Una originalidad marroquí: tener un museo judío

13/May/2011

CCIU, Martín Kalenberg

Una originalidad marroquí: tener un museo judío

«Tócala de nuevo Sam», le decía con galantería Humprey Bogart al pianista Sam durante la película Casablanca, en una de las escenas más recordadas de uno de los clásico del cine de todos los tiempos. Junto a Ingrid Bergman representaban una historia de amor durante la invasión nazi a la ciudad Casablanca (Marruecos), que en ese momento era una colonia francesa. La Casablanca de hoy no se destaca por aparecer en un film famoso sino por ser la única ciudad de un país árabe en albergar un museo judío. Se trata del Museo del Judaísmo Marroquí de Casablanca, el cual atesora objetos que relatan la historia de 2000 años de la comunidad hebrea en el país africano. Varios liceos del país visitan el museo con el objetivo de «mostrarle a los marroquíes que hay otros marroquíes con otras creencias religiosas», señaló la curadora del museo Zhor Rehihil, una funcionaria pública musulmana. «Debemos terminar con la imagen peyorativa acerca de que los musulmanes no nos interesamos en los otros y no somos tolerantes», añadió.»La filosofía del museo es que los judíos marroquíes no desaparezcan sin dejar su huella», señaló Simón Levy, el director de la institución. El sitio web del museo no se actualiza desde finales de 2008. Un dato curioso es que esta página web informa sobre una semana de tango argentino en Marruecos que se denominó “Ma Tango”, organizada por la Fundación del Patrimonio Cultural Judeo Marroquí y la Casa del Arte. El museo fue creado en 1977 y, según su sitio web, cumple con las normas internacionales de seguridad y conservación del acervo artístico que le permiten albergar colecciones nacionales e internacionales. Tiene una superficie de 600 metros cuadrados y cuenta con una gran sala polivalente destinada a las exposiciones de artistas plásticas, fotógrafos y escultores. Hay otras tres salas que exponen los objetos relevantes de la judaica marroquí como lámparas de aceite, rollos de la Torá (Pentateuco), cobertores de Torá, lámparas para jánuca, contratos matrimoniales y trajes típicos. Asimismo, cuenta con dos salas de exposición con representaciones completas de sinangogas de estilo marroquí, biblioteca, videoteca y fototeca. (En base a información de ynetnews.com)