampoco se puede comparar la dictadura militar chilena con la de Argentina. Primero, porque la dictadura argentina fue antisemita y Pinochet lo que más quería es que no se diga en el mundo que es antisemita. Venía a la sinagoga con toda la junta de gobierno y tenía ministros judíos.P: Pero sabiendo lo que sabemos hoy sobre el régimen de Pinochet, eso no es muy halagador.R: No es muy halagador. Para nada. Yo fundé con el Cardenal Silva y presidí durante 17 años el Comité de Derechos Humanos. Y sé, desde adentro, que dictadura chilena no era sangrienta como la argentina y además, todo era muy desordenado y muy descuidado en la interna. Pinochet se preocupó más de ordenar a los de afuera, al pueblo que a los propios, entonces cada uno tiraba por su lado. Nunca al principio se imaginó que iba a ser lo que fue después. De hecho, los tres presidentes democráticos anteriores Eduardo Frei Montalva, Arturo Alessandri y Gabriel González Videla estaban junto con Pinochet los primeros tres meses.P: La propia dictadura fue cambiando de actitud…R: Exactamente. La escisión entre la gente democrática y las actitudes exacerbadas de la dictadura  de Pinochet se produce cuando Frei Montalva le pide a Pinochet que le devuelvan el gobierno porque si él había sido Presidente del Senado cuando hubo que derrocar al marxismo, a él le correspondía ser Presidente de la República .Se empezó a limpiar el asunto porque había que sacar muchos francotiradores cubanos -había 150.000 cubanos en Chile. Todavía ocho días después de la intervención militar había francotiradores en las calles .Por eso hubo toque de queda .Entonces, ahí se afirma la junta militar, no le dan el gobierno a Frei y ahí Frei se pone de un lado “democrático” que tomó muchos años.Para resumir todo esto: Chile desde el punto de vista sociopolítico es un país sui generis que no hay como él en el mundo. Es  el único país en el mundo donde el marxismo fue elegido democráticamente, es el único país en el mundo donde el pueblo le pidió a los militares derrocar el marxismo. Es el único país en el mundo donde el gobierno militar llamó a elecciones, las perdió, entregó el gobierno y sigue siendo popular. Si usted va a Chile treinta años después, con toda la democracia que aplaudimos y por la que estamos felices, igual ve gente que añora aquel orden.Yo estoy muy lejos de ser favorable a cualquier régimen dictatorial, por el contrario, me jugué la vida diecisiete años del gobierno militar en derechos humanos, vivía las 24 horas del día con custodia militar, saqué presos políticos en el baúl del auto, tramité salida no sólo de judíos sino que viví arriesgado con el apoyo de mi señora y con el riesgo de mis hijas por la causa de salvar personas perseguidas por razones ideológicas. Pero la situación general hay que entenderla  con la  mentalidad chilena, no argentina. Las torturas fueron graves pero fueron peores todavía en Argentina. Dedicado al diálogo judeo-católicoP: Rabino, hay una gran variedad de temas para tratar con usted. El diálogo judeo-cristiano es uno de sus compromisos.R: Así es. Yo doy clase aquí, yo estoy en el diálogo judeo-católico, estuve durante toda mi vida, desde antes del Concilio Vaticano II, pero acá el Supremo Rabinato y el Gran Rabino de Efrat me nombraron director para América Latina para la relación con las iglesias católicas, por lo tanto doy clase en un seminario en Mambre, que es en Jerusalem oriental, atrás del Monte de los Olivos. Es una organización ortodoxa judía para el diálogo con los católicos del mundo, el Centro Judío Católico por el Entendimiento y Comprensión Judeo-Cristiana. La próxima semana recibo diez curas católicos de Argentina, Chile, Uruguay y Brasil.  Les vamos a dar un curso acá sobre raíces judías del cristianismo y el centro de operaciones es Efrat y queremos demostrarles no sólo el origen judío del cristianismo, sino también que a los cristianos en Tierra Santa, como dicen ellos, los judíos los tratan bien y los musulmanes los maltratan y cada vez hay menos cristianos porque los musulmanes los apedrean.Yo doy clase en un seminario en Jerusalem oriental, atrás del Monte de los Olivos donde los curas cuando rezan o cantan cierran las persianas porque los musulmanes vecinos les tiran piedras. Eso lo he visto yo pero está ahí cuando doy clase .Y también en Belén. Hoy fui a visitar unas monjas argentinas que me lo dijeron.P: Usted llegó hace poco a Israel, se radicó en Jerusalem…y ya le dieron un cargo de responsabilidad en el tema del diálogo judeo-católico…R: Baruj Hashem que el Gran Rabinato descubre que mis aptitudes están en el tema del diálogo con la Iglesia Católica, ya que yo tantos años estoy en eso y conozco a todos los curas y obispos de América Latina .Creo que eso aporta.P: Y acá lo desempeña en el marco de una organización que depende del propio Gran Rabinato de Israel…R: Así es. El Centro Judío Católico por el Entendimiento y Comprensión Judeo-Cristiana es la única organización judía ortodoxa en diálogo teológico, no político. Es que también está el diálogo político con el Vaticano pero este es un estadio de diálogo bíblico profundo teológico.P: Me imagino que debe conocer bien a uruguayos activos en el diálogo judeo cristiano…a gente de la Confraternidad…R: Por supuesto. Por ejemplo con el Pastor Armin Ihle  somos amigos de muchos años, lo conocía de antes todavía, antes que venga de Paraguay a Montevideo. Yo soy de la época del viejo Winter. Estuve con Carmen Asiaín, ella me hizo el contacto para conseguir los curas para este viaje del que le comenté.P: ¿Qué experiencias singulares le ha aportado a usted el diálogo interreligioso?R: Le cuento que yo fui huésped de honor del rey Hussein cuando yo estaba en el tema del diálogo judeo-católico. Estuve en un curso en la gregoriana de Roma y mi compañero de banco era el príncipe Hassan.P: Hermano del hoy ya fallecido monarca jordano…R: Así es. Estuve cinco días en Ammán, en el palacio donde estaba Hussein viviendo. Fue por el año 1995 aproximadamente.P: Usted está hace 45 años dedicado a esto del diálogo judeo-cristiano. ¿Por qué?R: Al principio era por una fijación de infancia .Perón quemaba las iglesias en el 54-55 y quería matar al cardenal Arzobispo de Buenos Aires Monseñor Santiago Luis Copelo. Y estamos hablando mucho antes del Concilio; el 16 de setiembre de 1965 se produce la revolución libertadora. Perón se escapa en una cañonera a Paraguay creo y yo iba con mi tía Juana Z`L al templo Libertad y cuando pasamos por la iglesia de la Avda. Santa Fe mi tía me decía: “durante la guerra hubo buenos cristianos que salvaron judíos”.Un shabat en la mañana a fines de setiembre del 55 llega al templo de Libertad el Cardenal Copelo a dar un abrazo de gratitud al rabino Shlesinguer porque cuando Perón lo perseguía para matarlo, el rabino Shlesinguer lo tuvo escondido en su casa, en su departamento de Rodríguez Peña esquina Córdoba. Yo tenía diez años y a mí me impresionó mucho. Cuando volvimos caminando por Santa Fe y pasamos por la misma iglesia le digo a mi tía: “también hubo buenos judíos que salvaron cristianos, porque mi rabino –uno siempre tenía orgullo de su rabino- salvó al cura”. Y eso me quedó grabado.Así que siempre, desde que empezó el diálogo judeo-cristiano y yo era estudiante de rabinato, empecé con un padre, un cura joven que ahora es un viejo cardenal Jorge Mejía y está en el Vaticano. Comencé a trabajar en el diálogo de mejoramiento e las relaciones y ahora después del asesinato de Susy yo me hice un propósito en la vida, es sublimar el dolor en amor porque yo podría estar lleno de rabia pero yo creo que no se puede incluir a todos los cristianos en esto y tengo que sublimar el dolor por el asesinato de Susy en la capacidad que estoy consiguiendo de los cristianos de amar al pueblo de Israel y a su origen judío.P: Era difícil abrir el paso al diálogo antes de Nostra Aetate…Ahora es otra cosa ¿verdad?R: Dimos pasos muy grandes. Cuando se celebraron los 45 años de Nostra Aetate éramos dos rabinos, el rabino Rozen que organizó ese congreso y yo; había dos cardenales Walter Casper que era encargado del diálogo y un cardenal que ya murió que era nacido judío el Arzobispo de París, Lustiger .Ahí recibimos una carta del Papa a quien yo había conocido personalmente acá en Ierushalaim (Jerusalem) y lo que nos pedía el Papa era que replanteáramos el diálogo judeo-cristiano de social y político, a teológico – intelectual. El Papa Ratzinger es un intelectual, es un genio, yo lo admiro, yo me estudié el libro de él de Jesús de Nazareth porque es un tratado judío sobre Jesús. Él dialoga con un rabino norteamericano sobre la condición judía de Jesús y él nos pide ahí que hay que transformar el diálogo socio-político en un diálogo teológico-intelectual que es lo que estamos haciendo ahora.P: ¿Por qué le parece que eso es bueno? ¿No aleja al pueblo en general?R: No, no se trata de alejar a las masas porque ya cualquiera tiene un amigo no judío, cualquier cura invita al rabino a su casa y cualquier rabino sale con un cura amigo. No sé si vio una película americana de un cura y un rabino de Estados Unidos que están enamorados de la misma chica, una película cómica muy linda. Un cura y un rabino jovencitos, el cura no se puede casar y el rabino tampoco porque la chica no es judía. Esas amistades ahora ya son naturales pero hay que sentarse a ver qué es lo que nos diferencia. Si lo que tenemos en común es fácil de ver.P: Un amigo mío, cristiano uruguayo que es activo en la Confraternidad Judeo-Cristiana dice: “lo que nos separa es un Mesías; nosotros creemos que ya llegó y ustedes creen que no”. ¿Está bien la definición?R: Claro .Pero es mucho más lo que nos une. Entonces yo creo que es positivo porque el diálogo social ya es natural. El diálogo político, lamentablemente, es de mutua necesidad.P: Rabino, volvamos un segundo para atrás. Usted habla todo el tiempo del diálogo judeo-católico. ¿Por qué no dice judeo-cristiano?R: Es que lo que estoy haciendo en este momento es con la Iglesia Católica. En América Latina me interesa más porque es mayoría. Además los evangelistas y protestantes y todo eso de América Latina son muy pro israelí. Donde está la dificultad con el sionismo, con el antisemitismo es entre los católicos.P. Usted da clase en instituciones sacerdotales católicas. ¿Siente que también usted se enriquece?R: Sí, claro que sí.P: ¿Cómo es la relación? ¿Qué le ha dado esta relación a usted?R: A mí me da mucha satisfacción porque me hace sentir que lo que hago tiene receptividad, que no es política social como decía Benedicto XVI, sino que es realmente académico religioso.