Votos de Le Pen son clave en Francia

24/Abr/2012

El País, Uruguay

Votos de Le Pen son clave en Francia

24-4-2012
Extrema derecha avanza en Europa. Hollande y Sarkozy se dirigen a ultraderechistas, que obtuvieron un 18% de los votos | UE expresa «preocupación» por el buen resultado del Frente Nacional
PARÍS | AP, AFP Y ANSA
El socialista Francois Hollande, ganador de la primera vuelta de la presidencial francesa, y el presidente Nicolas Sarkozy, que quedó segundo, se esforzaban ayer en atraer a los electores de la ultraderecha, que obtuvo un resultado récord el domingo.
Según los números oficiales, Hollande obtuvo el 28,63% de los votos, Sarkozy un 27,08% y Marine Le Pen, del ultraderechista Frente Nacional (FN), un 18,01%. Les siguen el candidato de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, con 11,13%, el centrista Francois Bayrou con 9,11%, y la ecologista Eva Joly con apenas 2,28%.
En una entrevista con la cadena pública France 2, en la noche de ayer, Le Pen se negó a dar una consigna de voto, afirmando que se explicará en el desfile del 1° de mayo.
Eso sí, declaró que ya no cree «en la sinceridad de Nicolas Sarkozy» y que tanto él como Hollande «están en la misma línea», lo que hace presagiar que no llamará a votar por ninguno de los dos.
La líder de la extrema derecha dijo que el resultado del domingo «no es más que el comienzo», y tiene sus esperanzas puestas en las elecciones legislativas de los próximos 10 y 17 de junio, con las que espera acceder a la Asamblea Nacional, la cámara baja del Parlamento.
Cerrar Europa. Sarkozy afirmó ayer que hay que «aportar una respuesta» al alto nivel de votos de la extrema derecha y anunció una «gran manifestación el primero de mayo» en torno al tema del «verdadero trabajo», coincidiendo con los desfiles sindicales del Día de los Trabajadores, tradicionalmente de izquierda. Además, en la misma fecha, la ultraderecha francesa organiza desde hace años una manifestación.
El mandatario valoró el resultado ultraderechista como «un grito de sufrimiento», y advirtió que «hay que considerar esta expresión como un acontecimiento importante, y no como una anécdota».
Retomando dichos pronunciados durante la campaña por Le Pen contra la globalización, Sarkozy aseguró que quienes la botaron «no quieren unas fronteras que dejan pasar todo», «no quieren que les quiten su modo de vida».
«Queremos una Europa que nos proteja, no que nos machaque (…) La Europa abierta a todos los vientos se ha terminado», continuó.
Hay que «escucharlos». Hollande ya obtuvo el apoyo del Frente de Izquierda de Mélenchon y de los ecologistas, y emprendía ayer su nueva campaña en Bretaña (oeste) para conseguir los otros votos que le aseguren la mayoría.
El candidato socialista, que confía en su capacidad de llevar al poder a la izquierda, que no ha dirigido el país desde hace 17 años, acusó a Sarkozy del repunte de la ultraderecha.
«La extrema derecha está en un alto nivel y Nicolas Sarkozy es el responsable de ello», estimó. «Hay electores que optaron por ese voto por ira, y es a ellos a quienes quiero escuchar», afirmó.
Los socialistas tratarán de convencer en particular a las clases populares decepcionadas por la izquierda en los años 80 y que dieron su voto al Frente Nacional.
«Estoy pensando, aquí en Bretaña, en esos hombres y mujeres que ya no saben a quién mirar y se han ido con los malos vientos del voto extremo», señaló Hollande.
Y añadió: «Debemos escucharlos. En muchos casos son obreros que no saben cómo será el mañana, son jubilados que no pueden más, agricultores que temen por la supervivencia de su explotación, incluso jóvenes (…). Yo entonces debo hablarles a todos».
Un reto mayor. Sarkozy y Hollande no solo irán por el voto ultraderechista, sino que también intentará hacerse de los sufragios de los centristas.
Bayrou indicó tras la primera vuelta que interrogaría a los dos finalistas y decidiría su actitud para la segunda vuelta en función de sus respuestas.
«Nicolas Sarkozy necesita un segundo arranque. Ante todo por parte de los electores de Marine Le Pen, que a pesar del éxito de su candidata estarán huérfanos en la segunda vuelta», escribió ayer el diario Le Figaro (favorable a Sarkozy), agregando que «toda abstención constituirá una ayuda al candidato socialista».
Sarkozy propuso por otro lado organizar tres debates televisivos, pero Hollande dijo que se atendría a la tradición de celebrar uno solo entre las dos vueltas, que podría tener lugar el 2 de mayo.
El socialista, de 57 años, que ha preocupado a los mercados financieros con sus promesas de impulsar el gasto del gobierno, promete reducir las enormes deudas de Francia, impulsar el crecimiento y unir a los franceses después de la división que, según él, trajo el primer mandato de Sarkozy.
Hollande. «Pienso en quienes no saben a quien mirar y se fueron con el voto extremo».
Sarkozy. «La Europa abierta para todos se terminó. Queremos que Europa nos proteja».
Los «ultra» crecen en el viejo continente
Austria; 28,2%
En el Parlamento el Partido Liberal de Austria ocupa 34 de los 183 escaños, con un 17,5%. La Alianza por el Futuro de Austria, una escisión de la formación anterior que defiende las mismas tesis, euroescépticas e islamófobas, dispone de 21 con 10,7%.
Suiza; 26,6%
La Unión Democrática de Centro tiene desde 2011 el primer grupo parlamentario con 54 de 200 escaños. El partido populista y xenófobo dio que hablar con campañas de TV en las que mostraba un rebaño de corderos blancos expulsando a uno negro.
Noruega; 23%
Con 41 de los 169 diputados, el Partido del Progreso tuvo entre sus miembros a Anders Breivik, procesado por matar a 77 laboristas. El partido populista hostil a la inmigración fue el gran perdedor de las elecciones celebradas tras la masacre.
Hungría; 16,6%
El partido de ultraderecha Jobbik entró en el Parlamento tras las legislativas de abril de 2010, y posee 46 de los 386 escaños. Defiende la preservación de la identidad nacional, empleando en ocasiones los símbolos de una formación nazi de 1930.
Dinamarca; 14%
El Partido Popular Danés dispone desde 2011 de 22 de los 179 escaños del Parlamento. Al igual que los demás partidos de extrema derecha en los países escandinavos, defiende una política antiinmigración y muy hostil al islam.
Bélgica; 12,6%
El Vlaams Belang ocupa desde las elecciones legislativas y federales de junio de 2010 doce de los 150 escaños parlamentarios, menos que en legislaturas anteriores. Defiende posiciones nacionalistas, separatistas y antiinmigración.
Angela Merkel expresó su temor
Ministros de la UE condenaron el avance de Le Pen
LUXEMBURGO | Europa mostraba su preocupación ayer ante el avance de la extrema derecha francesa, que registró un resultado histórico en la primera vuelta de las presidenciales y confirmó una tendencia en varios países de la región.
La canciller alemana Angela Merkel consideró que «el avance» del Frente Nacional francés, que mantiene una actitud muy euroescéptica, es «preocupante», declaró un portavoz del gobierno en Berlín. Merkel «sigue apoyando» a Nicolas Sarkozy, pero «trabajará bien» con el presidente que resulte electo el domingo 6 de mayo, agregó el portavoz.
En Luxemburgo, donde se celebraba una reunión de ministros europeos de Relaciones Exteriores, abundaron los comentarios. El responsable de la diplomacia del país anfitrión, Jean Asselborn, acusó al presidente francés de ser en parte responsable del éxito del FN, por su decisión de haber querido hacer campaña sobre las fronteras europeas, a las que calificó de demasiado porosas, sobre el restablecimiento de los controles fronterizos en el espacio Schengen (que establece la libre circulación de personas) para controlar la inmigración o sobre las preferencias dadas a las empresas europeas.
«Si se repite todos los días que se debe cambiar Schengen, que se debe tener una política de inmigración fuerte, que se debe hablar de la excepción francesa y todo lo demás, eso significa alimentar al FN», estimó Asselborn.
El ministro danés de Relaciones Exteriores, Villy Sovndal, también socialista, consideró que el resultado de las elecciones era «extremadamente preocupante».
«Estoy nervioso por ese sentimiento que vemos contra las sociedades abiertas», corroboró el ministro sueco Carl Bildt.
La candidata de extrema derecha francesa Marine Le Pen quedó tercera en la primera vuelta con un 18,01% de los votos. Así, la líder del FN consiguió cerca de 6,5 millones de votos. AFP