29-4-2011 Miradas polémicas durante la jornada de Uruguay en la feria del libro de Buenos Aires. Crece el interés por Levrero y Lissardi
NATALIA PECORARO P ESPECIAL PARA EL OBSERVADOR
Con miradas polémicas en torno a la figura de Artigas, Uruguay tuvo anteayer su día en la 37° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Con la presencia de los historiadores Gerardo Caetano, Carlos Demasi, Lincoln Maiztegui y Ana Ribeiro se llevó a cabo el panel «Bicentenario de la República Oriental del Uruguay», organizado por la Cámara Uruguaya del Libro con el apoyo de la Embajada en la Argentina.
En la sala Julio Cortázar a medio llenar, hablaron sobre José Gervasio Artigas, su papel en la independencia de la nación y sobre la identidad uruguaya. Todos coincidieron en buscar un Artigas real, humano. Sugirieron que la historiografía ha mostrado siempre a un héroe, a un ganador, en vez de mostrar también sus desaciertos, errores y derrotas.
Quizá el más tajante fue Caetano, el último en hablar. «La historiografía mostró un Artigas triunfante, cuando en realidad fue derrotado en todos sus grandes objetivos», aseguró. «Creo que Artigas no era uruguayo, pero, con los años, el país construyó un Artigas uruguayo», planteó. «Artigas no hubiese querido un monumento en una plaza ´Independencia´, ni siquiera quería a Montevideo», lanzó, polémico. Además, el analista político dijo que el bicentenario de 2011 «es una patraña» y que todos los historiadores «deberían estar de acuerdo».
Demasi habló antes y fue breve. «Una de las fortalezas de Artigas es que no conocemos bien su rostro pero es reconocible y familiar para todos los uruguayos», sostuvo.
Maiztegui, provocador, criticó a viva voz el bicentenario e insistió en la lucha de Artigas por no crear un país independiente.
«Artigas debe ser el único prócer que no estuvo de acuerdo con la creación de su propio país», dijo. «Nunca quiso la separación de las Provincias Unidas y esa fue su lucha hasta el último día», agregó.
Ribeiro, historiadora y docente de la Universidad Católica, fue en su exposición la más consensual. «Hay varios Artigas y los historiadores debemos abarcar y comprender a todos ellos», aseguró.
La Feria
La gran cita literaria empezó el 20 de abril y seguirá hasta el 9 de mayo, en La Rural, el predio ferial de la ciudad de Buenos Aires. El lema de este año es «Una ciudad abierta al mundo de los libros». Además de conferencias, debates y firma de ejemplares, también incluye espacios de capacitación para maestros, alumnos y especialistas, espectáculos y entretenimiento.
Esta edición del tradicional evento reúne la cifra récord de 1.500 expositores, provenientes de 42 países e instituciones oficiales y privadas. La Cámara Uruguaya del Libro tiene un stand más grande que en la edición de 2010. Los precios de los libros son los mismos que en Uruguay y, a tono con lo que sucede en los demás stands de la feria, los de política pisan fuerte.
Sin embargo, el año último, los libros más vendidos fueron los relacionados con José Mujica, quien había asumido la Presidencia hacía poco. Este año, en cambio, los más vendidos son los «clásicos»: Eduardo Galeano y Mario Benedetti; aunque también se nota el interés por autores como Mario Levrero y Ercole Lissardi. Por ahora, el balance de los primeros días es positivo, según aseguró Ana Guglielmo, una de las directoras de la Cámara.
La Feria del Libro está abierta de domingos a jueves de 14.00 a 22.00 y viernes y sábado de 14.00 a 23.00. Es gratis para menores de 12 años y el valor de la entrada es de $ 15 pesos argentinos, equivalentes a $ 75 uruguayos -de lunes a jueves- y de $ 20 argentinos los fines de semana.
Un «día de Uruguay» con el foco sobre Artigas
29/Abr/2011
El Observador, Natalia Pecoraro