Mientras estuve trabajando en Santiago de Chile, en las oficinas del BID, tuve un jefe que era un abogado alemán nativo de la ciudad de Münster. Frecuentemente su esposa lo venía a buscar a la salida del trabajo y normalmente me invitaban a ir con ellos ya que vivían relativamente cerca de mi domicilio. A lo largo del recorrido la pareja conversaba en alemán, por supuesto, y yo lograba entender algo de los temas que abordaban. Así se lo comenté y él me comentó a su vez que, siendo de München, también él podía entender a los que hablaban idish y de ahí surgió que me contara acerca del curioso fenómeno que se dio en una zona de Alemania, sobre el cual luego indagué y resultó lo que relato a continuación.
En la ciudad alemana de Münster, a finales de la Edad Media surgió una jerga de las clases bajas (mendigos, vagabundos, representantes de las profesiones deshonestas y de las subculturas delictivas), que se llamó masematte.
Este nombre se remonta al hebreo massa u’matan (“negociaciones»).
En Münster, la palabra masematte identifica tanto a dicha «lengua», como al hablante de la misma o al miembro de la comunidad que la habla, pero ha conservado los significados adicionales de «comercio” y “venta ambulante».
El masematte usa un vocabulario especial de alrededor de 500 palabras que fueron utilizadas por sus hablantes en el idioma cotidiano local. El vocabulario del masematte incluye una gran proporción de palabras ídish (ídish occidental) y, en menor medida, palabras de las lenguas gitanas, pero también usa vocabulario westfaliano y muestra rastros de influencias eslavas y romances, así como formaciones pseudo-latinas (terminaciones en us) posible influencia del idioma de los estudiantes universitarios.
El masematte lo hablaban principalmente hombres y, comparativamente, pocas mujeres, y estaba presente principalmente en cuatro áreas urbanas de Münster. Los residentes pertenecían a la clase social más baja y eran trabajadores no calificados, pequeños comerciantes, incluidos muchos comerciantes de ganado y caballos y representantes de oficios ambulantes, con una alta proporción entre ellos de judíos y gitanos. Masematte sirvió como un escudo contra los forasteros en el comercio y los negocios, y contra la policía y las autoridades, así como un medio de integración entre ellos y de identificación o afiliación del propio grupo o medio.
Durante el período del nacionalsocialismo los hablantes del masematte fueron víctimas de la persecución nazi «por su origen social de efectos antisociales», o sea, por tener vínculos culturales aunque no étnicos con los judíos y gitanos. Un estudio de “higiene racial” publicado en 1937, que examinó un «clan asocial» del distrito westfaliano de Meschede con representantes principalmente de profesiones ambulantes, también incluyó familias y sujetos de prueba de los típicos barrios masematte de Münster y el resultado fue la recomendación de que los miembros de este «clan» debían ser esterilizados debido a su inferioridad hereditaria y llevados a una «preservación temprana». Un testigo contemporáneo recordó más tarde las medidas tomadas contra los residentes de Kuhviertel durante los años 1941 a 1943, según las cuales «casi todos los residentes de Taschen, Brink y Ribbergasse, familias enteras fueron enviadas a campos de concentración».
Como resultado del extenso bombardeo de Münster y su casco antiguo como parte de los ataques aéreos aliados, las condiciones externas esenciales para la supervivencia de la lengua también desaparecieron con la pérdida de las áreas residenciales tradicionales hacia el final de la guerra.
El masematte tradicional con sus lazos sociales está ahora prácticamente extinto y solo está representado por unos pocos testigos contemporáneos supervivientes. Ha sido reemplazada por un estrato entrenado, que lo cultiva a través del carnaval y del periodismo local, así como en los entornos de estudiantes y jóvenes. Esto ha llevado a la aparición de textos escritos y literarios en masematte, que no están documentados en el período anterior de la cultura aparentemente puramente oral de masematte. Una gran cantidad de palabras masematte también se han convertido en propiedad común de la jerga local.
Ejemplos de palabras masematte:
Olf, bes, kimmel, dollar, hei: “uno, dos, tres, cuatro, cinco” (del nombre en hebreo de las letras alef, beith, gimel, dalet, hei).
Achilen: «comer» (del ídish ajlen).
Am Tokus malochen: “trabajo pesado, no deseado” (del ídish tojes ”trasero” y meloje “trabajo”).
Beis: «casa» (del hebreo bet).
Bekan: «conocido” (del ídish bekant).
Beschucken: «pagar, comerciar, mercadear» (del hebreo shuck “mercado”).
Bose: «carne» (del hebreo bossor).
Emmes: “Sí, claro, verdad” (del idish emes).
Gannef: “ladrón” (del idish ganef).
Gasseln: “casarse” (del idish jásene “casamiento”).
Jovel: «bueno, lindo» (del hebreo yofe «hermoso»).
Jontef: “fiesta, festejo” (del hebreo iom tov “fiesta”).
Katzow: “carnicero” (del idish katzef “carnicero”).
Keilof: «perro» (del hebreo kelef).
Koscher: “correcto, agradable” (del hebreo kasher “de acuerdo a los preceptos”).
Kochum: “inteligente” (del hebreo jajam “sabio”).
Koten: «pequeño, niño” (del hebreo koton).
Laumalocher: «trabajador perezoso. holgazán» (del hebreo lo “no” y del ídish meloje “trabajo”).
Link: “falso, ilegal” (del idish link “izquierdo”).
Maloche: “trabajo” (del idish meloje “trabajo”).
Massel: “suerte” (del hebreo mazal “suerte”).
Meschugge: “loco” (del idish meshuge “Loco”).
Mies: “feo, malo” (del idish mies “feo”).
Mispoke: “Familia” (del hebreo mishpajá “familia”).
Schickermann: “borracho” (del ídish schiker).
Schikern: “enbriagarse” (del idish schikern “embriagarse”).
Schmusen: «contar» (del ídish schmuesn “charlar”).
Schuk: “mercado” (del hebreo shuk “mercado”)
Tiftel: «iglesia» (del hebreo tefilo «oración»).
Un fenómeno curioso: un dialecto alemán derivado del ídish
17/Sep/2020
por Ing. Ruben Perelis Fleisman, para CCIU