POR ATILIO MOLTENI EX EMBAJADOR
13/07/12
La crisis en Siria que comenzó hace 16 meses se ha hecho más intensa y está afectando a la región, lo que aumenta el interés internacional por alcanzar una solución pacífica. Hasta ahora fracasaron los esfuerzos diplomáticos de la Liga Árabe y el plan del ex Secretario General de las Naciones Unidas Kofi Annan , cuyos seis puntos fueron ignorados por las partes en lucha, mientras las víctimas civiles han aumentado y está paralizada la labor de los observadores militares de la Organización. Una acción más vigorosa del Consejo de Seguridad dentro del Capítulo VII de la Carta no es aceptada por Rusia, mientras Irán -que es otro aliado de Bashar al-Assad- ha aumentado su cooperación con el régimen, pues lo considera parte de su defensa contra Estados Unidos e Israel y su caída, una grave derrota estratégica.
El presidente sirio continúa con una represión sangrienta y a pesar de que la situación es inestable, está apoyado por los Alawitas (secta vinculada con el shiísmo que son mayoría en el ejército y en las fuerzas de seguridad) y por otras minorías religiosas que temen que el triunfo de la oposición sunita les depare graves consecuencias.
Los rebeldes sunitas cuentan con el apoyo de Turquía, Arabia Saudita y Qatar, que integran esta rama del Islam, y tienen en cuenta que la primacía shiíta en Irak y la Primavera Árabe afectaron las diferencias religiosas y el balance de poder en la región.
A pesar de que la oposición permanece dividida, esta ayuda permitió que el Ejército Sirio Libre demuestre mayor capacidad y organización, pero también tuvieron lugar ataques del terrorismo islámico en Damasco y otras ciudades. Por su parte, los Estados Unidos y otros países occidentales están a favor de un cambio de régimen, pero no a través de una intervención militar, debido a la posibilidad de enfrentar un escenario similar al que tuvo lugar en Irak. Además, la crisis siria se vincula con su objetivo de avanzar en una solución negociada para que Irán no alcance a tener un arma nuclear, para lo cual el apoyo de Rusia es esencial.
De allí el interés en buscar una solución multilateral para la crisis que incluya a Irán y Rusia, por lo que Annan ha elaborado un nuevo enfoque de su Plan y el 1° de julio logró el endoso en Ginebra del denominado Grupo de Acción sobre Siria para que cese la violencia y se establezca un gobierno de transición integrado por mutuo consentimiento de las partes, que permitiría que miembros del actual régimen participen de una administración interina. Estas ideas de muy difícil implementación fueron presentadas por Annan al presidente sirio y al gobierno de Irán, y uno de sus objetivos sería tener en cuenta los intereses de este país y de Rusia en la era posterior a Assad. Si esta posibilidad no resulta viable va a continuar la rebelión de sus oponentes, apoyados por la intervención extranjera.
Una solución multilateral para Siria
13/Jul/2012
Clarín, Atilio Molteni