La legendaria India
es conocida en el mundo por diversos lugares, personalidades y hechos que hacen
al segundo país más poblado del mundo. Se la asocia con Gandhi, quien fuera el
líder de su proceso independentista, con el escritor Rabindranath Tagore, y por
la película ganadora del Oscar 2008 “Quién quiere ser millonario”, entre tantos
otros. Este país asiático también es particular ya que cuenta con una de las
comunidades judías más antiguas del mundo.
La inmensa
mayoría de sus integrantes son conocidos como Bnei Menashe (hijos de
Manasés), siendo casi 2000 los que viven en Israel. Actualmente, están en
marcha los preparativos para una emigración masiva al estado judío de casi todo
el remanente de esta comunidad que asegura ser descendiente de la bíblica tribu de Manasés. Uno de los líderes del colectivo, Jeremiah
Hnamte, señaló al diario digital Times of India, que (7.300 Bnei Menashe) emigrarán en el segundo semestre de este año.
La histórica
tribu de Manasés (que lleva ese nombre por uno de los hijos de José,
popularmente conocido por la saga animada de Disney “El príncipe de Egipto”),
integró el reino de Israel desde el año 922 antes de la
Era Común luego de que el reinado de Israel
se dividiera en dos reinados: el de Judá y el de Israel. Doscientos años
después Salmanasar V, y luego por Sargón II, destruyó la capital de Israel,
Samaria, y exiló a sus habitantes a Asiria. “(…) Deportó a los rebuenitas, y a
los gaditas y a la media tribu de Manasés, llevándolos a Calaj, y a Jabor y a
Jara y al río Gozán, hasta el día de hoy”, según consigna el Libro Primero de
las Crónicas, que integra la sección de los Hagiógrafos en la Biblia hebrea.
Sin embargo, no
todos ven con buenos ojos el hecho que los judíos indios puedan cumplir con su
sueño. Desde la
Autoridad Nacional Palestina se cuestionó esta iniciativa. La
decisión israelí se enmarca dentro de su política de “traer no judíos a Israel
a expensas del pueblo palestino”, dijo el portavoz del gobierno palestino
Ghassan Khatib a la agencia de noticias palestinas Ma´an.
“A pesar del paso
de las generaciones los Bnei Menashe nunca olvidaron quiénes son, de
dónde vienen, y a dónde aspiran llegar”, destacó el director de la fundación Shavei,
Michael Freund, integrada entre otros por el rabino sanducero Eliahu Birnbaum,
que se ocupa en tender lazos con milenarias comunidades judías que por diversas
razones han quedado aisladas.
Según Freund, un
creciente número de jóvenes Bnei Menashe estudian en instituciones
universitarias o terciaras, en áreas que van desde las ciencias de la computación
hasta el trabajo social, y alguno de ellos se han graduado como rabinos.
Estos judíos
también son conocidos en la india como los “Mizo” porque se comunican en ese
dialecto propio de los habitantes de Mizoram, un estado dentro de India. Este
idioma está vinculado con el tibeto-burmano y lenguas de origen austroasiático.
Al mizo también se lo conoce como Lushai porque la tribu de Lusei fue la
primera en haber tenido contacto con el exterior. Dentro de esta tribu existen
diversos grupos con sus propias prácticas religiosas entre los que se incluyen,
precisamente, los Bnei Menashe.
(En base a
información de ynetnews.com)