Jorge Luis Borges el célebre escritor, poeta y ensayista argentino, el 24 de agosto cumpliría 126 años de su nacimiento; su obra explora temas como el infinito, los laberintos, los espejos, la identidad, la literatura y las religiones. Aunque no fue judío, mantuvo un interés constante y profundo por la cultura, la historia y la literatura judía, y se manifestó en múltiples ocasiones contra el antisemitismo, especialmente en el contexto de la Segunda Guerra Mundial y el auge del nazismo. Fuente foto: Aurora
Borges tuvo desde joven un vínculo intelectual con temas judaicos. Se interesó por las lecturas bíblicas (particularmente del Antiguo Testamento), la filosofía judía medieval, especialmente Maimónides; mostró un interés sostenido por el misticismo judío y sus interpretaciones del universo y el lenguaje, que influyeron en relatos como La muerte y la brújula. Y por supuesto, también se interesó por la literatura y autores judíos europeos, como Franz Kafka e Isaac Bashevis Singer.
En una entrevista, Borges comentó que encontraba en la tradición judía “un sentido de lo absoluto” y una exploración de lo divino que coincidía con su fascinación por los símbolos y las estructuras infinitas.
Borges fue uno de los intelectuales argentinos más firmes en condenar el nazismo y el antisemitismo durante los años 30 y 40.
Publicó textos críticos como Nuestro pobre individualismo y conferencias contra el racismo.
Se pronunció abiertamente contra el régimen nazi en Alemania y contra la simpatía que este despertaba en sectores de Argentina. Defendió públicamente a escritores judíos perseguidos y promovió la publicación de sus obras. Por ejemplo, los casos de Franz Kafka, de quien fue uno de los que primero lo difundió en el mundo hispano y Bashevis Singer, de quien reivindicó el uso del yiddish.
Borges se sintió atraído por el judaísmo en tanto: Tradición que concibe el lenguaje como creador de realidad (influencia cabalística), religión de un pueblo que preservó su identidad a través de la palabra escrita y ejemplo de resistencia cultural frente a la persecución.
La relación de Borges con el judaísmo no fue biográfica (no tuvo ascendencia ni práctica judía), sino cultural, literaria y ética. A través de su obra, incorporó referencias, símbolos y personajes judíos como vehículos para explorar sus obsesiones filosóficas. Además, su defensa de los judíos frente al antisemitismo lo convirtió en una figura singular en el contexto argentino de mediados del siglo XX, donde estas posturas no siempre eran populares.
Borges no solo integró elementos del judaísmo en su arte, sino que también lo reconoció como una de las grandes fuentes de la tradición literaria universal.
Respecto a Israel, viajó a Israel en 1969, invitado por el gobierno, donde se reunió con intelectuales y autoridades israelíes. Fue un defensor acérrimo, incluso en épocas donde esa postura generaba polémica en Latinoamérica, particularmente durante las guerras árabe-israelíes. En 1971, recibió el Premio Jerusalén por la libertad del individuo en la sociedad.
Borges veía a Israel como un símbolo de resistencia cultural y de supervivencia histórica. En varias entrevistas manifestó su solidaridad con Israel y condenó los ataques terroristas y la violencia en la región.
Algunos textos donde Borges explora elementos judíos, directa o indirectamente:
Cuentos
La muerte y la brújula (1942): relato policial que integra referencias cabalísticas y nombres simbólicos hebreos.
El milagro secreto (1943): narra la historia de Jaromir Hladík, un escritor judío condenado a muerte por los nazis, que obtiene un año, otorgado por Dios en un instante detenido.
Emma Zunz (1948): protagonista judía que busca vengar la muerte de su padre; explora temas de justicia, mentira y moralidad. Publicado en “El Aleph”
El Golem (1958, poema): reflexiona sobre la leyenda judía del ser creado por un rabino en Praga. Publicado en “El otro, el mismo”
Ensayos
La Cábala (1932, en Discusión): análisis del misticismo judío como “un juego con el infinito”.
Un judío en el surrealismo (1950): sobre la figura de Benjamin Péret y la relación entre surrealismo y cultura judía.
Publicó diversos artículos en la revista Sur y La Nación denunciando el antisemitismo y defendiendo la cultura judía.