Es una legión de
extranjeros. Exactamente 15.500 combatientes. Ellos componen las filas del
temido Estado Islámico o ISIS, según sus siglas en inglés, el grupo terroristas
ultraislámico que opera en Siria e Irak, y ahora en Libia también. Su
«pata» extranjera le proporciona a la organización un soporte «físico
y monetario», sea recogiendo directamente dinero en sus países de origen
antes de partir o gozando de la financiación de las diásporas. Así lo revela un
informe de la Fuerza de Acción Financiera contra el Reciclado de Dinero
(FATF-GAFI) difundido ayer.
La principal fuente de
financiación del ISIS son «los beneficios ilícitos ligados del control del
territorio, como saqueo de bancos, extorsión, control de pozos petroleros y
refinerías, robos y tasación ilícita de bienes en tránsito».
A ello se suman
«raptos para extorsión, donaciones por o a través de ONGs, soporte
material vinculado a los combatientes extranjeros y recolección de fondos
mediante las redes de comunicación», agregó el informe.
«La urgencia de
amplia financiación para satisfacer las necesidades organizativas y de
gobernanza -observaron los autores del documento- representa una vulnerabilidad
para el sistema del Estado Islámico» y «no está claro si el sistema
de recolección de fondos, basado en los beneficios ilícitos que obtiene del
control de los territorios, será sostenible en el tiempo».
Por ello la FATF-GAFI
pide a sus 36 miembros «hacer de la financiación de los terroristas
particulares y de las organizaciones terroristas un delito penal»,
«congelar los bienes de los terroristas lo antes posible» y darse la
capacidad de construir informes probatorios sólidos contra las personas
pasibles de sanciones según los criterios de la ONU.
Los países que no
cooperen -agrega la FATF-GAFI- serán señalados al G20 y a las principales
organizaciones internacionales.
Como ejemplo de la legión
de extranjeros que componen el ISIS, esta semana se identificó al verdugo de la
organización conocido como Jihadi John, al londinense de clase media Mohamed
Emwazi, cuyo rostro descubierto fue difundido ayer por los medios británicos.
La FATF-GAFI es una
organización intergubernamental fundada en 1989, para fijar estándares
internacionales sobre la lucha contra el reciclado de dinero, la financiación
del terrorismo yotras prácticas que amenazan la integridad del sistema
financiero global.
Actualmente tiene 36
miembros: 34 Estados (incluyendo Francia, Alemania, Italia, Gran Bretaña,
Suiza, Estados Unidos, Rusia, China e India) y dos organizaciones regionales
(la Comisión Europea y el Consejo de Cooperación del Golfo).
Un informe revela el costado débil del Estado Islámico
03/Mar/2015
Clarín